La ministra de Cultura y el lugar institucional de la Fiesta de los toros

por | 21 Sep 2010 | Punto de vista

La ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, recibirá a los toreros hoy, 30 de septiembre. La Comisión de profesionales estará encabezada por El Juli, que se ha erigido en el líder de los matadores más representativos, y la integraran, en principio,  Enrique Ponce, José María Manzanares, Morante de la Puebla, Cayetano Rivera Ordóñez y el abogado Javier Arauz de Robles, que viene asesorando a los toreros desde que el pasado mes de julio. A ultima hora José Tomás dec idió causar baja de la reunión, alegando que "no tenía nada que decir".
 
El propósito principal que plantean los toreros se centra en ubicar la Fiesta en el Ministerio de Cultura, porque entienden que ese debe ser el primer paso para crear un nuevo marco institucional para la Fiesta. Entre otras argumentaciones, la línea de trabajo que vienen siguiendo se refiere al valor jurídico que debe concederse al propio hecho de que el toreo esté incorporado desde 1996 a las distintas las manifestaciones artísticas reconocidas en el Real Decreto correspondiente a la concesión de las Medallas de las Bellas Artes. Como punto de arranque, el argumento es razonable, y hasta bonito, sobre todo porque es seguro que irá ensamblado en otros fundamentos jurídicos.
 
Si este objetivo se consiguiera, se estaría dando un paso largamente esperado por generaciones de profesionales, dado que sus antecedentes se pueden rebuscar por la historia remontándonos hasta el siglo XIX. Pero considerándolo como un paso importante, puede no ser suficiente para el objetivo que se persigue.
 
En este sentido, conviene tener en cuenta dos aspectos institucionales a nuestro entender relevantes. El primero se refiere a la consideración de materia transferida –o al menos transferible, cuando no se ha materializado aun el traspaso–   por el Estado a las Comunidades Autónomas, que son las competentes para la regulación de cuanto se refiere a la Fiesta de los toros. La segunda, es de algún modo similar: dentro de la estructura autonómica del Estado, la mayoría de las competencias que tradicionalmente correspondían al Departamento de Cultura hoy corresponden ya a las Comunidades Autónomas.
 
En materia taurina, pero también en muchas otras, estas dos circunstancias restringen de forma muy importante el campo de maniobra disponible para el ministerio de Cultura, incluso en la hipótesis de que su voluntad política fuera acceder a la petición de la profesión taurina. De hecho, resulta extraordinariamente difícil que pueda traspasar estos límites competenciales.
 
Sin ir más lejos, este es justamente el problema que presenta la declaración de la Fiesta de los toros como Bien de Interés Cultural, cuestión que tanto en su regulación como en su desarrollo en la práctica corresponde a las Comunidades Autónoma. En consecuencia, el hecho –en sí mismo positivo— de que prosperase la propuesta que, por ejemplo, está pendiente de debate en la Comunidad de Madrid, no garantiza que en otro lugar de España se mantenga la misma consideración.
 
Una de las pocas vías posibles es la que se apuntaba en la proposición de Ley presentada por el PP en el Congreso, para modificar la vigente  Ley 10/1991, de 4 de abril, sobre potestades administrativas en materia de espectáculos taurinos, para tras declarar que  la declaración de la fiesta de los toros como particularmente protegible por el Estado “por su interés cultural y turístico”, en su artículo 1 se debiera disponer:  “El Estado en el uso de sus competencias exclusivas, en virtud de los dispuesto en los artículos 149.1.1, 149.2 y 44 de la Constitución Española, deberá garantizar la igualdad de los españoles en el ejercicio de su derecho al acceso a la fiesta de los toros, como parte de nuestro Patrimonio Cultural, en todo el territorio nacional”.
 
Pero hoy es muy difícilmente viable que esta proposición prospere, una vez que el Grupo Parlamentario del PSOE ya ha manifestado oficialmente que se opone a ella. No obstante, como el camino que ahora se emprende no es cosa de un día, conviene recordar que aquí puede haber una vía para la protección de la Fiesta.
 
Precisamente porque se inicia un camino de largo recorrido, nos equivocaríamos todos si nos llenáramos de decepción y desánimo si esta primera gestión no concluye con resultados concretos, que en la materia que nos ocupa sólo son aquellos que se pueden publicar en el Boletín Oficial del Estado.
 
Por el contrario, aunque el resultado sea inicialmente negativo para los intereses de la Fiesta, hay que ser muy conscientes de que se formalizado algo importante: corporativamente el toreo “ha pedido la vez” en la búsqueda de su camino institucional. Y eso ya es importante, en la medida en la que legitima para seguir insistiendo en el futuro.
 
Si se permite la licencia literaria, si nos trasladáramos a ese escenario natural de un ruedo, es lo más probable que ahora asistiéramos a esos lances de recibo con los que Maera recibía a los toros. No eran un prodigio de arte, pero sí de eficacia, porque eran los hacían posible que luego Juan Belmonte inmortalizara sus lances y su media verónica. Y aquellos eran necesarios para luego contemplar la explosión grandiosa de arte del Pasmo de Triana. En el caso que nos ocupa es bastante similar. Ahora se pondrán los cimientos de una iniciativa, pero en ningún sitio está dicho que los cimientos tengan que ser bellos, ni que permitan  entrever la grandiosidad del edificio que se proyecta. Lo que se le piden es que sean eficaces para que después podamos comprobar la majestuosidad del conjunto arquitectónico.
 
Por eso, frente a la reunión de hoy día 30, sea cual sea su resultado concreto, no cabe ni el pesimismo, ni el desánimo. Sólo es posible la vocación de continuar trabajando en esa senda que nos llevará a la meta. Y cuando se trata de un Arte milenario, conseguirlo un año antes o dos años después  resulta poco relevante. Lo importante es que nuestra generación alcance la meta que tantos otros soñaron en el pasado.
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Taurología

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Portal de actualidad, análisis y documentación sobre el Arte del Toreo. Premio de Comunicación 2011 por la Asociación Taurina Parlamentaria; el Primer Premio Blogosur 2014, al mejor portal sobre fiestas en Sevilla, y en 2016 con el VII Premio "Juan Ramón Ibarretxe. Bilbao y los Toros".

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