La Fiesta y los jóvenes

por | 5 Nov 2010 | Tribuna Abierta

Hará unos años, cuando los toros ocupaban las portadas y ver torear a Manolete era un acontecimiento estratosférico –interplanetario, diría alguno– los jóvenes, los niños, jugaban a los toros.
 
En el jardín de una casa, o en plena calle, el chavalín al que le había tocado ser toro salía con la cornamenta. A su frente, inhiesto y firme, el primer espada asiendo un capote, y de no tener uno, la tela más parecida que se hubiera encontrado, para gran disgusto de las madres, que veían como sus toallas y pañuelos eran ajados por las incesantes embestidas de un toro que no parecía tener fin.
 
Sería absurdo afirmar que eso sigue estando vigente. Son otros tiempos, son otros niños y otros jóvenes. Pero la afirmación de tal realidad no debe llevarnos a asegurar que la juventud y los toros no se traguen. Sería un error.
 
Las Escuelas Taurinas, principal núcleo forjador de los jóvenes toreros, siguen teniendo alumnos que luchan por hacerse un hueco en el escalafón. La mayoría de esos jóvenes proceden de familias en las que el toro y el toreo han estado presentes desde su cuna. Y al observar es cuando nos sobreviene la pregunta del millón: ¿Por qué solo esos jóvenes de familias taurinas son los que acuden, en su mayoría, a las Escuelas Taurinas?. La respuesta es lógica: porque son los que han conocido el toreo y su mundo.
 
Quizás sea esa realidad una de las muchas que se deberían cambiar. Los jóvenes matadores de toros han de ser seleccionados por su propia valía frente al animal.
 
¿Se debería, pues, sacar a la calle la Fiesta?. Sin duda, sí. Porque de no hacerlo, en primer lugar, se ponen más trabas y dificultades a su supervivencia y en segundo lugar, porque nadie puede admirar lo que no entiende. Y no se engañe, la Fiesta es complicada de entender, no hay más que echar un ojo a su argot, o a las tradiciones menores que siempre acompañan a los festejos taurinos. Nadie, como es lógico, que desconozca los hechos históricos, sociales y artísticos de la Fiesta, podrá entender, e incluso mirar con buenos ojos,  la tradición taurina.
 
Mostrar la Fiesta a la sociedad y, en especial, a los jóvenes se nos presenta ya, como una de las prioridades que los todos los estamentos taurinos deberían incluir en sus agendas, ya que son ellos, los jóvenes, el sustento sobre el que se deben edificar los pilares que soportarán el peso del futuro, también del de la Fiesta.
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Taurología

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Portal de actualidad, análisis y documentación sobre el Arte del Toreo. Premio de Comunicación 2011 por la Asociación Taurina Parlamentaria; el Primer Premio Blogosur 2014, al mejor portal sobre fiestas en Sevilla, y en 2016 con el VII Premio "Juan Ramón Ibarretxe. Bilbao y los Toros".

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