No todo tiene que ser pesimismo frente a la nueva temporada de 2015

por | 29 Dic 2014 | Reportajes

No se trata de un ejercicio de optimismo a toda costa porque se nos echa encima el nuevo año. Eso sería una pamplina sin mas fundamento que un simple encogerse de hombros, pensando eso de “a lo mejor ocurre”, que luego casi nunca llega a producirse. No, se trata de un planeamiento más sereno que una ocurrencia ocasional para recibir con buena cara a la temporada de 2015.

Y es que hay factores como para pensar que con el año 2014 hemos pisado suelo, no sólo por el aquel de que “más abajo no podemos caer”, sino porque se dan algunos elementos objetivos que, si se actúa con la sensatez necesaria, nos debiera permitir comenzar la remontada. Será lenta y trabajosa, sin duda, como corresponde a la magnitud de los problemas; pero pueden convertirse al final en el inicio de una recuperación.

Por lo pronto, la Fiesta no será indiferente a la mejoría que viene experimentando el consumo. Si en la vida diaria el dinero circula con mayor fluidez, también ese fenómeno llegará a las taquillas, a poco que se  acierte a ofrecer un espectáculo con autenticidad e interés. No será fácil, ni se conoce hada mágica que con su varita lo solucione; pero si hay verdadero empeño en potenciar esa paulatina recuperación, el objetivo es alcanzable.

Parece obvio que este cambio de ciclo por su propia naturaleza debiera comenzar por los ciclos feriados. En la misma medida en que se activa y alegra la vida social, debiera ocurrir con las ferias y los festejos locales. Solo hace falta que los taurinos ayuden, permitiendo que los precios no sólo no se disparen, sino que se racionalicen a la baja, que es tanto como decir que respondan a las actuales realidades económicas, en especial en cuanto se refiere al ocio.

El pesimista podría decir que eso es imposible, que los taurinos no aprenden nunca la lección, sino que incurren con empecinamiento en los mismos errores. Sin embargo, puede ser mucho más realista pensar que, a la vista de las experiencias últimas, la sensatez ha comenzado a abrirse camino aunque sea poco a poco.

Sin ir más lejos ahí tenemos el caso de la Empresa Pagés y los toreros del disuelto G-5. Aunque sea a base de los coscorrones que les han dado las taquillas, unos y otros han comenzado a entrar en razón, devolviendo el respeto que merece la afición sevillana. Un pleito, por cierto, en el que el objetivo último no se ha cumplido: los señores maestrante no han movido ni un ápice su posición, pese a los requerimientos ineludibles que les mandaron las figuras.

Pero también se está comprobando como el empresariado ya se tienta más la ropa antes de hacer ofertas alocadas con tal de quedarse con ésta o aquella plaza. Hoy se viene contratando a la baja,  o no se concurre a esos concursos que mas bien parecen subastas. Ahí está Vitoria, que no encuentra quien la quiera, o Albacete, que ha tenido que modificar el pliego de condiciones. Y hasta en plazas francesas se han racionalizado las ferias.

Si nos atenemos a las leyes del mercado, que guste o no guste al final son las que mandan, estamos asistiendo ahora al paulatino desembarco en España de esa especial de multinacional taurina que comanda el magnate mexicano Alberto Bailleres. Basta repasar su trayectoria empresarial para concluir que algo ha visto en el mercado de nuestro país para apostar por él; en plan altruista, desde luego, no decide sus inversiones.

Ya tiene en sus manos la gestión de la hasta ahora problemática plaza de Córdoba. Pero para quien trabajo a lo grande, todo lleva a pensar que eso no es más que el comienzo, como comienzo fue hacerse representante universal de Morante y ahora busca contar con más toreros, entre los que Talavante puede ser el siguiente de la lista, una vez que ha tarifado por vía de urgencias con Curro Vázquez.

No vamos a caer aquí en el error de poner pegas a nadie, venga del país que venga, para invertir en la Fiesta. Esa suerte de nacionalismo económico y/o artístico carece de sentido en el siglo XXI. Pero si conviene llamar la atención sobre dos factores importantes. El primero es bastante elemental: tan mal no estará el negocio cuando tiene capacidad para atraer capitales extranjeros; algo habrán visto. El segundo, en cambio, es mucho más preocupante: el modelo mexicano de gestión no es precisamente el que necesitamos hoy; bastante deprimente viene siendo ver como discurren las cosas al otro lado del océano  como exportar el modelo.

Pero contamos con otro elemento que permite abrigar un futuro con mayores alegrias. Aunque entre los profesionales no haya tenido todo el eco que hubiera sido conveniente, un motivo de esperanza radica en la iniciativa de la Unión de Criadores de Toros de Lidia por promover un diálogo sectorial como nunca hasta ahora se había intentado. Resulta penoso comprobar como los grandes empresarios y la mayoría de los toreros con fuerza en los carteles inicialmente le han dado la espalda a la iniciativa. Pero eso ni invalida la iniciativa, ni mucho la convierte en innecesaria; tan sólo representa la cortedad de miras de los ausentes. Pero si las huestes que comanda Carlos Núñez persisten en su empeño, como pretenden, el sentido común se acabará por imponer y quienes pasan de reuniones acabarán por acudir.

En este mundo tan sui géneris que es el toreo, en el que todo se vuelven cuchicheos y en el que los rumores –no siempre bien intencionados– toman carta de naturaleza, ha llegado la hora de que todos hablen, como diría un castizo, “a calzón quitado”, sin tapujos ni terceras intenciones.

Los problemas de la Fiesta están más que diseccionados. Lo que hace falta es esa voluntad de afrontarlos con realismo, pensando primeros en los aficionados, y más en general en toda la posible clientela, y dejando a un lado los intereses particulares, que a lo mejor pueden tener su punto de legitimidad pero no por eso dejan de ser aspectos muy parciales de la cuestión.

La UCTL ha marcado una senda. Y es realista y sincera. Ahora sólo hace falta que cada cual se baje de su olimpo –que hoy por hoy sólo conduce a la nada–, para embraguetarse de verdad con el toro de la crisis. Además de toda razón para sus reivindicaciones particulares, perderían una oportunidad magnífica si no lo hicieran.

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Taurología

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Portal de actualidad, análisis y documentación sobre el Arte del Toreo. Premio de Comunicación 2011 por la Asociación Taurina Parlamentaria; el Primer Premio Blogosur 2014, al mejor portal sobre fiestas en Sevilla, y en 2016 con el VII Premio "Juan Ramón Ibarretxe. Bilbao y los Toros".

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