La Tauromaquia, ¿más de Educación que de Cultura?

por | 1 Ago 2014 | Punto de vista

A los taurinos se les llena la boca de palabras, en las más de las ocasiones monótonas, acerca de las realidades culturales de la Tauromaquia. En el fondo, todos nos aferramos, quizá en una política defensiva, en poner en valor este tema. Luego, en la práctica, parece que la cosa se diluye bastante, cuando vemos que, por ejemplo, los toreros todo lo fían a organizar demostraciones ante un público infantil. La iniciativa debe reconocerse que es buena, pero hacerla pasar como ejemplo de la raigambre cultural de los toros resulta un exceso.

Incluso en el ámbito de la Administración Publica se comprueba que en realidad los organismos oficialmente dedicados a la Cultura tienen una escasa o nula participación en estos empeños. En el propio Ministerio correspondiente, la Secretaria de Estado de Cultura es la gran ausente en todas estas actividades, para que sean los responsables de Educación los que en realidad se ponen a trabajar.

Si esta dinámica se traslada a la vida diaria se observa de manera continuada que ha sido el mundo de la investigación y la Universidad quienes de verdad han hecho aportaciones relevantes al sustento cultural, histórico y artístico de la Fiesta. En estos días se viene hablando de la gran tesis doctoral de la profesora Susana Mª Teruel sobre la figura de Ignacio Sánchez Mejías,  leída en la Universidad de Murcia. Antes asistimos a casos parecidos e igualmente meritorios en Universidades como Sevilla, Salamanca o Extremadura, por citar tres ejemplos.

Al final, hay que reconocer que es este mundo universitario el que más aporta, el que demuestra estar más comprometido con la Tauromaquia. Y además lo hace sin ruidos especiales, sin pedir dineros públicos, sin apoyos de los profesionales; tan sólo y nada más que fiados de la afición y el buen trabajo de profesores prácticamente desconocidos por el gran público y por los propios sectores taurinos, pero que sin embargo tienen acreditado sobrados méritos académicos.

Anda un poquito parado el desarrollo del Pentauro. En el fondo, lo que le falta  a ese proyecto lleno de buenas ideas es el impulso y el compromiso real de cuantos hacen profesión de los toros. No quieren ni oír hablar de que se necesita que aporten fondos económicos para desarrollar actividades de buen nivel. Prefieren sentarse y esperar, con la pretensión que los dineros salgan del erario público. Vana y poco fundada espera, desde luego en esta “era Montoro” que nos toca vivir.

Bien podría decirse que todo eso que, con la mejor intención, pretende el Pentauro, quienes de verdad lo llevan a la práctica son los investigadores y los profesores universitarios, que se vienen tomando muy en serio cuánto social, artística y culturalmente representa la Fiesta de los toros. Y como se diría en el lenguaje coloquial, lo hacen “por amor al arte”, nunca mejor traída esta expresión. Incluso, ni están presentes en los grupos de trabajo que se encargan del Pentauro.

Si exceptuamos la meritoria labor que en este campo realiza la Real Maestranza de Sevilla, resulta llamativo ese escaso valor que los taurinos dan a estas aportaciones académicas. Para ellos, bien parece que son poco más que “ecos de sociedad”. Sin embargo, es entre los estudiosos, los pensadores y los investigadores donde de verdad se fundamenta la realidad profunda del Arte del toreo. Ellos aportan los sustentos necesarios para poder hacer posible el discurso cultural de la Fiesta, para alimentarlo con ideas bien fundadas, no con generalidades y tópicos. Lo fue en el pasado, con personalidad como por ejemplo Salinas, Cossío, Alberti, Ortega y Gasset o Pérez de Ayala, de cuyos trabajos aún hoy nos seguimos nutriendo intelectualmente. Y lo debiera ser en el presente, aunque no parece que haya un especial interés en fomentarlo y apoyarlo.

Pero si poco cabe esperar de que se materialicen tales apoyos, al menos debieran reconocer públicamente cuánto de bueno y necesario aporta la Universidad española a la causa del toreo. Que en los centros académicos del máximo nivel se investigue y se estudien las distintas facetas que afectan a la Tauromaquia no es un hecho como para considerarlo poco menos que marginal y hasta episódico; por el contrario, constituye el principio y fundamento del toreo como una rama más de nuestra Cultura. 

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Taurología

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Portal de actualidad, análisis y documentación sobre el Arte del Toreo. Premio de Comunicación 2011 por la Asociación Taurina Parlamentaria; el Primer Premio Blogosur 2014, al mejor portal sobre fiestas en Sevilla, y en 2016 con el VII Premio "Juan Ramón Ibarretxe. Bilbao y los Toros".

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