«Manolete», parodia de una gran figura

por | 31 Jul 2012 | Las Artes

Seis años después de su  rodaje – y después de haberse visto en muchos países de Europa y en Estados Unidos, el 24 de agosto próximo se estrenará al fin en España la película “Manolete”, protagonizada por estrellas como Adrien Brody y Penélope Cruz.

Hasta ahora eran los desacuerdos entre las productoras del Largometraje, Iberoamericana Films y Era Audiovisual con la Distribuidora Premium Cine, las que tenían paralizada su difusión.  Seis años después al final han conseguido poner de acuerdo, superadas las diferencias de orden económico.

La película se publicita como "la más esperada del cine español".  Como slogan, vale, pero la realidad puede ser muy diferente. Basta leer las criticas que países con tradición taurina recibió el film como para tener unas ciertas prevenciones.

De hecho, los propios productores han decidido que  “Manolete” no llegue a los cines españoles con grandes alardes, sino con un modesto estreno  de cincuenta copias.

Producida por Andrés Vicente Gómez, dirigida por el cineasta holandés Menno Meyjes y protagonizada por Brody en el papel de Manolete, como se sabe la película cubre los últimos años de la vida del torero, ya convertido en una gran figura  y se centra en su relación con Lupe Sino –en la película encarnada por Penélope Cruz–.

La primera critica

Para poner de sobreaviso de lo que puede esperarse de esta película –que no es una cinta de toros, sino más de amores–, en las páginas del diario “El Mundo” se publicó hace ya más dos años una primera crítica, a raíz de su estreno en Francia.

Ya el título periodístico lo dice todo: “Manolete: la parodia”. Pero luego el texto, firmado por Rubén Amón, deja poco margen para la duda:

“La  cuestión no es que fuéramos diez espectadores en el cine.  La cuestión es que sólo resistimos la mitad. En mi caso prevaleció la estupefacción ante la parodia y se convirtió la película en un concurso enciclopédico de tópicos. Taurinos, ibéricos y cinematográficos.

–”Yo soy tu amante.  Tu esposa es la muerte”, espeta Pe a Brody

Me explico ahora que “Manolete” haya tardado en estrenarse y que permanezca en el aire la fecha de la “confirmación” en Madrid. Debe procurarles cierta vergüenza y embarazo a sus artífices. Han realizado una grotesca parodia del monstruo y se han permitido el estrambote de un final “gore”.

Y es que los últimos diez minutos consisten en asistir a la hemorragia en la femoral del torero, cuyo organismo debía alojar 30 o 40 litros, porque la sangre de Manolete empapa a cualquiera que se le acerca y salpica la película como si se tratara de una eucaristía tragicómica.

A “Islero” se le convierte en una especie de león –nunca vi a un toro rugir- y a Luis Miguel Dominguín se le atribuye un papel de cómplice en la tragedia. Habría sido él quien incitó la inmolación de Manuel Rodríguez, a su vez contrariado porque Lupe Sino (Penélope Cruz) había amanecido en Linares escribiéndole en carmín sobre el espejo  que follaba como un niño.

El problema de la película no está en la interpretación libre de la biografía ni en la reconstrucción insostenible del mundo de los toros. El problema está en la película misma. Porque el guión parece concebido como una telenovela ecuatoriana (o española). Porque los actores, Cruz y Brody, se convierten en víctimas de su propia caricatura. Y porque los vaivenes en el tiempo redundan en la confusión y hasta en el amateurismo del filme.

Incluido el pasaje que más ha irritado a la crítica francesa. Todos los diarios masacran “Manolete” a cuenta de su podrida arquitectura, pero les resulta particularmente grotesco el paralelismo entre la cópula y la faena: los muletazos en circular a “Islero” evocan el trance fornicatorio con Lupe Sino, de tal forma que la res y la mujer tanto montan en la experiencia sobrenatural del espada.

Está permitido desmitificar a Manolete, aunque cueste escucharlo hablar en inglés. Y se tolera la iconoclastia, pero el retrato en celuloide nos lo presenta como un bobalicón enganchado a la nicotina, mientras que a Lupe Sino, por lo visto, únicamente le preocupa casarse.

Menno Meyjes es el autor de la fechoría. El tío le ha dedicado la película a sus padres, aunque muy pocos espectadores tuvieron noticia del  brindis final en las letras de crédito. Se marcharon en el primer tercio y tuvieron razón.

No se les puede objetar que la espantada tuviera que ver con su orgullo de aficionados. Estábamos en un cine convencional del centro de París y se había establecido una especie de solidaridad terapéutica frente a los instantes menos digeribles.

-Manolete: “Te quiero mamita”.

-Lupe Sino: “Te quiero papito. Eres mi sol. ¿No tenemos derecho a ser felices?”

Desaguisado total

Pero si buscamos otras opiniones, en el Blogs del cine español, se puede leer en su crítica titulaada “Dasaguisado total”

“Rodada entre marzo y julio de 2006, “Manolete” fue una producción de Tarak Ben Ammar (Túnez, 1949) y Andrés Vicente Gómez (Madrid, 16 de septiembre de 1943). Dicen que costó la friolera de 20.000.000 de € y hasta ahora en España no se ha podido estrenar por motivos judiciales, embargada por una deuda con Construcciones Escénicas Moya empresa que realizó los decorados del film que se rodó en parte en la Ciudad de la Luz de Alicante. En Francia se estrenó la pasada primavera con pésimas críticas y una recaudación en taquilla paupérrima, en Inglaterra se editó directamente en DVD.

El film cuenta la historia del torero más famoso en la España de posguerra, Manuel Rodríguez “Manolete”, centrándose en el día en que falleció en la plaza de toros de Linares (Jaén), concretamente el 28 de agosto de 1947. Todo está rebozado con constantes y poco hábiles flashbacks para contarnos la historia de amor entre el torero y Antoñita “Lupe” Sino, todo muy descafeinado, desapasionado y donde no se explica casi nada. El guión y la dirección corren a cargo del holandés Menno Meyjes (guionista de films tan conocidos como “El color púrpura”, “El sueño del mono loco” o “Indiana Jones y la última cruzada). Meyjes (Eindhoven, 1954) construyó un guión pésimo, tedioso en el que no hay nada salvable, es un despropósito. Los personajes están poco trabajados, son planos, estáticos y no rezuman ningún tipo de vida. La interpretación de Adrien Brody es catastrófica, aparece lánguido, perdido y con total pasividad, no parece un torero en ningún momento (aunque la película le sirvió para establecer una relación amorosa con Elsa Pataky). A su lado Penélope Cruz se esfuerza e intenta dar vida al personaje, cosa que el guión le impide. Juan Echanove y Santiago Segura son meros convidados de piedra, el texto de Meyjes no les deja ningún momento para dejar su impronta.

Parece increíble que el film haya costado más de 20.000.000 de €. De todos modos, si en algún momento “Manolete” se deja ver es quizá por el trabajo del equipo técnico.

La banda sonora es de Dan Jones y Javier Limón y tiene algún momento interesante, pero a nivel general tampoco acaba de funcionar.

Soporífera y tediosa, “Manolete” parece un gran desaguisado al que tampoco ayuda el multilingüismo de la propuesta”.

 

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Taurología

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Portal de actualidad, análisis y documentación sobre el Arte del Toreo. Premio de Comunicación 2011 por la Asociación Taurina Parlamentaria; el Primer Premio Blogosur 2014, al mejor portal sobre fiestas en Sevilla, y en 2016 con el VII Premio "Juan Ramón Ibarretxe. Bilbao y los Toros".

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