REVISTA DE PRENSA: El alcalde Petro busca el camino de no cumplir la sentencia

por | 4 Sep 2014 | Documentos

El Espectador

Tras el fallo que ordena el regreso de la fiesta brava a la capital
El laberinto para evitar las corridas

Para que la Santamaría permanezca cerrada durante la administración Petro, el Ministerio de Cultura deberá emitir un concepto favorable, que autoricen las obras de restauración.

Santiago Valenzuela
La última carta que le queda al alcalde Gustavo Petro para impedir el regreso de la fiesta brava a la plaza de toros de Santamaría está en manos del Ministerio de Cultura. La decisión de la Corte Constitucional a favor de la Corporación Taurina de Bogotá le cerró caminos como cambiar el uso de la plaza o arrendársela a otras entidades.

No obstante, como lo contó El Espectador, en noviembre de 2013 la Alcaldía le entregó a la Corte Constitucional los estudios que demostrarían que la plaza presenta “alto nivel de vulnerabilidad sísmica”, en el que el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural (IDPC) invirtió cerca de $900 millones. Este año se lo presentó al Ministerio de Cultura para conseguir los permisos para comenzar con las obras.

Ahora las miradas apuntan a la Dirección de Patrimonio del Mincultura, que debe emitir en los próximos 10 días un concepto sobre la solicitud del Distrito. Voceros del Ministerio le dijeron a este diario que “la plaza sí requiere un reforzamiento independiente de su uso. Se está revisando el proyecto que presentó el Distrito. Las etapas posteriores se deben adecuar en lo arquitectónico al fallo de la Corte”. Es decir, la plaza debe preservar su carácter taurino. Además, señalaron que “el reforzamiento es obligatorio, por el avanzado estado de deterioro y es necesario para adaptar esta edificación patrimonial a las normas de sismorresistencia”.

Si el Distrito obtiene la aprobación del Ministerio, tendrá que adelantar dos procesos de contratación: uno para la obra y otro para la interventoría. Según el IDPC, el reforzamiento puede tardar hasta dos años y su valor sería cercano a los $7.000 millones. Como la plaza la entregarían en la próxima administración, el plan para evitar las corridas durante la “Bogotá Humana” sería exitoso. Sin embargo, esto se puede complicar. Por un lado, la Corte Constitucional le ordenó al Distrito reanudar las corridas máximo en seis meses y fue clara en que debe “abstenerse de adelantar cualquier tipo de actuación administrativa que obstruya, impida o dilate su restablecimiento como recinto del espectáculo taurino”.

La Secretaría General, el alcalde y el equipo del sector cultura evalúan como resolver este dilema. En su cuenta de Twitter, Gustavo Petro dijo que “por cumplir sentencia de la Corte Constitucional fui destituido. Bogotá Humana cumple todos los fallos de la Corte”. Una opción, entonces, sería retirar los estudios y abrir la plaza como está. Frente a este punto, la Corte no arrojó mayor claridad: “La Sala se abstuvo de pronunciarse sobre los aspectos de tipo patrimonial”, que competen a otras jurisdicciones.

El presidente de la Corporación Taurina, Felipe Negret, calificó las obras de restauración de la plaza como una “excusa para pasarse por alto la sentencia. El alcalde está induciendo a un error al Ministerio de Cultura y está al borde de infringir el Código Penal por fraude en resolución judicial. Es muy sospechoso que la doctora Martha Lucía Zamora no haya respondido nuestro derecho de petición para conocer los estudios de restauración. No creemos que sean estudios parciales, y por eso le pedimos a la Sociedad Colombiana de Ingenieros que emita un concepto”.

El Espectador tuvo acceso a los estudios presentados por el Distrito. Por un lado está el respaldo de un concepto técnico emitido en septiembre de 2013 por el ingeniero civil Mauricio Páez, de la firma Ingeniería Diseño y Construcción, que calificó el estado actual de la plaza como “regular”. Confirmó, además, que “el edificio es vulnerable porque está por debajo de los niveles de seguridad definidos en la norma vigente”. Los muros divisorios y de fachadas, dice el concepto, “presentan un deterioro progresivo”.

A este concepto se suman dos diagnósticos emitidos por el Fondo de Prevención y Atención de Emergencias (Fopae). Uno de estos, publicado en enero de 2011, señala que “la estabilidad estructural se encuentra comprometida por causa de las afectaciones relacionadas con agrietamientos de muros”. El segundo fue emitido en abril de 2013 y reporta el “deterioro en vigas en la zona denominada de acceso a los toriles”.

Por último, aparecen dos estudios realizados por el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD) en 2002. Ambos concluyeron que debían tomarse restricciones para que el público no corriera peligro. La razón: desde que fue construida la plaza no se han adelantado obras de reforzamiento estructural. De hecho, los estudios señalan que “de acuerdo con el análisis histórico, se encontró que la zona de palcos no fue construida en la primera etapa de la plaza, sino en una segunda, utilizando materiales de deficiente calidad y sin la continuidad estructural requerida”.

Al margen de esta discusión arquitectónica están los grupos antitaurinos, que en la tarde de ayer le exigieron al alcalde Gustavo Petro que solicite la nulidad de la sentencia y que realice, cuanto antes, una consulta popular para que sea la ciudadanía la que decida si se prohíbe la fiesta brava en la capital.

El Tiempo

El ´cara a cara´ por los toros detrás del fallo de la Corte

La Corporación Taurina celebra la decisión del tribunal. Petro anuncia que va a acatar la sentencia.
“Lo que está en juego es el respeto a las minorías”

Para Felipe Negret, presidente de la Corporación Taurina, con el fallo de la Corte Constitucional se ha cumplido con los principios del Estado de derecho. Asegura que la discusión va más allá de lo taurino. “Es un tema de libertades. Lo que está en juego es el respeto a las minorías”. Explica que estandarizar a una sociedad a los gustos particulares de un gobernante es fascismo. “No se puede borrar de un plumazo nuestras costumbres, nuestra cultura y nuestras raíces”.

En cuanto a la consulta popular que plantean sus contradictores anunció que la Corte ha manifestado que no se pueden hacer consultas populares que vayan en contra de una ley de la República (la actividad taurina está amparada por la Ley 916 de 2004). “El máximo tribunal también ha dejado claro que por la vía de las consultas populares no se pueden desconocer fallos”, dijo Negret y agregó que la Alcaldía no ha querido entender que, con respecto a la fiesta brava, la Corte ya ha emitido hasta seis sentencias. “En materia jurídica la ignorancia no es excusa”.

La Corporación Taurina estará atenta al cumplimiento de la sentencia por parte de la administración Distrital. “No es aceptable que los funcionarios públicos decidan qué sentencias acatan y cuáles no”.

En cuanto a la apertura de la Santamaría explicó que depende de la buena o la mala fe de la administración. “No descarto que algún sector de la plaza requiera algún tipo de mantenimiento. La administración la abandonó y ahora quiere cambiar la infraestructura para la que fue creada: los toros”.

Petro: ‘Debo preservar la vida sobre la muerte’

Aunque la administración Distrital reiteró este miércoles que no se va a pronunciar hasta tanto no conozca el fallo de la Corte Constitucional que revive las corridas de toros en Bogotá, el alcalde Gustavo Petro se comprometió a cumplir la decisión del máximo tribunal.

 “Lo que hay es un comunicado de prensa, aún no conocemos el fallo a plenitud, mientras no lo leamos no me pronunciaré, luego de conocer el mismo tendremos una posición jurídica unificada en cabeza de la Secretaría General”, afirmó el mandatario, durante un recorrido por la carrera 7.ª. “Bogotá Humana acata los fallos”, ha manifestado el mandatario. De hecho, incluso, el Alcalde afirmó que él fue destituido por acatar una sentencia de la Corte Constitucional sobre la vinculación de los recicladores al esquema de recolección de basuras.

El miércoles, Petro se refirió igualmente al estado de la infraestructura de la Plaza de Toros de Santamaría y recordó que “se requiere una intervención inmediata”, según el concepto de la Dirección de Patrimonio del Ministerio de Cultura.

 “Primero debo preservar la vida sobre la muerte. Las expresiones de los taurinos son profundamente irresponsables con la vida incluso con las personas que son aficionadas a los toros”, dijo el mandatario. Además, señaló que la estructura del segundo piso de la plaza “se está abriendo”, por cuenta de una falla estructural.

En medio de la polémica con los taurinos, quienes han celebrado el fallo de la Corte, el Alcalde sostuvo: “La Santamaría fue ordeñada todo el tiempo no a punta de leche, sino de sangre, quienes se beneficiaron económicamente de este negocio se les olvidó mantener la plaza”.

Por eso, afirmó que no va a permitir que se arriesgue la salud de los asistentes a la plaza y dijo que ninguna autoridad va a obligar al Distrito a incurrir en ese riesgo.

El Nuevo Siglo

Rifirrafe entre taurinos y defensores de animales

Los taurinos en Bogotá celebraron este miércoles la vuelta de las corridas a la ciudad, ordenada la víspera por la Corte Constitucional de Colombia, entre protestas de los defensores de los derechos de los animales, que pidieron una consulta popular sobre el tema.

Mientras hacían rodar una cabeza de toro de entrenamiento por las afueras de la Plaza de La Santamaría, tradicional escenario de la fiesta brava en Bogotá, novilleros y directivos taurinos se felicitaban por la decisión que permitirá reanudar las corridas y aseguraban que el alcalde Gustavo Petro deberá acatar el fallo.

La decisión de la Corte Constitucional, anunciada el martes, echó para atrás la prohibición de las corridas que hace casi dos años impuso la administración de Petro para evitar "las torturas y el trato cruel hacia los animales". Además, dio un plazo máximo de seis meses a la alcaldía para reiniciar la actividad taurina.

"Petro no puede desconocer la ley y no puede desconocer (…) la tutela, que no ha protegido a los taurinos sino las libertades individuales, que es lo que el alcalde Petro está vulnerando", dijo a periodistas Felipe Negret, presidente de la Corporación Taurina de Bogotá.

"La sentencia le ordena al alcalde que no puede cambiarle el uso a la plaza", explicó.

La Corporación Taurina de Bogotá presentó el recurso de tutela recién resuelto con el fin de revocar la decisión tomada por Petro en diciembre de 2012 de suspender el contrato firmado hasta 2015 con la Corporación Taurina para el alquiler de La Santamaría.

Petro, un economista y exguerrillero de izquierda siempre rodeado de polémicas, dijo este miércoles que su administración no pretende desestimar el fallo del alto tribunal, pero advirtió que la plaza tiene problemas estructurales.

"Las expresiones de los taurinos son profundamente irresponsables con la vida, incluso de las personas que son aficionadas a los toros (…) La Santamaría fue ordeñada todo el tiempo, no a punta de leche sino de sangre, y a quienes se beneficiaron económicamente de este negocio se les olvidó mantener la Plaza", afirmó el alcalde.

"No creo que exista una autoridad, fuera del interés de los taurinos afanados por la codicia del negocio, que venga a obligarnos a que arriesguemos a la población en una estructura que se está abriendo", continuó.

-"No más ´Olé´"

Frente a la sede de la alcaldía de Bogotá, en la céntrica plaza de Bolívar, unos cien ambientalistas y defensores de los animales protestaron este miércoles contra la sentencia de la Corte Constitucional.

Con pancartas, consignas pintadas en sus manos y rodeando una camioneta adornada para la ocasión con un ataúd y mensajes como "Impunidad animal" o "No más Olé: ni arte, ni cultura", los manifestantes llamaron la atención de otros ciudadanos.

