«Mañana seré libre», memoria viva de Iván Fandiño y más cosas

por | 14 Feb 2018 | Literatura taurina

 “El libro me ha servido de terapia,
para sentirme en paz con Iván“.
Néstor García

 “No sé si la tristeza tiene voz ni si la amargura posee tono, tampoco sé si la pena se ahoga en lágrimas o son las lágrimas las que se ahogan en ella. Pero la noche del viernes (…) tenían nombre y apellido: Néstor García. Al filo de las nueve, esa tristeza, esa amargura y esa pena eran suyas”.

Así escribía Charo Pérez en su blogs en abc.es, va ya para dos meses, en un post con buenos valores literarios, que concluía con un párrafo no menos conmovedor: “Mañana seré libre” no es solo su memoria, es la memoria de dos que fueron uno, de dos mitades que caminaron “sin aliados por reinos conquistados”, que amaron el toreo como lo soñaron “y lo soñaron siempre armados”. Armados de libertad, esa que ya le pertenece a un superhombre: Iván Fandiño”.

Hoy aquel anuncio editorial se ha convertido en uno de los 10 libros más vendidos, tanto en la Casa del Libro  como en las librerías de El Corte Inglés. Para más señas, hoy figura en 4º lugar entre los 100 libros más vendidos de Amazon. Y no suele resultar fácil que la literatura taurina ocupe estos lugares.

En la sinopsis que acompaña al libro, su autor y editor confiesa sus propósitos en términos concluyentes:  “La historia de Iván Fandiño es una aventura de superación, la de un torero al que no vinieron a cantarle poetas, pero del que escribieron los historiadores. Vivo y muerto. Porque Fandiño es una leyenda cuyas ansias de libertad superaban a cualquier instinto de supervivencia. Aquel 17 de junio encontró el destino que tantas veces parecía estar buscando. En su nombre y en el de la verdad, recorrió junto a Néstor García una carrera de sangre, sonrisas y lágrimas. Su unión no es solo la de un matador de toros y un apoderado, es la de dos hombres creados a sí mismos desde las raíces más humildes y que consiguieron hacer temblar el arcaico sistema de la Fiesta. Néstor, el "otro yo" de Fandiño, escribe de puño y letra una trayectoria que es mucho más que la historia de un torero: es la historia de un héroe, de una alianza sin fisuras en hermandad y lealtad. El libro, en el que se desvelan los secretos más nobles y también los más oscuros del planeta taurino, no dejará indiferente a nadie. Pasen y lean. Tienen ante sí la pura historia de un mito que vivió como murió y murió como vivió: buscando su libertad. Pero la libertad plena es solo para los elegidos. Él ya la tiene”.

A lo largo de sus  344 páginas se comprueba la realidad de este resumen. Se trata desde luego de la historia personal de Iván Fandiño. Pero se trata de más. En su memoria Néstor García detalla, algo inusual en este tipo de publicaciones, todos los avatares internos de la Fiesta. Por eso, lo suyo no es a secas la elegía del torero que murió en los ruedos, del amigo entrañable que se fue;  lo hace tratando de reflejar todo lo cruel que en ocasiones se da en el mundo del toro.

Dicho en las palabas del autor en el acto de presentación del libro, "que nadie espere una novela rosa ni una película americana con final feliz: la historia de Iván Fandiño es un drama español". Y en otro momento confesó: “El libro es crudo y desgarrador, como su vida. Habrá cosas con las que alguien se sienta atacado, pero no ha sido mi intención, lo que yo he intentado es exponer los hechos. Ni él ni yo somos santos; claro que nos equivocamos, pero él siempre fue un hombre puro y de frente. Y con el único que me preocupa estar en paz es con él”.

Con tales propósitos por delante, en “Mañana seré libre” –un titulo, por cierto, que como se sabe ya utilizó en su día Eleuterio Sánchez “El Lute” para la película que protagonizó en 1988– se pueden conocer, desde luego, todos los pormenores de la carrera del mejor torero vasco de la era contemporánea, pero también se adentra en eso otros terrenos que podrían definirse como las cocinas tan poco ventiladas del toreo. Y lo hacen sin contemplaciones, aunque también no de forma por igual: hay pasajes negros puntualizadamente detallados; en otros, en cambio, pasa por encima de ellos, dejándolos en una cierta nebulosa. Bajo este punto de vistas, se dan en el libro algunas desigualdades.

Denuncia Néstor García que en aquellos años en los que Iván andaba arriba en el escalafón, hubo terceros que le cerraron el paso. Y no hay que buscar demasiados datos para comprobarlo: basta repasar los carteles de esa época. Debe referirse el autor especialmente a las temporadas que van de 2012 a 2014, cuando se colocó en los tres primeros puestos del TOP-10; luego, la tarde de los seis toros en Las Ventas al inicio de la temporada de 2015, le pasó una factura enorme, podría decirse incluso que desproporcionada. De hecho, en la isidrada de 2013 también Talavante había fracasado de una forma estrepitosa cuando se anunció con seis de Victorino y apenas le afectó a su trayectoria. Desde luego, dos situaciones, dos consecuencias, tan antagónicas no resulta fácil adjudicarlas a la simple casualidad.

Pero buena parte de estos asuntos que detalla el autor eran conocidos por las conversaciones y los dichos y diretes que tanto se dan en el mundo del toro. La diferencia, enorme diferencia, es que en su libro Néstor García las detalla casi todas negro sobre blanco y poniéndole nombres y apellidos.   

Que a un sector de las gentes del toro no les ha sentado bien lo escrito, resulta bastante evidente. Basta cotejar quién se ha referido al libro y quién no se ha dado por enterado que está ya publicado. El propio hecho que haya sido Néstor García quien ha tenido que editar su propio libro tampoco puede adjudicarse a ese genérico que “las casualidades de la vida”.

Algunos podrían decir que el autor, que por voluntad se ha apartado definitivamente de las actividades taurinas, lo que en realidad hace es pasarle factura a quienes considera que entorpecieron su camino, desde la posición de quien por decisión propia no volverá a tener relaciones con ninguno de ellos. Sin embargo, se trata de un criterio demasiado atrevido, toda vez que supone hacer un juicio de intenciones sobre lo que piensa el autor. Y eso siempre es demasiado arriesgado y poco conveniente.

Pero es lo cierto que para hacer memoria de un torero que se convirtió en héroe, toda esta parte con mayores intensidades argumentales no resultaba indispensable; la elegía por el torero que ofreció su vida en busca de la gloria, constituye de por sí un argumento más que suficiente para vertebrar el relato. Así ha sido en la historia del toreo desde que se comenzó a plasmar en la literatura. Y no por eso hay que mandar al olvido tantas obras de calidad como se han escrito.

Eso sí, el libro se lee con extrema facilidad, casi de corrido, porque todo el relato mantiene viva la atención del lector y el autor no se pierde por caminos marginales al contar su historia: todo lo narra con la vieja y sencilla fórmula del sujeto, verbo y predicado.

El libro
Título: Iván Fandiño. Mañana seré libre
Autor y editor: Néstor García
Enero, 2018
344 páginas
Precio: 20 euros

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Taurología

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Portal de actualidad, análisis y documentación sobre el Arte del Toreo. Premio de Comunicación 2011 por la Asociación Taurina Parlamentaria; el Primer Premio Blogosur 2014, al mejor portal sobre fiestas en Sevilla, y en 2016 con el VII Premio "Juan Ramón Ibarretxe. Bilbao y los Toros".

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