Oscura decepción

por | 9 May 2018 | Temporada 2018

MADRID. Segunda del abono de San Isidro. Más de media plaza: 15.032 localidades vendidas (63,6%). Toros de La Quinta (Álvaro Martínez Conradi), grandes y cornalones, fuera de tipo, de muy poco juego; 1º, 5º y 6º, cinqueños. Juan Bautista (de gris tórtola y oro), silencio y ovación. Manuel Jesús “El Cid” (de azul añil y azabache), silencio y silencio. Jesús Martínez “Morenito de Aranda,  (de negro y plata), silencio  y silencio tras dos avisos.  

 

Toda la corrida de La Quinta planteó un panorama oscuro, mucho más que sus capas, cárdenas en la mayoría. Eran de origen santocolomas, desde luego. Pero no guardaban parentesco ni lejano con aquellos que criaba don Joaquín Buendía en los campos de San José de Bucaré. Nada que ver en el tipo, que éstos eran grandullones y con exceso de kilos; mucho menos se parecían en las caras, éstos cornalones y abiertos; pero, sobre todo, ni relación lejana en su forma de embestir, los de hoy andarines y trotones, con la cara por las nubes; ni un ápice de aquella fiereza continuada y a ritmo fuerte y por abajo de sus antecesores. En suma, no reunían ni uno sólo de los elementos que hicieron célebres a aquellos otros santacolomas de hace más de 40 años, aquellos toros tan exigentes con los que el maestro Camino alcanzó tantos triunfos y que le pidieron el carnet a muchas figuras. 

 

El único que tuvo más clase se lidió en 4º lugar, pero no tenía dentro ni una miajita  de emoción a la hora de construir el toreo. El resto, un manojo de problemas de difícil solución. Y así, abrió tarde un andarín sin fijeza alguna, que embestía sin celo ni humillación. También a su aire, trotón y distraído el 2º, siempre inane ante los engaños. Sin recorrido ni claridad, reponiendo desde el inicio, con la cara por encima del palillo, sin terminar de pasar, el que hizo 5º, que además desarrolló a peor. Con más empuje el que cerró la tarde, que embestía a arreones y sabiendo siempre lo que se dejaba atrás. Y siendo una corrida que se declara torista, tan sólo el 6º empujó con más rectitud y empuje a los montados; el resto, mal cumplieron. En suma, una decepción importante, que por más señas llevó el tedio a los tendidos.

 

Aunque no siempre los espectadores en lo apreciaran así, la terna estuvo muy por encima de los santacolomasde la edad moderna. Desde luego, no comprendieron la labor de “El Cid” con el 5º, que se le venía siempre al pecho; pero tampoco pusieron en su valor el esfuerzo que “Morenito de Aranda”  puso sobre la arena con el sexto. No serían trasteos lucidos al estilo moderno, pero encerraban mérito y hombría.

 

Pulcro y técnico, pero también frío, lidió  Juan Bautista a la excepción de la corrida, que resultó ser el 4º. Justamente el que estaba menos fuera de tipo. Lo pasó de muleta con limpieza, pero no acertó a poner la dosis de emoción que le faltaba su enemigo. En cambio, lo mató de una manera soberbia, que de por sí sola ya merecía la ovación que se le tributó al torero. Poco podía pedírsele con el que abrió plaza; en este caso, con la única objeción del bajonazo final.

 

Trató “El Cid” de probar a darle distancia al 2º, para ver si con la inercia el de La Quinta podía romper. Pero el animal se vencía y acortaba sus andares. De hecho, después de aceptar una tanda razonable sobre la mano derecha, el torero le presentó la izquierda, por donde no pasaba; cuando volvió a la mano diestra, el animal ya tampoco aceptaba esta posibilidad, sino que desarrollaba sentido. El cinqueño que hizo 5º parecía hecho para imposibilitar el lucimiento; por no aceptar, ni cuando se le trataba de poder por abajo. Pero para qué engañarnos, sin olvidar las dificultades de sus toros, "El Cid" estuvo muy lejos de aquel torero que todos recordamos.

 

Con un sabor añejo y mucha decisión, “Morenito de Aranda” se explayó de una manera magnífica en los lances de recibo al 3º. Lo mejor de la tarde. Buscó luego las distancias adecuadas y puso siempre los engaños por delante y planos, bien plantado en el ruedo, pero ni por esas el de La Quinta aceptaba pasar. Frente al desabrido que cerró la función el burgalés volvió a estar muy decidido, aunque el resultado no podía ser lucido.

 

Apóyanos compartiendo este artículo:
Taurología

Taurología

Portal de actualidad, análisis y documentación sobre el Arte del Toreo. Premio de Comunicación 2011 por la Asociación Taurina Parlamentaria; el Primer Premio Blogosur 2014, al mejor portal sobre fiestas en Sevilla, y en 2016 con el VII Premio "Juan Ramón Ibarretxe. Bilbao y los Toros".

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.