La decisión judicial "se debe replantear, porque ya es hora de evolucionar ética y moralmente. Es como si todavía existieran las prácticas romanas de los leones contra los humanos", dijo a la AFP Nayiret, de 25 años, quien no dio su apellido pero prestó su vientre de embarazada para la protesta.

"Consulta popular", se leía sobre la abultada panza de la joven, que también mostraba la imagen de un bebé con cachos de toro y rastros de sangre alrededor.

Unas cuadras más al norte, en La Santamaría, la protesta no menguaba el entusiasmo de los novilleros, que han mantenido desde hace un mes en huelga de hambre exigiendo el regreso de las corridas y defendiendo su "derecho al trabajo".

Desde allí, Negret aseguró que promover una consulta popular sobre las corridas ahora constituiría un "mandato a la desobediencia".

La temporada de La Santamaría, con capacidad para unos 14.000 espectadores, estaba entre las más importantes de Colombia, uno de los países con mayor afición taurina de América Latina y donde la Corte Constitucional ya permitió en 2010 este tipo de tradiciones siempre que se eliminen conductas "especialmente crueles".

El debate sobre la violencia en las plazas de toros se ha extendido en los últimos años en España y varios países de América Latina. En 2010 la región española de Cataluña prohibió las corridas y en 2011 le siguió la capital ecuatoriana, Quito.

Diario Nacional

Alegría por el regreso de los toros a la Santamaría; una torpeza de Petro, atrasó la ciudad 10 años

José Manuel Jaimes Espinosa
En medio de la atención que ha generado un grupo de novilleros que desde hace un mes permanece en huelga de hambre en las afueras de la plaza de toros de Santamaría de Bogotá, la Corte Constitucional falló a favor de la fiesta brava en la capital del país.

El alto tribunal, con ponencia del magistrado Mauricio González Cuervo, ordenó ayer al Distrito “disponer lo necesario para la reanudación del espectáculo taurino, mediante la adopción de mecanismos contractuales u otros administrativos que garanticen la continuidad de la expresión artística de la tauromaquia y su difusión”.

Para eso, la corte le dio seis meses de plazo al Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD) para que cumpla con lo señalado.

El pronunciamiento de la Corte se dio al resolver la demanda interpuesta por la Corporación Taurina de Bogotá, en cabeza de Felipe Negret, contra el IDRD. En el recurso se alegó la protección de los derechos al debido proceso y la libertad de expresión artística, que, dice, se vio vulnerada con la suspensión de la temporada taurina y con la terminación unilateral y anticipada del contrato de utilización de la plaza por orden del alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, en junio del 2012.

Uno de los argumentos clave para la decisión, tomada en una sala de tres magistrados, es que en el proceso se verificó la vulneración del derecho a la libre expresión artística de la Corporación Taurina de Bogotá. “La autoridad administrativa intervino indebidamente el contenido de la expresión artística y cultural en la Plaza de Toros de Bogotá”, consideró el alto tribunal en su fallo.

La ponencia del magistrado González fue clara en señalar que el legislador ya ha fijado las normas sobre los espectáculos taurinos en el país. Citó, por ejemplo, que a través del Reglamento Nacional Taurino, este tipo de eventos es un modo de “expresión artística del ser humano” y que “la Plaza de Toros de Santamaría ha sido legalmente destinada como escenario de espectáculos taurinos en Bogotá”.

Negret le dijo a EL TIEMPO que recibe el fallo “con respeto” y le pidió al alcalde Gustavo Petro –que ha dicho en diferentes escenarios que prefiere dejar la Alcaldía antes que abrir la plaza de toros– “someterse a la justicia”. Expresó su preocupación porque, en las últimas semanas, la Alcaldía ha anunciado obras que terminarían aplazando las corridas de toros. Se refiere al hecho de que el Distrito anunció que la Santamaría necesita obras de reforzamiento por un supuesto estado de vulnerabilidad, además a un proyecto de acuerdo que le quita al IDRD “la función de dar espectáculos taurinos”.

Los antecedentes

Sin embargo, la decisión de la Corte es contundente y acoge dos sentencias frente a este tema. Una de estas es la C-666 de 2010, que señala que las corridas solo pueden hacerse en los municipios en los que sean manifestación de una tradición regular. La otra es la C-889 de 2012, que declaró exequible (constitucional) la Ley 916 de 2004 (por la cual se establece el Reglamento Taurino), que dice que los alcaldes y los concejos municipales no pueden prohibir las corridas de toros en los municipios donde exista tradición.

La decisión de la Corte Constitucional se basa en dos sentencias.

La sala se abstuvo de pronunciarse sobre aspectos legales y consideraciones de tipo patrimonial, de competencia de otras jurisdicciones. (Entrevista: por qué decirle sí a las corridas de toros)

 Se verificó la inminencia de un perjuicio irremediable para los derechos de libre expresión y debido proceso de la accionante, por la imposibilidad de celebración y difusión de un espectáculo artístico y cultural que requiere de la plaza taurina para su realización periódica y regular”, advirtió.

La decisión de la Corte se da en medio de una campaña liderada por antitaurinos para realizar una ‘firmatón’ en contra del regreso de los toros en Bogotá.

Reacciones

Andrea Padilla: Vocera de AnimaNaturalis Internacional

“Es una decisión que respetamos por la relevancia de la institución, pero la ponencia no la respetamos. Pedimos al Alcalde que solicite la nulidad de esa sentencia”.

Jaime Castro: exalcalde de Bogotá y exconstitucionalista

 “La Corte ratificó decisiones en las que había dicho que las corridas tienen arraigo en algunas regiones del país y los alcaldes tienen la obligación de respetarlas”.

Andrés Manrique: novillero en huelga frente a la plaza de toros

 “Celebramos la decisión; es un paso más que damos, pero la protesta sigue hasta que se inicie la primera corrida. Esperamos que el Alcalde respete el fallo”

Ernesto Sánchez Toro: vocero de ‘La revolución de la cuchara’, organización que promueve hábitos vegetarianos

 “Este reconocimiento de derechos sobre minorías no puede prevalecer sobre el modelo de sociedad que queremos construir. Pedimos que la vida se respete”.

La plaza estará en obra al menos por dos años: Alcaldía

Sally Pla
No obstante el fallo de la Corte Constitucional, las corridas de toros no volverían a la plaza Santamaría, por lo menos en dos años.

Esto, debido a que el escenario entrará en proceso de reforzamiento estructural por seguridad. La directora del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural (IDPC), María Eugenia Martínez, dijo que, “con autorización de toros o no, la intervención de la plaza ya estaba definida, dados los deterioros y daños estructurales que presenta y los riesgos establecidos, en caso de una evacuación, con una única salida en este momento”.

Agregó que, mínimo, ese reforzamiento demoraría año y medio. El proyecto de restauración, que tiene varias fases, fue presentado al Ministerio de Cultura, y el Distrito está a la espera de las observaciones. EL TIEMPO informó el pasado 16 de agosto que ya se tienen definidas inversiones urgentes por 7.000 millones de pesos para reforzamiento estructural de la plaza y 8.000 millones (aún no aprobados) en la fachada, adecuación de terrazas urbanas, servicios sanitarios, salas de ensayo, de utilería y camerinos.

El arquitecto español Antonio-José Mas-Guindal Lafarga, experto en recuperación y reforzamiento estructural, confirmó que la situación actual del conjunto de la plaza de toros de Santamaría es la de un lugar desatendido en su totalidad durante 80 años de existencia, “fruto de pequeñas obras de ocasión improvisadas y poco felices, realizadas por manos poco preparadas”, dijo.

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Taurología

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Portal de actualidad, análisis y documentación sobre el Arte del Toreo. Premio de Comunicación 2011 por la Asociación Taurina Parlamentaria; el Primer Premio Blogosur 2014, al mejor portal sobre fiestas en Sevilla, y en 2016 con el VII Premio "Juan Ramón Ibarretxe. Bilbao y los Toros".

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