No estamos solos, sino que no sabemos mirar a nuestro alrededor

por | 9 Feb 2012 | Punto de vista

En no pocas ocasiones entre los aficionados cunde el desánimo, porque sentimos más de cerca la soledad de la Fiesta. Y en efecto, hay momentos en los que los síntomas de la soledad son más patentes. Sin embargo, no es así. Incluso en etapas plagadas de tantas contradicciones como la que hoy vivimos.

Ni se quiere ni se puede sostener con lo anterior que aquí “no pasa nada”. Está pasando y mucho. Está pasando que atravesamos un profundo marasmo de contrariedad en la batalla de la Opinión Pública en todo el mundo. Está pasando que atravesamos un cierto valle en el que los obstáculos institucionales son más que las facilidades o los apoyos. Está pasando que hoy se vive un profundo desencuentro entre los distintos sectores taurinos, e incluso dentro de ellos mismos. Está pasando que hemos comprobado que la casta y la raza del toro de lidia se ha escapado por ese alambique que muchos utilizaron con excesos en sus maniobras genéticas. Está pasando, en fin, que no son pocos, dentro y fuera de los propios sectores profesionales, que asumen como un mal menor, lo que en realidad resultan el anuncio de males muy mayores, como es el caso de la mutilación del espectáculo, como se hizo en la ecuatorina Quito y ya se propugna en otros puntos de la geografía taurina.

En ocasiones, y nos negamos a aceptar que se trate de una especie de consuelo del ya vencido, echamos manos de la historia, para recordar que García Lorca dijo esto o aquello, que un pensador de tanta trascendencia como Ortega y Gasset fue desde su juventud un ilustrado defensor del arte de los ruedos, que la grandiosidad de la pintura de Sorolla, de Goya o de Zuloaga nos dejó obras maestras que forman parte de la pintura universal… Y ahí nos quedamos.

Sin embargo, precisamente porque están pasando cosas tan preocupantes como las ya descritas, quienes aman sinceramente la Fiesta deben ser conscientes que en todo ese marasmo de contradicciones no estamos solos. Pero no estamos solos no ya porque nos sustentamos en una historia y una tradición ricas y bien fundadas; sino que no estamos solos en los momentos actuales, los que hoy mismo vivimos.

Desde estas páginas se ha tratado siempre de abordar cuanto se refiere a la Tauromaquia desde una posición equilibrada, que no se deje llevar ni por ese optimismo antropológico, que tantos disgustos nos dio en los años pasados, ni por el pesimismo sistemático, en razón del cual todo lo que puede empeorar acabará efectivamente empeorando.

Por eso, sin alaracas ni brindis al sol, nos parece de lo más necesario recordar que la Fiesta no está sola. Y no nos referimos a un hecho en sí mismo tan positivo y esperanzador, como la celebrada postura que en defensa de nuestro Arte común ha planteado el hoy ministro de cuanto se refiere a las competencias taurinas.

Nos referimos más bien a que son muchos los hombres y mujeres de las Ciencias, de las Letras y de la Investigación los que reman a favor de la Tauromaquia. Lo que ocurre es que su silencioso trabajo en un laboratorio, por ejemplo, no aparece en lo que suele ser la actualidad taurina, ni es el motivo de la conversación entre profesionales y aficionados, y a la postre parece como si tantos esfuerzos cayeran en el olvido.

Para comprobarlo no hace falta realizar grandes y sofisticados estudios. Tan evidente es esta realidad que basta utilizar las herramientas que hoy nos brinda internet para cerciorarnos de ello. Por ejemplo, con un sistema tan sencillo y tan asequible se comprueba, con asombro y admiración, el alto número de tesis doctorales que se han presentado y hoy se están elaborando en España en facultades tan dispares como las de Ciencias de la Información, las de Historia y las de Letras,  las de Veterinaria e, incluso, en el área de las materias jurídicas, por citar ejemplos muy diferenciados. Y eso por referirnos exclusivamente al ámbito de la Universidad. Pero lo mismo podríamos hacer con diferentes Centros de Investigación, o en el campo de las actividades creativas.

Son aspectos de los que se habla poco o nada, absorbidos como vivimos en el día a día, de si la polémica digital va por éste o por aquel camino, si las relaciones entre tal torero y tal empresa son mejores o peores…. Mil temas de muy distinta envergadura, pero que en su conjunto nos llevan, casi naturalmente, a olvidar lo esencial. Y lo esencial es que la Tauromaquia no está anclada en el vacío de las polémicas que a la postre son vanas o en todo caso episódicas, sino que se soporta en bases muy sólidas.

Por eso puede afirmarse sin género de duda que no estamos solos. Como mucho podría decirse que no hemos sabido mirar a nuestro alrededor y por eso no vemos a todas esas personas, anónimas a efectos de los taurinos, que están dando fundamento y base a lo que es mucho más que nuestro sentimiento o nuestra pasión común, sino que constituye, como bien dejó escrito Ortega, “la riqueza poética y vital de España”.

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Taurología

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Portal de actualidad, análisis y documentación sobre el Arte del Toreo. Premio de Comunicación 2011 por la Asociación Taurina Parlamentaria; el Primer Premio Blogosur 2014, al mejor portal sobre fiestas en Sevilla, y en 2016 con el VII Premio "Juan Ramón Ibarretxe. Bilbao y los Toros".

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