Los hermanos Manolo y Pepe Bienvenida, rumbo a América

por | 15 Ene 2018 | Hemeroteca taurina

Aprovechando la tarde del día 28 del pasado, decidimos trasladarnos desde San Fernando a la hermosa "Tacita de Plata" con objeto de pasar unas horas al lado de la familia, cuando hete aquí, que al descender del auto que a Cádiz nos ha conducido, un amigo que para nosotros en este caso es como la Providencia nos da la noticia de que Manolo y Pepe, los hijos de Bienvenida, se hallan en la capital esperando la hora para embarcar con rumbo a tierras americanas. Inmediatamente surge en nosotros la idea de interviuvar a los nenes, y firmes en nuestro propósito, nos lanzamos en su busca, hallándolos en el café "Novelty" acompañados de su hermanito Rafael, su abuelo materno don Manuel Jiménez; su tío don Antonio, y el banderillero Miguelillo y varios íntimos y aficionados.

Hacemos irupción en el café y ante los ojos de los dos muchachos ponemos nuestra tarjeta de Corresponsal Taurino, y ambos a la vez, mientras nos brindan asiento, nos tienden sonrientes sus manos, que nosotros estrechamos entre las nuestras igual que podríamos estrechar la de nuestros hijos.

Su padre, aquél Manuel Mejías Bienvenida que un día con el renombre de "Papa Negro" saboreó las mieles del triunfo, está de compras, y al lamentarme yo de ello Pepillo exclama rápido: “No se apure usted que en el barco lo ha de ver”. Manolo ordena que me sirvan café y yo aprovecho la oportunidad para hacerle unas preguntas.

—¿….?

— Que si tengo ganas de torear, como que estoy deseando llegar a Caracas para demostrar lo que aquí en nuestra Patria no podemos hacer. Vaya usted a saber; todos absolutamente todos han sido becerristas, todos han toreado en España, su Patria que les ha acogido en su seno como madre cariñosa y en cambio nosotros tenemos que salir de ella como el que huye.

El abuelo interviene en la conversación para indicar a su nieto que se calle, y mientras tanto preguntamos a Joselillo que a nuestra derecha se encuentra comprando una cartera a un vendedor ambulante y se entretiene en hacer andar a un tren mecánico.

–Yo no tengo miedo a nada… en el barco se marea todo el mundo menos nosotros, yo únicamente me mareo si me pongo a leer.

Por fin se cierra el trato de la cartera y nosotros nos imaginamos si el muchacho tendrá la persuacion de que ha de traérse llena de papiros.

Somos el único periodista que se halla en la reunión y como no queremos saborear solos el placer de la entrevista, por teléfono avisamos a nuestro íntimo Antonio O. Sánchez, redactor de Diario de Cádiz, quien inmediiatamente surge en el café. La presencia de los niños "Príncipes del toreo" ha despertado la curiosidad del público y en la calle la gente se aglomera, frente a la ventana donde nos hallamos, siendo necesario que un guardia de la porra haga su presencia para que no se interrumpa la circulación.

Y el mozo de estoques Andújar nos habla de los triunfos de los mozalbetes en América, de sus grandes recibimientos y de sus deseos, sus ganas, sus ilusiones de poder torear en España, para demostrar cuanto valen, y en su deseo de que nos cuenten algo se dirige a Pepe, diciéndole: "Anda, José; dile algo a este señor de tus faenas“. Joselito que es muy simpático, que gusta de hacer rabiar a Manolo, le dice: "En la primer corrida de Caracas te voy a dar un baño que te va a durar el remojón toda la temporada”.

Manolo, distraído y nosotros por encizañar a los muchachos, le llamamos la atención. Manolo, que es muy formal, se hace el hombre y exclama enérgico: "Qué, tú, mocoso, vas a bañarme a mi, ya verás como me salgan dos becerros, quién va a bañar a quién”.

La noche ha tendido un manto sobre la ciudad, que parece surgir de las ondas salpicada de espuma; un automóvil parte veloz llevando hacia Sevilla al abuelo, al tío y a Rafaelito, que siente correr por sus venas sangre torera y que ha de ser, según él, el mejor de la dinastía de los Bienvenida; y nosotros, acompañados de Miguelillo, del mozo de estoques, Andújar, de los chavales y del querido compañero y mejor amigo, Antonio Sánchez, emprendemos el camino hacia el muelle, donde el trasatlántico "León XIII " lanza al espacio el surgido de su sirena.

Subimos a bordo, atravesamos pasillos, salones, comedores de lujo, subimos una escalera y nos hallamos en un camarote de primera preferencia, donde el "Papá Negro" descansa leyendo "La Cuesta Encantada", de María Luz.

Le saludamos, y a la par que nos da las gracias por ser los únicos periodistas que les han visitado, se lamenta, no sólo de que tenga que dejar su patria para buscar el porvenir de sus hijos, sino también de la guerra y campaña que se le hace, presentándole la mayoría de las veces como padre interesado. Y nosotros, que conocemos a Bienvenida, compremos la grandeza de sus sentimientos, ya que como padre, se sacrifica abandonando su familia en busca del porvenir de sus hijos, y como español y gran patriota, siente abandonar su querida España, su Sevilla, su casita en donde queda llorando su ausencia una mujer que es esposa y madre cariñosa.

Le saludamos, y a la par que nos da las gracias por ser los únicos periodistas que les han visitado, se lamenta, no sólo de que tenga que dejar su patria para buscar el porvenir de sus hijos, sino también de la guerra y campaña que se le hace, presentándole la mayoría de las veces como padre interesado. Y nosotros, que conocemos a Bienvenida, comprendemos la grandeza de sus sentimientos, ya que como padre, se sacrifica abandonando su familia en busca del porvenir de sus hijos, y como español y gran patriota, siente abandonar su querida España, su Sevilla, su casita en donde queda llorando su ausencia una mujer y madre cariñosa.

Se charla de otras muchas cosas, las horas transcurren rápidas, el barco lanza su segunda pitada, que para nosotros señala la hora de partir.

Con un fuerte abrazo para el padre y un apretón de mano a los pequeños, nos despedimos de tan geniales artistas, y al decirles ya en cubierta el último adiós, nos pareció que de los ojos del primero brotaron dos lágrimas, que resbalando por sus mejillas, fueron a perderse en las inmensidades del Océano.

© “La Fiesta Brava”, nº 76, 12 de enero de 1928

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Taurología

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Portal de actualidad, análisis y documentación sobre el Arte del Toreo. Premio de Comunicación 2011 por la Asociación Taurina Parlamentaria; el Primer Premio Blogosur 2014, al mejor portal sobre fiestas en Sevilla, y en 2016 con el VII Premio "Juan Ramón Ibarretxe. Bilbao y los Toros".

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