Un saldo de ruina

por | 12 Abr 2016 | Temporada 2016

SEVILLA: 11ª del abono. Casi lleno. Toros de Jandilla, con tantos quilos como poca fuerza, mansos y descastados. Un sobrero de Albarreal que ni se movió. Morante de la Puebla (negro y oro) silencio y silencio . Diego Urdiales (obispo y oro) ovación y silencio. López Simón (rosa y oro) vuelta tras petición y ovación.

No quieren los gitanos buenos principios. O eso dicen. Si es verdad estarían encantados hoy. Para empezar, un auténtico incapaz que fue fevuelto tras el primer puyazo. El sustituto perdió los alfileres cuando lo pasaba, probando, sin apretarle. Se levantó, pero no volvió a moverse. Lo macheteó Morante de oreja a oreja, con la comprensión general, y después de un pinchazo, una casi entera.

No mejoró la cosa para él en su sexto toro de la feria. Nulas opciones. Ni con el capote, por más que ya le canten los lances antes de rematarlos, hasta alguno que acabó con el toro por los suelos sin terminar de pasar. Con la muleta no pudo esta vez ni mostrar disposición. Estuvo hábil con la espada, hoy sí.

Diego Urdiales brindó al público un toro tardo y que embestía con poca gracia. Había perdido las manos antes de un quite enganchado por gaoneras de López Simón. Volvió a caer tras un trincherazo a destiempo, pero luego lo aguantó el riojano con pausa, de uno en uno, colocándose. Cuando pudo ligar tres seguidos dejó muletazos de calidad, templados, por la izquierda hubo uno bueno de verdad. Lo mató de un estoconazo.

En el quinto lo intentó sin éxito, un toro que embistió sin clase, cuando lo hizo, ya desde el quite de Simón, que fue un barullo. Porfió con el, con el regusto torero de siempre y lo mató arriba.

López Simón tuvo en el tercero el que más se movió hasta ese momento y que, para no perder la costumbre, también cayó al salir del caballo. Inició muy bien la faena sacándolo más allá de las rayas sin violencia. La transmisión la ponía el torero. Luego, en la distancia, aprovechó bien la inercia, muy relajado el cuerpo. La tercera tanda bajó un pelín, con menos apreturas, pero dejó un bonito cambio de mano final. Luego lo cambió por la espalda y aguantó un parón para el de pecho. Desde ahí, toreo de cercanías, un cuarto de muletazo a veces. El toro, sosete, salía con la cara arriba. Dejó una buena estocada y dio la vuelta al ruedo tras una petición que no cuajó, quizá porque la faena fue de más a menos.

El último de la tarde, y el último que se cayó, lo recibió con mérito ganando pasos hacia los medios. Simulacro de varas, como toda la tarde, y buena actuación de la cuadrilla, saludando Arruga y Siro. Lo brindó al público. En las probaturas le dio un susto y embistió sin ninguna entrega. Salía del muletazo despistado, aburrido, derrengado. Le puso voluntad el torero, aún a sabiendas de que no había nada que sacar. Lo mató bien.

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Taurología

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Portal de actualidad, análisis y documentación sobre el Arte del Toreo. Premio de Comunicación 2011 por la Asociación Taurina Parlamentaria; el Primer Premio Blogosur 2014, al mejor portal sobre fiestas en Sevilla, y en 2016 con el VII Premio "Juan Ramón Ibarretxe. Bilbao y los Toros".

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