Un nuevo y monumental fiasco ganadero

por | 12 May 2017 | Temporada 2017

MADRID. Segunda de feria. Algo más de media plaza: 14.019 espectadores [58,9% del aforo]. Toros de El Ventorrillo, que cumplieron desigualmente en presentación, pero de muy escaso juego. Eugenio de Mora (de azul Bilbao y oro), silencio tras dos avisos y silencio. Jesús Martínez “Morenito de Aranda” (de grosella y oro), palmas tras un aviso y una oreja con protestas. Román Collado (de nazareno y oro), silencio y silencio tras un aviso.

INCIDENCIAS: Llovió al comienzo y al final del festejo. Conforme avanzaba la tarde iba bajando la temperatura, que acabó siendo de invierno. Sigue sin arreglarse el recién aplanado piso de plaza, muy deficiente para la lidia. Con la mala costumbre actual, los espadas tardaron 3 minutos en comparecer en la puerta de cuadrillas, cuando todos desde mucho antes estaban ya liados en el capote de paseo; esta moda moderna además de ridícula, resulta esperpéntica, como de un artista  [email protected]

Es verdad que resultaría temerario valorar una camada, y con mayor sentido el momento general de una ganadería, por el juego que han dado seis de sus toros. Pero la realidad es que lo que Fidel San Román ha echado este viernes en Las Ventas se parece a lo que originariamente criaba Paco Medina lo que un huevo a una castaña; es decir, nada. Seamos bienpensados: a lo mejor es que todo lo bueno de El Ventorrillo anda todavía pastando en la dehesa; pero desde luego lo de esta tarde ha sido un fiasco monumental, una corrida infumable.

La primer aoreja de la feria (Plaza 1)

De presencia irregular, por estampa llamó la atención el 5º, un cinqueño burraco siempre engallado, pero casi siempre también muy mentiroso respecto a sus verdaderas condiciones. Hubo tres muy veletos y astifinos y ninguno valía un duro. Sin fuelle alguno el más bondadoso que hizo 2º y cogido con alfileres el que abrió el festejo. Eso sí, todos compitieron por ganar el concurso del toro más descastado del conjunto; al final, se dio un múltiple empate técnico.

En el pasado sanisidro se le suspendió su festejo; en el de este viernes, ni 1º ni 4º ofrecieron opción alguna a Eugenio de Mora. En justicia habría que decir que se le fue la tarde en blanco, por mas empeño que pusiera. Eso sí,  en un matador de toros de su veteranía, se entiende poco el mitin que montó para pasaportar al que abrió plaza; para casos como el de ese “Bajeza”,  en el toreo toda la vida ha habido recursos legítimos para quitárselos de encima.

Si el enamoramiento ya venía de antes, “Morenito de Aranda” ha caído de nuevo de pie en esta feria. Todo corría a su favor, menos los toros, claro está. Con el desfondado que atendía por “Nevado”,  dejó detalles muy sueltos, sobre todo con la mano izquierda, con más estéticos comienzos que finales. Pero aunque tuviera que ser de forma  esporádica, el tendido respondía al esfuerzo del torero.

Supo entender al mentiroso cinqueño de su segundo turno. El de El Ventorrillo era uno punto espectacular en su estampa; se diría –en términos teatrales– que llenaba por completo la escena. En cambio, el texto que sostenía a la obra bajaba muchísimo en calidad: en cualquiera de los tercios, por la inercia del galope –precioso galope, por cierto– acometía con alegría al primer cite, soportaba el siguiente, remoloneaba con el tercero y el cuarto ya ni lo admitía. Esta es la realidad de “Cetrero”, al que la afición de Madrid despidió con una ovación. Pero en esas contadas ocasiones que el viaje del cinqueño iba más allá del cite, “Morenito” plasmó con una encomiable estética y personalidad muletazos de calidad, sobre ambas manos. Con el mérito añadido que por el pitón derecho el toro se vencía mucho. Pinchó antes de dejar una entera contraria y, aunque la petición no fue ni de lejos mayoritaria, el palco sacó el pañuelo blanco. Si esta va a ser la fórmula de conteo de  moqueros por la Presidencia, tendremos una feria histórica en trofeos.

 Román  se prodigó en quites (Plaza 1)

Demasiado frío estuvo la afición madrileña con Román; que después del esfuerzo enorme que realizó en sus dos toros de los tendidos no naciera ni una palma, es ya más que frialdad.  Como ya dejó claro a final de la pasada campaña y al inicio de la actual, el valenciano ha progresado de forma notable, manteniendo intacto su valor. En los dos que le correspondieron este viernes anduvo por encima de sus condiciones, aguantando tarascadas y buscando siempre alargar los muletazos, aunque fuera a costa de la fea voltereta que le propinó el 6º. Los silencios del tendido no pueden tapar esta realidad.

Apóyanos compartiendo este artículo:
Taurología

Taurología

Portal de actualidad, análisis y documentación sobre el Arte del Toreo. Premio de Comunicación 2011 por la Asociación Taurina Parlamentaria; el Primer Premio Blogosur 2014, al mejor portal sobre fiestas en Sevilla, y en 2016 con el VII Premio "Juan Ramón Ibarretxe. Bilbao y los Toros".

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *