Toreó Enrique Ponce, triunfó Joselito Adame

por | 9 May 2014 | Temporada 2014

SEVILLA. Novena de feria.. Tres cuartos de entrada. Toros de Victoriano del Río, correctos de presentación aunque de diferentes hechuras; con sus más y sus menos,  destacaron 3º, 5º y 6º y fueron muy desiguales los restantes Enrique Ponce de (de añil y oro) silencio y vuelta tras un  aviso. Sebastián Castella (de azul pavo y oro),  silencio y silencio. Joselito Adame (de burdeos y azabache) vuelta tras un aviso y una oreja.

La corrida enviada por Victoriano del Río tuvo su interés, particularmente los dos últimos, que fueron con diferencia los de más calidad, aunque también el 3º era mucho más que aprovechable. En cambio, el 1º, quizá dañado o a lo mejor sin poder con sus kilos, era una ruina; rajado fue el  2º, que se paró pronto, y noble pero sin humillar el 4º. En comparación con otros días, una enorme diferencia. 

Poco pudo hacer Enrique Ponce con el que abría plaza, que casi estuvo más tiempo en la arena que de pie. Pero con el cuarto, el valenciano sacó a pasear su toreo y su técnica. Primero para meterlo en la muleta, que al “victoriano” le costaba un mundo humillar; luego, ahormado su enemigo, lo toreó con mucho temple y no menor entrega. Una faena de las clásicas del mejor Ponce, que llegó con mucha fuerza a los tendidos. Como le viene pasando últimamente, se le encasquilló la espada y todo quedó finalmente en una aplaudida vuelta al ruedo. Pero en el albero maestrante quedó su buen hacer.

Sabido es, porque lo confiesa el propio torero, que ya desde antes del paseíllo la plaza de Sevilla le pesa una enormidad en su ánimo a Sebastián Castella. Hoy no fue la excepción.  Y si comprensible pudiera ser lo ocurrido en su primero, rajado y buscando aire todo el rato,  no puede ponerse paños calientes con lo que se vio en el buen 5º, de una excelente calidad, hasta en los finales del la lidia comenzó a tardear. El diestro francés no llegó a verlo en ningún momento y todo se fue en inútiles intentos. El “síndrome Sevilla” sigue vivo para Castella.

Más entonado que en su primera comparecencia, el mexicano Joselito Adame se mostró bullidor en toda la tarde, dentro de esa moda impuesta de irse en ambos toros a portagayola. Pudo y debió estar mejor con la encastada embestida de su primero, al que toreó con una velocidad innecesaria. Su vuelta al ruedo fue un poco por su cuenta. Más entonado se le vio con el que cerraba plaza,  al que toreó con mayor sosiego, dejando al menos tres serie de respeto. Algo embarullado tras un revolcón sin consecuencia, una serie llena de emotividad terminó de calentar a los tendidos, que pese a sus fallos con la espada de cruceta, le concedieron una oreja.

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Taurología

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Portal de actualidad, análisis y documentación sobre el Arte del Toreo. Premio de Comunicación 2011 por la Asociación Taurina Parlamentaria; el Primer Premio Blogosur 2014, al mejor portal sobre fiestas en Sevilla, y en 2016 con el VII Premio "Juan Ramón Ibarretxe. Bilbao y los Toros".

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