La Fiesta vuelve a estar de luto: ha muerto Juan Silveti

por | 26 Dic 2017 | Temporada 2017

El día de Nochebuena el corazón del gran torero mexicano Juan Silveti, dejó de palpitar. Víctima de enfisema pulmonar desde hace algunos años.  Falleció en su rancho de Salamanca, Guanajuato a los 88 años, el que fuera una figura del toreo en los años 50.

Juan Silveti Reynoso apodado “El Tigrillo”, nació en la ciudad de México el 5 de octubre de 1929, hijo del también matador Juan Silveti Magnon “El Tigre”, o Juan Sin Miedo”.

Torero valiente, con un gran carisma y poseedor de una personalidad única y de una simpatía impresionante siempre fue un hombre respetado en el medio taurino, como torero, como padre de toreros y como apoderado. Casado con la británica Doreen Barry tuvieron dos David y Alejandro, ambos matadores de toros.

El diestro tomó la alternativa en plaza de toros México el 15 de enero de 1950 con un toro de la afamada dehesa de La Laguna de nombre “Colegial”, siendo Fermín Rivera su padrino y como testigo el portugués Manolo Dos Santos En Madrid confirmó al siguiente año, el 17 de junio del 51, de manos de Antonio Bienvenida y nuevamente como testigo el lusitano Dos Santos. El toro se llamó “Pavito” de la ganadería de Sánchez Cobaleda.

Su muerte ha llenado de pesar a la familia taurina a ambos lados del Atlántico, donde siempre fue muy valorado.

Una interesante entrevista

Marcial Fernández yb José F. Coello Ugalde  se referían en Los Nuestros.Toreros de México desde la conquista hasta el siglo XXI (2002, p. 139-140),  a una entrevista de Óskar Ruizesparza a Juan Silveti Reynoso, hijo del Tigre de Guajajuato, Tigrillo a la vez y progenitor del Rey David, el periodista pregunta:

–Al participarle a tu padre que querías ser torero, ¿recibiste algún tipo de apoyo por parte de él?

Y el matador responde:

–No, ninguno. Probablemente se cuestionó si podría ser yo un buen torero o no. O tal vez se portó un poco egoísta, de manera que no hubiera en nuestra familia otro torero que él. Y así, al no apoyarme mi propio padre, nadie me quería apoyar. Cada vez que yo visitaba a algún taurino con el propósito de que me echara la mano, y le decía que yo era hijo de Juan Silveti, me respondía de inmediato: “Pues que te ayude tu papá”. Si él hubiera querido apoyarme, ciertamente me hubiera allanado mucho el camino; pero, lejos de ello, me lo obstaculizó y yo tuve que sacar la cabeza por mis propios medios.

Lo que da por resultado un Silveti Reynoso completamente opuesto, en cuestiones de estilo, a Silveti Mañón. Si a éste se le puede catalogar como tremendista, a aquél, por el contrario, hace gala de clásico. Si El Tigre es símbolo de mexicaneidad; el Tigrillo, gracias a la asimilación y puesta en práctica de lecturas taurinas, se le considera, sí, un torero mexicano, pero de manufactura española, por lo que es en España en donde adquiere sus mayores triunfos.

“El Tigrillo”, por otra parte, valiéndose de su propia personalidad, logra una veloz carrera novilleril, pues, con apenas 37 novilladas toreadas en poco más de medio año, toma la alternativa el 15 de enero de 1950 para, el 17 de junio de 1951 confirmarla en Madrid y volverse durante cuatro años en una figura indispensable de cartelera española.

Silveti Reynoso dice:

 “…En aquella época, yo tenía apenas veintiún años de edad. Era un niño, realmente. Y no tenía ni siquiera la experiencia de haber visto corridas de toros en cosos españoles […] Mis únicas referencias de la Fiesta de toros en España las había adquirido exclusivamente a través de la lectura […] Pero me arriesgué y salí ganando […] Debuté en Barcelona y no estuve del todo mal. Pude haber fracasado, pero no fracasé. Tampoco te diré que tuve un éxito grandioso. Después fui a Sevilla y tomé parte en corridas sumamente importantes. Y así, de una plaza a otra, poco a poco fui adaptándome a la embestida del toro español […] luego regresé a México. El público de aquí deseaba verme.

De vuelta en su país –aunque Silveti compagina sus temporadas españolas con las mexicanas-, el público nacional da cuenta de un torero maduro a sus 25 años que, lejos de cualquier histrionismo, basa su toreo en la larga tradición de lo que es y debe ser la tauromaquia ortodoxa, esa que tiene más verdad, pues se le considera en su perfecta ejecución la más difícil de realizar, que cualquier puesta en escena montada en el ruedo.

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Taurología

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Portal de actualidad, análisis y documentación sobre el Arte del Toreo. Premio de Comunicación 2011 por la Asociación Taurina Parlamentaria; el Primer Premio Blogosur 2014, al mejor portal sobre fiestas en Sevilla, y en 2016 con el VII Premio "Juan Ramón Ibarretxe. Bilbao y los Toros".

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