Morenito de Aranda y López Simón, los otros héroes del 2 de mayo

por | 2 May 2015 | Temporada 2015

MADRID. Corrida goyesca, con motivo de la fiesta de la Comunidad. Menos de media entrada. Toros de Montealto, de Agustín Montes, de excelente presentación, encastados, con fuerza y codicia, varios de ellos, además, con clase ante los engaños. Jesús Martínez “Morenito de Aranda” (de coral con pasamanería azabache), ovación tras aviso, dos orejas y ovación en el que mató por Ángel Teruel; también despachó al 2º de la tarde, que había herido a su compañero.  Ángel Teruel (de fucsia con pasamanería azabache), herido en su primero. Alberto López Simón (de blanco con pasamanería azabache), una oreja tras aviso  y una oreja tras aviso. “Morenito de Aranda” salió por la Puerta Grande; López Simón no pudo hacerlo al encontrarse en el quirófano por haber sido herido en su primero, pese a lo cual permaneció en el ruedo. Al término de la corrida, el mayoral de la ganadería fue obligado a saludar desde el tercio.

Parte médico de Ángel Teruel: Herida por asta de toro en el tercio proximal cara anterior muslo izquierdo con una trayectoria de 20 cm. que contusiona paquete femoral y produce destrozos en músculos abductores con orificio de salida bajo espina iliaca anterio-superior izquierda. Es intervenido quirúrgicamente en la enfermería de la plaza de toros. Pasa al Hospital San Francisco de Asís. Pronóstico grave que le impide continuar la lidia. Dr. García Padrós.

Parte médico de López Simón: Herida por asta de toro en tercio inferior cara posterior muslo derecho de dos trayectorias, una descendente de 10 cm. que alcanza hasta cara posterior de rodilla contusionando paquete vasculo nervioso poplíteo y otra ascendente de 25 cm. que produce destrozos en músculos isquiotibiales y contusiona nervio ciático. Es intervenido quirúrgicamente en la enfermería de la plaza, siendo trasladado al Hospital San Francisco de Asís. Pronóstico grave. Dr. García Padrós.

Dos de Mayo de 1808,  levantamiento del pueblo de Madrid, que dio paso a la Guerra de la Independencia frente a la invasión napoleónica. Cuando aquel movimiento llegó hasta Cádiz y las tropas invasoras sitiaron a la Tacita de Plata, dice el viejo tanguillo que “con las bombas que tiran los fanfarrones se hacen las gaditanas tirabuzones”. Si trasladamos aquel decir del ocurrente coplista a lo que en la tarde de este otro Dos de Mayo se vivió en Las Ventas, “con la casta que sacan estos torazos, se hacen los tres toreros tirabuzones”. Y, en efecto, a base de tener más casta que sus enemigos, a base de un valor estoico y rotundo, incluso con los muslos abiertos, eran capaces de convertir en tirabuzones templados, largos, las embestidas fuertes y firmes de los de Montealto.

Agustín Montes, desde luego, vino a Madrid como tiene que venir un ganadero que quiera honrar el oficio.  Ya la presentación y las hechuras merecía un sombrerazo. Nada de mastodontes regordíos, aunque algunos tuvieran más de los 600 kilos; toros largos, altos, musculados. Y con una cabezas muy respetables, algunos astifinos como un alfiler. Los hubo buenos, regulares y malos. Pero eso sí, todos con casta brava, con poder, con codicia para presentar pelea. Y sin una sola claudicación, las patas firmes siempre.

En suma, seis toros que por sí mismos ya eran todo un espectáculo. Para redondear este levantamiento de armas de quienes quieren abrirse paso, la terna se acordó del espíritu y el genio combativo de los madrileños de hace ya dos siglos. Y honraron su memoria. Por eso no será fácil volver a ver a menudo una tarde tan emotiva, tan intensa, tan de toreros muy hombres y tan de toros auténticos e íntegros.

