Sevilla marca sus líneas rojas: Morante, Manzanares y José Tomás, dentro; El Juli, fuera

por | 11 Feb 2012 | Temporada 2012

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Enrique Ponce, baja para Sevilla

Por decisión propia, el torero Enrique Ponce ha desistido de acudir a la feria de Sevilla. Argumenta que trata de hacer una temporada más reducida. 

Costoso ha sido poner en marcha la organización del abono sevillano, que como en otras ferias ha topado como primer obstáculo con la necesidad de alcanzar un acuerdo en cuando a los derechos audiovisuales con All Sports Management, como se sabe son los gestores a los que el grupo de figuras ha decidido encomendar la defensa de sus intereses.  Pero una vez cerrado este acuerdo, que todo lleva a pensar que ha sido en términos similares a lo ocurrido en Valencia para las Fallas,  la organización se acelera.

La columna vertebral del abono está clara: José María Manzanares, que irá cuatro tardes –3 en abril y una en la feria de San Miguel—, tres corridas también  Morante de la Puebla y fuera de feria –esto es: al margen de tardes televisadas—dos tardes para José Tomás.  La otra cara de la moneda es que, salvo que a última hora cambie de criterio, el dúo Canorea-Valencia ha decidido prescindir de El Juli y de Miguel Ángel Perera, quedando en el aire la situación de Cayetano.

►Las primeras contrataciones

De acuerdo con las primeras combinaciones sevillanas que se van conociendo, para el domingo de Resurrección, la fecha más emblemática entre las sevillanas, el cartel ya está decidido: Morante, Manzanares y Daniel Luque, con toros de Juan Pedro Domecq. Una combinación mucho menos rematada que la de años anteriores y que ha recibido críticas de la prensa sevillana por entender que no esta éste sitio para incluir a Luque, aunque lo apodere Simon Casas.

Entre el susodicho G-10, cuatro tardes estará José María Manzanares: en abril matará las las corridas de Victoriano del Río, Juan Pedro Domecq y Núñez del Cuvillo, quedando pendiente la ganadería para la Feria de San Miguel. Tres paseíllos, en principio todos en abril, hará Morante de la Puebla, que podría anunciarse con las corridas de Cuvillo, Juan Pedro Domecq y Garcigrande o, alternativamente, Daniel Ruiz.

Otras tres tardes pretende ir Alejandro Talavante, quien ha pedido las corridas Jandilla, Torehandilla y Victoriano del Río. Y a una tarde irá El Fandi, torero de la Casa Matilla. Además de El Juli, han quedado descartados Miguel Ángel Perera y  Cesar Jiménez y pendientes de negociar están El Cid y Cayetano.

Ya fuera del G-10, se cuenta con Sebastián Castella, que ha pedido las corridas de Daniel Ruiz, Garcigrande y Jandilla para sus tres comparecencias en el ciclo. Por su parte, Matilla, dentro de la discutible estrategia que ha planteado para la temporada del sanluqueño, colocará  también en los carteles a Juan José Padilla y en una corrida de las que habitualmente no ha matado el sanluqueño. Incluso se ha barajado la posibilidad de que encabece, en el jueves de farolillo, un cartel con Morante y Manzanares, ante toros de Cuvillo. Con toda delicadeza y con todo respeto, algún día habrá que abordar el caso Padilla.

Parece segura la presencia de David Mora e Iván Fandiño, –quizás con la corrida de Fuente Ymbro— y pendiente quedan las corridas duras y los puestos que se dejan para los toreros locales: Esaú Fernández, Oliva Soto, Salvador Cortés, etc.  Entre la afición sevillana se considera que en este capítulo de las contrataciones, la empresa debería tener una atención especial con “El Fundi”, en la emporada de su despedida.

►La ausencia injustificable de El Juli

Si se aplica estrictamente la lógica, no hay explicación posible que justifique con fundamento que uno de los dos grandes triunfadores de la edición de 2011, Puerta del Príncipe incluida, no entre ahora en los planes de la empresa Pagés. Junto a Morante y Manzanares, el madrileño forma hoy por hoy  un trío de presencia obligada en los carteles sevillano. En consecuencia, la empresa debe atender  los intereses de los abonados y aficionados. Negar eso es tanto como negar la evidencia. Si con el pelito audiovisual de por medio ceden ante las peticiones de Alejandro Talavante, por citar un ejemplo real, resulta un sinsentido que ni hayan llamado al apoderado de El Juli.

La empresa aducirá el hipotético sobrecoste de lo que ya bien podemos denominar el canon taurino audiovisual.  En este caso, como antes en las Fallas de Valencia, el argumento tiene un punto de falaz. Primero, y principal, porque difícilmente pueden aducir un incremento de los costes; tanto porque van a pagar un tanto alzado por todo el G-10, toreen los que toreen, como porque ese canon lo que en realidad produce es un reparto distinto de los dineros que abona  Canal + con respecto a lo que como hasta ahora se hacía.

