Una corrida exigente y encastada de Alcurrucén, para una terna que le plantó cara

por | 18 Ago 2014 | Temporada 2014

BILBAO. Tercera de las Corridas Generales. Un tercio de plaza. Toros de Alcurrucén, de bonita lámina y muy armados, aunque de irregular juego; los mejores 5º y 6º. Paco Ureña (de marino y oro), ovación y ovación tras aviso. Joselito Adame (de burdeos y oro), ovación tras aviso y una oreja.  Juan del Álamo (de rosa y oro), vuelta al ruedo y una oreja.

Ni un pero puede ponerse a la familia Lozano por la corrida que seleccionó para Bilbao. Un lote parejo, de magnífica lámina, todos con mucha cara y astifinos hasta decir basta. Una verdadera corrida de Bilbao. Pero…, siempre hay algún pero en esto del toreo. Y es que los del hierro de Alcurrucén, aunque humillaban y tenían un punto de calidad cuando se decidían a tomar los engaños –a excepción del que abrió plaza–, luego tenían sus peplas. Por lo pronto, su escaso juego ante los varilargueros, ante los que varios “cantaron la gallina”; pero  también la mitad de ellos careció del fondo necesario para ligar el toreo. Dicho todo lo cual debe reconocerse que protagonizaron una tarde no precisamente aburrida, porque la corrida fue exigente de principio a fin. De entre todos destacaron especialmente los lidiados como 5º y 6º, pero también tuvieron sus virtudes 3º y 4º.

Se topó de primeras Paco Ureña con el peor de los “alcurrucenes”, un animal pronto, pero con la cara por las nubes, sin fijeza alguna y feo estilo en sus acometidas. No se amilanó el torero, sino que le plantó cara con mucha firmeza. Había que ponerse allí, sin una duda, dispuesto a aguantar cabezazos y exigencias. Y lo hizo con gran dignidad. Se entregó a la hora de matar. Pudo gustarse frente al 4º, que le permitió expresarse con profundidad. Toreo de muleta por abajo, buscando la largura y con temple, en una faena muy estimable porque se construyó sobre la verdad. Sin embargo, luego la espada se fue baja y no terminó de acertar con el de cruceta, por lo que todo quedó en una fuerte ovación. Se habrá ido sin trofeos –que con en este 4º lo tuvo muy cerca–, pero lo importante es que Ureña se ha justificado sobradamente para tenerle en cuenta.

Extraordinarios fueron los laces de recibo de Joselito Adame a su primero: planta muy quieta, embarcándolos desde lejos para traerlos muy toreados con un buen juego de brazos. Tras la competencia en quites con Juan del Álamo, su faena de muleta rezumaba temple y buen gusto, pero de modo necesario tenía que construirse con el unipase, que era lo que permitía el de Alcurrucén, lo que dificultaba la conexión con los tendidos. Estuvo inteligente a la hora de entender desde su salida al 5º, un toro que dio buen juego. Y de nuevo se vio al mexicano como un torero muy hecho, que huye de contentar a la galería para centrarse en la estricta ortodoxia. Faena de mérito que tuvo luego la recompensa de una oreja, pese a que lo matara de forma perfectible.

Decir que a Juan del Álamo le correspondió el mejor lote podría rayar en el eufemismo. Desde luego, los dos permitieron mejor que sus hermanos expresarse con esa plasticidad que imprime a su toreo el salmantino. Pero había que ponerse en el sitio, que ninguno de ellos regalaba nada. Todo lo bueno que apuntó con el 3º, que a mediado del trasteo rompió a mejor, se vio luego rematado con su faena al que cerraba plaza, más compacta y reunida, que justificó que don Matías sacara su pañuelo blanco.

Y a propósito de don Matías, una consideración marginal. Las dos orejas que ha concedido hoy las ha considerado con suficiente fundamento torero. Pero eso no obsta para afirmar que ha sido una concesión personal del presidente: pañuelos no había en suficiente número en ninguno de los casos, por más que hubiera ruido en los tendidos. Ha sido lo que se conoce como “una interpretación libre” de lo que dice la textualidad del Reglamento, el nacional y el vasco, al respecto. Debe dejarse constancia de ello por lo que pueda ocurrir con este polémico palco en las próximas jornadas.

Otra consideración añadida, y ésta nada marginal. Por segundo día consecutivo, los tendidos se han visto despoblados en una medida hasta ahora inusual en los últimos años. Preocupante situación, a la espera de lo que ocurra este martes, con la “corrida de las bodas de plata”: los 25 años de alternativa de Hermoso de Mendoza y Ponce. Si  estos dos nombres no ponen el “no hay billetes” en Bilbao, serán ya palabras mayores que deberán poner a cavilar a más de uno de los organizadores.

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Taurología

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Portal de actualidad, análisis y documentación sobre el Arte del Toreo. Premio de Comunicación 2011 por la Asociación Taurina Parlamentaria; el Primer Premio Blogosur 2014, al mejor portal sobre fiestas en Sevilla, y en 2016 con el VII Premio "Juan Ramón Ibarretxe. Bilbao y los Toros".

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