Miguel Ángel Perera sigue irresistible: puerta grande en Pamplona

por | 11 Jul 2014 | Temporada 2014

PAMPLONA. Séptima de feria. Lleno. Toros de Jandilla –el 5º con el hierro de Vegahermosa–, tres de ellos cinqueños, todos con trapío y cara; de juego desigual pero manejables. Sebastián Castella (de marino y oro), silencio y silencio. Miguel Ángel Perera (de verde botella y oro), una oreja con petición de la segunda tras aviso y una oreja, Iván Fandiño (de grana y oro), silencio y una oreja. Perera salió a hombros por la puerta grande. Lloviznó algo durante la lidia del 5º.

Miguel Ángel Perera sigue intratable. Tampoco Pamplona se le ha resistido. Desde luego, es su año, por oficio, por afición, por ambición, por la propia templanza de su toreo…  Ese momento dorado en el que haga lo haga todo fluye con la naturalidad más genuina de este Arte.

Para esta ocasión se había apuntado el torero extremeño a la corrida de Jandilla, un conjunto serio, propio de la Feria del Toro: muy armada y  con cuajo. De ellos, a Perera le tocaron dos desiguales: su primero seguía bien los engaños, pero tenía su informalidad en las arrancadas; el segundo, de gran nobleza. De los restantes que salieron por chiqueros, al que abrió plaza le faltaron los finales en las suertes, además de estar medido de fuerzas; el 3º, nada humillador; el 4º se vino demasiado pronto abajo; y el que cerró la tarde, muy bizco del pitón derecho, era de viaje corto y acometidas sin mayor categoría. En su conjunto, a todos hubo que cuidarlos antes el caballo.

Aprovechando su galope de lejos, Perera abrió su faena desde los medios y por la espalda, aunque un parón a destiempo del “jandilla” le pusiera en apuros. Acertó a construirle una faena básicamente sobre el pitón derecho, que era por donde las acometidas resultaban más emotivas. Al principio sin obligarle, para luego ir gradualmente bajándole la mano. Y para los finales reservó su ya clásico arrimón. Dejó toda la espada arriba y la presidencia le concedió la primera oreja de la tarde, aunque la pañolada seguía en petición de la segunda. Bien pensado, mejor una con mucha fuerza que dos por los pelos.

El muy serio y astifino 5º, que había cumplido razonablemente bien en los dos primeros tercios, llegó a la muleta un tanto al paso, pero no se resistió al mando de Perera, que supo ahormarlo en las primeras series. A partir de ahí, el trasteo cogió mayores vuelos, en especial en las series de naturaleza, de excelente factura.  Una gran estocada tras un pinchazo dio paso a la concesión de otra oreja. En suma, una tarde completa.

Abrió tarde y cartel Sebastián Castella con un “jandilla” muy noble pero con poca fuerza. Supo entenderlo a la hora de darle las distancias precisas y las pausas para que se recuperara. Seguro siempre, sus momentos mejores se concretaron en las dos tandas iniciales sobre la mano derecha, pero siempre en un nivel aceptable. Luego se demoró con los aceros y la cosa se enfrió. Tras cumplir con el capote en un apretado quite por chicuelinas, frente al 4º volvió a fundamentarse en el pitón derecho –el otro era manifiestamente peor–, pero el trasteo no terminó de coger vuelos, conforme el toro se iba apagando.

Iván Fandiño, dentro de su regularidad actual, ha vuelto a conectar con los tendidos. Salvo en el uso de la espada, cumplió dignamente frente al brusco y desclasado 3º, para remontar luego su tarde frente al 6º, sin llegar a lo de su primera tarde sanferminera.  Aunque fuera humillador, el bizco “jandilla” no era cómodo para el torero, por su escaso recorrido y por escasa clase, pero el vizcaino se puso allí con su firmeza en una faena desigual, en las hubo muletazos sueltos de calidad. Luego con sus apretadas bernardinas calentó al personal y con la  espectacularidad con la que entro a matar creo el ambiente para que se le concediera una oreja. Una de tantas, pero que al final puntúa en las estadísticas. 

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Taurología

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Portal de actualidad, análisis y documentación sobre el Arte del Toreo. Premio de Comunicación 2011 por la Asociación Taurina Parlamentaria; el Primer Premio Blogosur 2014, al mejor portal sobre fiestas en Sevilla, y en 2016 con el VII Premio "Juan Ramón Ibarretxe. Bilbao y los Toros".

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