Si la empresa –la de Sevilla como todas las demás– aducen esa razón económica, por lo visto no se dan cuenta que están reconociendo lo que los toreros denuncian y con razón: la parte del  león de los derechos hasta ahora iba a sus arcas, en medio de un reparto escasamente equilibrado.

Pero si empresarialmente hablando miramos más allá, aducir la tesis de esta especie de canon no deja de ser un salida por la tangente. Como se estudia ya desde el primer curso de Económicas, lo que define a un empresario –de toros o del ramo que fuere—es, justamente, la gestión de la complejidad. Quien mirando hacia los intereses de sus clientes  no sabe gestionar situaciones complejas, en las que se entrecruzan intereses y oportunidades de muy distinta naturaleza, no debiera llamarse empresario, sencillamente porque no lo es.

El binomio Canorea-Valencia no tiene un problema: tiene una complejidad más en su gestión empresarial. Por eso, la empresa no puede acudir a agarrarse en el clavo ardiendo de  lo audiovisual para tirar por la calle de en medio. Tiene unas obligaciones morales contraídas con los aficionados que son de necesario cumplimiento. Y, en consecuencia, debe afrontar su solución negociando cuando haga falta para atender a una de sus obligaciones principales: responder a los intereses de sus clientes.

El aficionado suele ser un cliente pacífico, sobre todo hasta que se sienta en el tendido. Pero si luego no se siente debidamente atendido, con quien la emprende es con el organizador de aquello que le ha disgustado. Y base de irlos defraudando tarde a tarde se ha conseguido echar ya a demasiado gente del tendido.

Por tanto, lo que procede es que Canorea y Valencia se sienten hablar y negociar todo el tiempo que sea necesario, hasta alcanzar una fórmula de acuerdo razonable para todas las partes. Y eso es posible. Solo necesita que se aporte la voluntad de alcanzar ese acuerdo. Si con el susodicho canon en vigor se ha podido alcanzar con Morante o Manzanares, no pueden aducir razón alguna convincente como ni sentarse a negociar con otras figuras.

►El caso de José Tomas

Decidida la marginación de El Juli, Canorea necesitaba sacarse un conejo de su chistera para salvar el abono, que ya el pasado año se resintió de forma apreciable por la crisis económica.

En esta ocasión, los juegos de magia se han dirigido a conseguir que el abono lo salve José Tomas. Según ha trascendido en medios taurinos de Sevilla, la Empresa Pagés ya ha llegado a un principio de acuerdo con el diestro José Tomás, para que actúe dos tardes en el ruedo de la Maestranza, cuando van a cumplirse  10 años de su última actuación en esta plaza, que tuvo lugar en la temporada de 2002. Ahora la cuestión estará en comprobar si jugar la baza de José Tomás será suficiente para que el abono no se resienta. Pero es cosa de esperar unas semanas para conocer el resultado.

En lo que se refiere a la contratación del madrileño, para obviar el problema que supone el contrato que liga a la empresa con Canal +, las fechas de sus actuaciones estarían fuera del ciclo ferial, aunque sí formarían parte del abono. En concreto se habla de los días 1 de mayo y la festividad del Corpus, que en Sevilla continúa celebrándose en jueves.

Entre las ganaderías que se están barajando figuran la de Juan Pedro Domecq –que de esta forma haría doblete en Sevilla– y la de El Pilar. En cualquier caso, dada la oferta ganadera que en estos momentos existe, se considera que la elección final que se haga de las ganaderías no será problema para formalizar el acuerdo.

Con José Tomás anunciado en Sevilla, a parte de marcar el nivel que quiere mantener este torero a lo largo de la nueva temporada, quiere ello decir que estará en activo con anterioridad al comienzo de la feria de San Isidro, por lo que se abre una puerta para su posible presencia de nuevo en Las Ventas, que de producirse sería en cualquier caso fuera del ciclo ferial, por el problema de la televisión.

A su vez, este temprano comienzo de su temporada conllevaría también la posibilidad de que José Tomás vuelva a la plaza de Bilbao en la corrida extraordinaria que se celebra anualmente en junio, coincidente en este caso con el L aniversario de la inauguración de la actual plaza. También de esta forma se queda al margen de la cuestión de la televisión.

Como se sabe, José Tomas dio por rotas sus relaciones con la Casa Chopera, que desempeña las labores de gerencia de la plaza bilbaina. Para salvar este escollo, está siendo directamente su Junta Administrativa –propietaria del coso– la que realiza directamente las gestiones con el entorno del torero para que su propósito pueda cumplirse, un caso atípico en la fórmula de gestión que se sigue habitualmente.

 

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Taurología

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Portal de actualidad, análisis y documentación sobre el Arte del Toreo. Premio de Comunicación 2011 por la Asociación Taurina Parlamentaria; el Primer Premio Blogosur 2014, al mejor portal sobre fiestas en Sevilla, y en 2016 con el VII Premio "Juan Ramón Ibarretxe. Bilbao y los Toros".

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