Ramón Valencia: los efectos de la crisis económica y la necesidad de ofrecer algo nuevo

por | 12 May 2017 | Reportajes

Las palabras de Ramón Valencia no dejan lugar para las dudas, cuando habla de los número de la Real Maestranza. En un interesante entrevista que firmaba hace unos días  M. J. Pereira en la páginas de ABC de Sevilla[1], hace un repaso amplio a la actual realidad taurina, especialmente en la capital hispalense.

Y los primeros números que aportan no pueden entenderse como positivos. Explica Valencia que hasta 2009 la plaza contaba con 6.500 abonados, sobre un total de 10.700 localidades disponibles; en la actualidad esa cifra ha bajado hasta 2.400, esto es: ha pasado de del 60,7% al 22,5% del aforo, en el camino se han quedado nada menos que el 38,2 puntos porcentuales.

Pero los datos nos indican, además, que esta recuperación viene siendo lentísima. Y así, si en 2016 el número de abonados se incrementó en 170, en el 2017 han sido tan sólo de 120, cuando la Empresa esperaba que al menos hubieran sido entre 1.000 y 800. Y eso que en ambas ocasiones toda las figuras aparecían en los carteles, después de la crisis con el G-5.

A la hora de buscar una explicación a esta situación, Ramón Valencia entiende, con bastante buen criterio, que viene debida “fundamentalmente fue la crisis, pero en el camino de la crisis se han incorporado factores negativos, como el animalismo. También ha influido que hay muchas actividades de ocio para elegir. Al perro flaco todo son pulgas y al mundo del toro le ha ocurrido un poco eso”.

Explica el responsable de la Empresa Pagés, que en los números de la Maestranza pesa mucho el canon que se paga a la propiedad: mientras en Sevilla la empresa tiene que pagar el 20% de los ingresos brutos, en otras plazas como Málaga el canon ha quedado establecido en el 6% de los ingresos netos.

“Abrir esta plaza –explica Valencia– cuesta una media de 80.000 euros porque hay que contratar a unas 130 personas y pagar la publicidad. Si se trata de novilladas cuesta algo menos. Eso sin contar con lo que hay que pagar a los toreros, subalternos, ganaderos, el 21% de IVA y más del 20% de los ingresos brutos a la Real Maestranza en concepto de alquiler… El 48% de la recaudación se va este año para el pago a la Real Maestranza del alquiler de la plaza y del IVA”.

Sin embargo, resultando tan claros sus números, no se entiende que si la cuestión resulta tan delicada, como la Empresa no quiso aceptar la oferta que hace unos años le presentó la Real Maestranza para cambiar el actual contrato –que tiene vigencia hasta 2025– por otro más convencional[2]. Salvo, claro está que el motivo radique en que el actual contrato prácticamente es sine die y uno más convencional tendría fecha de caducidad a corto o medio plazo.

Pero también Ramón Valencia aborda otras cuestiones muy de actualidad. Una y no pequeña, cuando reconoce que en las circunstancias actuales con las corridas que acartelan a tres figuras “la empresa normalmente va a pérdidas”. Y es que sigue estando en vigor esa razón, que viene muy de atrás, pero que parece irresoluble: “Nosotros pagamos más de lo que queremos pagar y ellos cobran menos de lo que quieren cobrar”

Por otro lado, desmonta el empresario sevillano la importancia que con insistencia se achaca a la publicidad sobre los espectáculos taurinos. Y así, explica que “multiplicamos por siete los gastos de publicidad y no porque haya más publicidad vendrá más gente, aunque indudablemente hay que estar en el mercado y abrirse a las nuevas técnicas en internet y redes sociales”. Se trata de una realidad incontestable, pero como va contra la propia lógica del mercado y del consumo; por eso encierra tanto interés que se estudie la razón de ser de esta baja incidencia de la publicidad en las ventas cuando se trata de los toros.

