Magistral faena de Hermoso de Mendoza, en un muy desigual mano a mano

por | 17 Ago 2013 | Temporada 2013

BILBAO. Corrida de preferia. Media entrada, en tarde agradable. Toros de los distintos hierros de la casa Capea, noblones, pero de juego desigual; el mejor, el que abrió plaza; con problemas, el cinqueño muy pasado que hizo 4º.  Pablo Hermoso de Mendoza, una oreja, ovación y una oreja. Leonardo Hernández, ovación, silencio y silencio.

No es fácil torear tan ajustada y bellamente como Pablo Hermoso de Mendoza lo hizo con el toro que abría plaza. Una actuación soberbia muy reunida y ajustada, sin una sola carrera, todo a base de temple, rematada con un rejonazo que tiró al animal sin puntilla. No necesitó de alarde alguno. Lo sustituyó por un templar al toro a dos pistas, cambiándose de un pitón a otro, que parecía hasta de alta escuela. Sensacional el navarro. Quizás porque era el primero de la tarde,   el público estuvo más que frío; de hecho, don Matías le concedió una oreja sin pañuelos suficientes, pero hubiera sido completamente injusto que esta actuación quedara sin premio alguno, aunque el trofeo supo a poco para la envergadura de la faena. La llega a cuajar con el 3º y el de Estella hubiera formado una revolución.

Qué lejos quedan aquellos años iniciales, a partir de la temporada de 1989, cuando Hermoso de Mendoza debutó en Bilbao encabezando una novillada. Por entonces casi nadie creía en sus posibilidades. Como siempre ha ocurrido en el toreo, en el caso de esta Plaza se le anunciaba porque tenía un padrino importante: José Mª Gorordo, entonces alcalde de Bilbao y presidente nato de la Junta Administrativa, que apostó por él de forma decidida. Lo que entonces no parecía más que una lejana promesa, a partir de 1994 se  hizo un torero grande e indispensable, al que en la Semana Grande del 2008 se le debió conceder un rabo para solemnizar una actuación de las auténticamente históricas. Es una cierta deuda aún no saldada que Bilbao tiene con el navarro.

No pudo ser esta tarde, porque  a partir de arrastrarse al primero ya todo fue muy normalito y hasta un poquito ramplón. Demasiadas piruetas y otras domas de adorno. Los taurinos nos los justificarán con mil razones, que palabrería tienen mucha; pero este mano a mano carecía de sentido y sobre todo de oportunidad. No se puede emparejar con Hermoso de Mendoza  a un buen rejoneador joven y prometedor pero que por circunstancias está haciendo toda la temporada con una improvisada cuadra de potros, a los que les cuesta un mundo reunirse con los toros.

Cuando se sale a la plaza con caballos que apuntan buenas cosas, pero que aún están por terminar de hacerse, no se puede pedir más. De hecho, Hernández no tuvo más opción que echar la tarde a carreras en una lidia que careció de ajuste, unidad y casi siempre temple. Sólo sobre la base de la buena voluntad y el entusiasmo no se puede hablarle de tu a tu a quien hoy sigue siendo el número 1.

Pero todo esto estaba cantado de antemano, porque ya se ha visto como le va la campaña al joven cordobés. Por eso se explica menos la decisión de este mano a mano, que en otro momento y circunstancias habría tenido un sentido distinto. Sin embargo, se impusieron las decisiones de despacho, se eludió el encontronazo con Diego Ventura, que es el único que hoy por hoy puede hacerle sombra a Hermoso de Mendoza, y al final se dio esta corrida de preferia con tan sólo medio aforo cubierto, y con un público diferente del que se verá en días sucesivos, cuando comiencen las auténticas Corridas Generales.

La tarde discurrió sin tiempos muertos: a las dos horas justos de haber comenzado, estaba el personal tomando la puerta de salida. Es muy de agradecer que no hubieran demoras innecesarias. Así hasta se presencian más a gusto los festejos. La corrida que la Casa Capea mandó para la ocasión, toda ella con buena presencia, resultó noblota, aunque luego tuviera un juego irregular: excelente, el que abrió plaza; manejable el 2º; con tendencia a irse suelto, el 3º; acusando la edad, el 4º; más paradotes 5º y 6º.

Dicho quedó la gran lidia que Hermoso de Mendoza dio a su primero, desde la forma sensacional que tuvo de pararlo en un palmo de terreno hasta el rejonazo final. Tiró más de oficio y un punto de efectivismo con su segundo. Y volvió a centrarse en algunas fases de la lidia del 5º, toda ella muy correcta pero sin los niveles de máximos. Toda la tarde estuvo eficaz con el rejón de muerte.

Con su cuadra titular todavía sin poder salir de México, por eso de las cuarentenas veterinarias, no ha sido precisamente de las mejores tardes que se le han visto a Leonardo Hernández. Todo muy a la carrera, sin conseguir reunirse con los toros y clavando desigualmente. Entusiasmo mucho, toreo a caballo mucho menos. Todo en consonancia con la cuadra disponible. Por eso quedaba tan lejos esta actuación de aquella otra del pasado año cuando abrió la difícil Puerta Grande de Bilbao. En esta ocasión, más entonada la lidia del 2º de la tarde, por más que le comieran las urgencias y los caballos protestaran en los encuentros. Pasó lo suyo con el cinqueño 4º y simplemente cumplió con el que cerraba la tarde.

Una incongruencia total

Antiguamente todas los rejoneadores se hacían acompañar de un sobresaliente, que eran los que remataban al toro, después de los intentos fallidos desde el caballo. La práctica cayó en desuso y ahora estamos en un cierto vacío normativo. En algunos casos excepcionales, cuando se trata de toreo a caballo se viene acudiendo a otros rejoneadores como sobresalientes. Pero la figura del torero de a pie, no encaja. Es más: resulta un sinsentido completo.

Por eso resultaba chocante ver en el paseíllo a un matador de toros como sobresaliente. Y además era de una incongruencia absoluta. En la hipótesis de que hubiera sido necesario su concurso, ¿qué pinta un matador de toros en activo lidiando vestido de luces a unos toros a los que, reglamentariamente, les falta una cuarta de pitón? Es una auténtica contradicción en sus propios términos, que la normativa debiera resolver.

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Taurología

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Portal de actualidad, análisis y documentación sobre el Arte del Toreo. Premio de Comunicación 2011 por la Asociación Taurina Parlamentaria; el Primer Premio Blogosur 2014, al mejor portal sobre fiestas en Sevilla, y en 2016 con el VII Premio "Juan Ramón Ibarretxe. Bilbao y los Toros".

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