Miguel A. Perera, golpe a golpe, hasta la puerta grande de Madrid

por | 12 Nov 2017 | Informes

A comienzo de la temporada daba la impresión que el trust que manda había decidido ir sentando en el banquillo a Miguel A. Perera, cuando la mayoría de los festejos en los que se veía anunciado eran de tercer orden. Cuando finalizó el año taurino abrió de forma rotunda la Puerta Grande de Madrid, en una tarde memorable.

Y es que en esta temporada que nacía complicada, parece como si el torero de Puebla del Prior, recordara la firmeza que demostró su suegro, El Niño de la Capea, cuando en sus temporadas iniciales algún empresario lo definió como "un calco de Paco Camino", como razón para contratarlo, si lo hacía, a la baja; el salmantino le respondió con "acabará pagando más por el calco que por el original". Y se cumplió.

De hecho, algo así ocurrrió en la temporada de 2017, que se recordará como el año en el que Perera recondujo su camino golpe a golpe, triunfo a triunfo. Y si algunos, como el emporio Bailleres-Chopera, no contaban con él para sus ferias, acabaron llamándole, para por la vía de las sustituciones salvar el rango de sus carteles.

Tras su paso por Olivenza, tenía por delante plazas como Cabra o Palos de la Frontera. Pero abrió luego la puerta grande en las Fallas, para pasar sin mayores alegrías por Sevilla y Madrid. No deja de sr curioso que tras su última tarde madrileña, el 30 de mayo, no se vistiera de luces hasta la feria de Algeciras, a finales de junio, casi un mes en paro.

Hasta los Sanfermines, tanta solo la feria de Burgos como hecho relevante. Y luego, con el intermedio de Roquetas, Santander por las fiestas de Santiago. Y a partir de ahí, Azpeitia, Huelva, Huesca y Gijón vinieron a confirmar que había que contar con él. En agosto, al hilo de la retirada de Morante y el paro forzoso de Manzanares, todo resultó ya un ir a más; comenzaba a recoger todo lo que había sembrado antes.

De hecho, entre otras plazas entró en San Sebastián, en Bilbao, en Valladolid y en Murcia, pero también se le llamó para  hacer doblete en Albacete y remató el año no rehusando volver a Las Ventas.

Bien podría decirse que en este caso, casi como una excepción en el peculiar mundo del toro, el mérito si fue tenido en cuenta. Por eso, el torero extremeño quedó situado al final de la campaña en posición muy sólida cuando haya que encarar la temporada de 2018.

Si lo trasladamos a números, Perera hizo en Europa 37 paseíllos, a los hay que sumar otros 6 del invierno americano. Su promedio de actuación fue el más elevado de los últimos cinco años: una media de1,6 orejas por corrida, de los más altos del escalafón superior.

De los 37 festejos que ha toreado en Europa, Perera hizo el paseíllo en 11 ocasiones de plazas de tercera, el 30% de las veces, sensiblemente más que en las dos temporadas anteriores. Pero también ahí dio la cara, para confirmarlo luego en su carrera hasta el otoño de Madrid.

Un año, en fin, muy meritorio, de los que sitúan otra vez en primer plano.

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Taurología

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Portal de actualidad, análisis y documentación sobre el Arte del Toreo. Premio de Comunicación 2011 por la Asociación Taurina Parlamentaria; el Primer Premio Blogosur 2014, al mejor portal sobre fiestas en Sevilla, y en 2016 con el VII Premio "Juan Ramón Ibarretxe. Bilbao y los Toros".

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