En el horizonte no ve Ramón Valencia margen para bajar los precios de las localidades. Afirma que “indudablemente un 11% menos de impuestos hará que no perdamos dinero en algunos espectáculos y ese dinero nos permitirá hacer una mayor publicidad, más novilladas, más promoción de la Fiesta…”.

Pero de ahí entiende que no se puede pasar, trasladando esa rebaja el preco final de las entradas: “Bajar un 2% en una entrada –afirma– no es la salvaguarda de nadie. Lo que hay que hacer es dar calidad en el producto que ofreces. Por otra parte, cuando subió el IVA no se subimos los precios durante cinco o seis años. Creo que la bajada del IVA va dirigido a que puedan seguir funcionando las empresas del mundo del toro y del teatro porque si caen esas empresas se cae el espectáculo”.

Buena parte de sus esperanza de futuro, que en la Casa Pagés siempre tuvieron fama incluso de ser demasiado optimistas, la sitúa en “la renovación del plantel de toreros. Y en este sentido, no duda en afirma que La renovación del escalafón taurino era antes más rápido y los toreros estaban siete u ocho años y se retiraban. El espectador estaba viendo gente nueva permanentemente. Hoy, los toreros están funcionando 20 y 25 años y la gente quiere algo nuevo, distinto, quiere ver innovación. Entiendo que esos toreros que llevan más tiempo son mejor toreros que antes porque la experiencia se acumula pero el público quiere renovación. Yo siempre pongo el ejemplo de los grandes clubes de fútbol. ¿Qué necesidad tiene el Real Madrid de cada cuatro años gastar más de 100 millones de euros en un gran jugador? Es que lo pide la afición”.

Y de esta necesidad de renovación no se salva ningún estamento. Valencia aporta un ejemplo clatro: la pérdida de interés por las actuales fórmulas de las corridas de rejones: “la inventó Ángel Peralta con Diodoro Canorea. Históricamente se agotaban las entradas (…), pero eso ha ido decayendo”.

Pero  en época de cambios, también ha sido necesario modificar otros criterios que antes eran muy firmes: “Nosotros nunca hemos apoderado a nadie porque creíamos que podría haber un cierto conflicto, lo que se llama un intercambio de papeles. Pero claro, nos hemos dado cuenta de que nos hemos quedado fuera de mercado, porque todos los grandes toreros están con los grandes empresarios y al final hemos visto que estábamos en desventaja”.

Puesto a tener una tarde de sinceridad, Ramón Valencia no elude otra realidad. Se le preguntaba si era más torista o torerista”. Y sus palabras fueron: “Soy de las dos cosas, pero como me he criado en Sevilla soy más torerista. Lo que sucede es que el abono de la Real Maestranza es muy largo y hay que ofrecer distintas cosas a los aficionados. Este año tenemos dos corridas muy distintas, como la de Victorino y Miura. Hace años trajimos otros hierros, como Dolores Aguirre, Cuadri… pero hemos comprobado que no veía todo el público que tenía que venir y nos costaba mucho trabajo confeccionar esos carteles porque ningún torero hacía el gesto de apuntarse”.

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 [1] M.J. Pereira, ABC de Sevilla, 28 de mayo de 2017. Ramón Valencia: “Hace falta una renovación en el escalafón de toreros. La gente quiere algo nuevo”
http://sevilla.abc.es/sevilla/sevi-ramon-valencia-hace-falta-renovacion-escalafon-toreros-gente-quiere-algo-nuevo-201704281706_noticia.html[

 [2] Taurologia, 2 de diciembre de 2015. “La Empresa Pagés prefiere mantener la actual fórmula de arrendamiento de la plaza de Sevilla”.
https://www.taurologia.com/articulo.asp?idarticulo=3895&cod_aut=a12dcw21ag6ffd

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Portal de actualidad, análisis y documentación sobre el Arte del Toreo. Premio de Comunicación 2011 por la Asociación Taurina Parlamentaria; el Primer Premio Blogosur 2014, al mejor portal sobre fiestas en Sevilla, y en 2016 con el VII Premio "Juan Ramón Ibarretxe. Bilbao y los Toros".

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