Ha sido la de "Morenito de Aranda” la tarde más rotunda de cuantos ha dado a la afición de Madrid. Con su segundo estuvo soberbio desde el comienzo hasta el espadazo final, con tan sólo un leve bajón mediada la faena, del que se recuperó. Multiplicó muletazos largos, muy centrado, llevando sometido al de Montealto y siempre buscando la hilazón de las series. Un toreo con autenticidad ante un toro igualmente auténtico, eso nunca será lo mismos que los muchísimos muletazos, que más que someter tiene valores asistenciales y casi terapéuticos,  que vemos tantos días frente a toros que a duras penas se mantienen de pie. Ahí está la diferencia. A este 4º –que en realidad fue 5º, por el cambio de orden en la lidia– le cortó el arandino dos orejas con fuerza y con limpieza.

Frente al que abría plaza, que le hizo el feo de pasarle de largo cuando lo esperaba en toriles, trabó un trasteo con intermitencias. Es cierto que su enemigo ni humillaba no se entregó nunca; semejantes carencias hacen difícil mayor lucimiento. Lo mató con facilidad. Despachó al toro que hirió a Teruel sin agobios. Una pena todo lo ocurrido con este segundo de la tarde, porque acabó brindando buenas embestidas, después de unos comienzos muy sueltos, pero que con el percance se quedaron en la maleta.

Volvió a estar firme Morenito frente al que mató en ultimo lugar, pero sin la rotundidad del otro toro. Pasajes con su punto de elegancia y suavidad, pero sin terminar de entregarse ante un toro que, sin ser excepcional, si resultó muy toreable. Pese a todo, llegó a los tendidos, que al final pidió la oreja, que el Presidente, con buen criterio, no concedió.

El otro héroe de la tarde de anuncia como López Simón. Estuvo hecho un león, matando dos toros con sendas cornadas en el muslo derecho. Con el elegante permiso de Morenito, por la cornada en el 3º pidió que se corrieran los turnos y le dejaran matar inmediatamente después a su segundo, antes de ponerse en las manos del Dr. García Padrós. La gente puede decir ante cosas  como éstas, que los toreros están un poco locos; no es cierto, es que algunos, como los de este 2 de mayo, viven en la esfera de los héroes, que es algo bien distinto.

Estuvo magnífico López Simón con el buen montealto que salió en tercer lugar, un toro con mucho cuajo, pero con calidad. El comienzo de su faena fue una demostración de templado poderío, además de ser utilísimo para terminar de ahormar sus embestidas. Y a partir de ahí se sucedieron series muy estimables sobre ambas manos. Si alguna pega menor se le puede poner es que, quizá, a partir de mediada la faena se metiera en las cercanías, cuando el toro parecía ir más a gusto en una media distancia. Pero toda la faena resultó meritoria. Tanto que a pesar de necesitar de un pinchazo, una entera y varios descabellos, no hubo duda alguna a la hora de concederle la oreja. Precisamente cuando, tras el pinchazo, trató de amarrar la estocada fue cuando recibió la cornada, después de una voltereta y con el torero ya en el suelo.

Visiblemente mermado de facultades, y con la herida manando sangre, supo entender a su segundo que, sin ser de mayor calidad, respondía a los toques y se desplazaba. La faena fue de menos a más, para acabar en un muy apreciable nivel. Como en esta ocasión estuvo expeditivo con la espada, le concedieron otra oreja.

Con lo bien amueblada la cabeza que tiene ya este torero, con el valor que pone en todos sus actos, López Simón debiera tener un recorrido largo, si en el toreo se rigiera en razón de los méritos. Madrid le va a esperar, porque a Las Ventas vuelve el próximo día 24, con la corrida de Las Ramblas. La Puerta Grande que en el 2 de mayo no ha sido más que simbólica por la cornada, continuará estando ahí, junto a la calle de Alcalá, cuando llegue la isidrada.

La tarde pasó en blanco para Ángel Teruel. La pronta cornada en los comienzos de su faena de muleta a su primer enemigo le dejaron obligadamente inédito. Mala suerte la del torero madrileño.

Apóyanos compartiendo este artículo:
Taurología

Taurología

Portal de actualidad, análisis y documentación sobre el Arte del Toreo. Premio de Comunicación 2011 por la Asociación Taurina Parlamentaria; el Primer Premio Blogosur 2014, al mejor portal sobre fiestas en Sevilla, y en 2016 con el VII Premio "Juan Ramón Ibarretxe. Bilbao y los Toros".

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *