Juan Manuel Albendea no volverá a ser diputado; la Tauromaquia pierde a su mejor valedor

por | 17 Sep 2015 | Temporada 2015

“Me despido tras cinco legislaturas, tres con el Gobierno y dos con la oposición. Quiero manifestar mi sentimiento de gratitud a todos los grupos y letrados. Muchas gracias”. Con estas palabras anunció Juan Manuel Albendea en el pleno del Congreso su propósito de retirarse de la política activa.

Con 78 años de edad, Albendea es en la actualidad el diputado más mayor edad del Congreso y de hecho en 2008 y 2011 le correspondió presidir su Mesa de Edad. Durante la legislatura que ahora concluye ha ocupado la presidencia de su Comisión de Cultura, y como tal ha liderado las posiciones que la mayoría de gobierno ha mantenido, entre otros temas, sobre la Tauromaquia.

En esta última intervención en el Pleno, Albendea tomaba la palabra con un tema que le es particularmente querido: como en todos los años anteriores le correspondió hacer la defensa de los presupuestos de la Casa del Rey, dentro del proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado.

En respuesta a sus palabras de despedida, la Vicepresidenta de la Cámara, que en esos momentos presidía el plenario, contestó con unas palabras que a buen seguro harán suyas muchísimos aficionados: “Le vamos a recordar con muchísimo cariño. Ha sido usted un ejemplar compañero y un hombre de bien. Muchísimas gracias”.

Como se sabe, han sido estos últimos años de especial importancia. Primero con la defensa desde la oposición de los derechos taurinos, un empeño que no hizo decaer la cerrazón del Gobierno a la hora de tomar en consideración alguna de las iniciativas. Ahora, en esta legislatura 2011-2015, con la tramitación de dos leyes que constituyen el mayor esfuerzo hecho en la historia por el poder civil en lo que se refiere a la protección y a la inserción de la Tauromaquia en el entramado jurídico de nuestro país. Al frente de todo ello estuvo con toda la dedicación necesaria Juan Manuel Albendea; incansable y firme frente a las negativas, que se tornaban en muy medidas y prudentes reacciones cuando pudo sacar adelante sus propósitos.

Se marcha dejando a la Tauromaquia declarada Patrimonio Cultural –que apadrinó desde la inicial ILP hasta el texto final ya en vigor– y con la Ley del Patrimonio Cultural Inmaterial también aprobada. Antes había sido el principal impulsor de que la Tauromaquia abandonara el ministerio de Interior para pasar a Cultura, pero también se preocupó por la presencia de la Fiesta en los medios de comunicación social de titularidad pública, entre otros temas.

En su condición de gran aficionado, a su labor política unió su tarea vomo Presidente de la Fundación de Estudios Taurinos de Sevilla, pero también sus aportaciones como escritor y crítico taurino –en este caso, con el seudónimo de Gonzalo Argote– primero en “El Correo de Andalucía” y luego en “El País” –en la etapa de Joaquín Vidal como cronista– ABC y “El Mundo. Toda una tarea que años más tarde plasmó en su libro “Desde la Maestranza”, donde recoge sus artículos y reflexiones a partir de las vivencias en el coso sevillano.

“Este antiguo banquero reconvertido en crítico taurino –escribió hace un par de años Antonio Lorca en las páginas de “El País”– , aficionado de los pies a la cabeza, una auténtico intelectual de la fiesta de los toros, es el único defensor que tiene la tauromaquia en la Carrera de San Jerónimo madrileña. Habrá más aficionados entre quienes ocupan los escaños, pero el único que ha dado la cara cuando la ocasión lo ha requerido ha sido Juan Manuel Albendea”.

Y más adelante, el articulista añadía: “es el único parlamentario de la Cámara Alta que se juega el tipo por la fiesta de los toros. Un mirlo blanco al que hay que respetar y cuidar. Un hombre serio, que no es poca cosa. Un buen aficionado, que no es especie que abunde. Y el mejor representante de los que disfrutamos con la fiesta de los toros”. Para concluir su artículo escribiendo: “Por todo ello, este que lo es se desmontera y le espeta en voz alta: Gracias, maestro; ¡va por usted, señor Albendea!”.

Natural de Cabra (Córdoba), donde nació el 8 de junio de 1937,  Juan Manuel Albendea Pabón  pronto se afincó en Sevilla, donde se licenció en Derecho. Con un Master posterior en alta Dirección de Empresas, se integró en el equipo directivo del entonces BBV –hoy BBVA–, ocupando entre otros cargos la Dirección Regional en Andalucía. En esta etapa fue presidente del Consejo Social de la Universidad de Sevilla.

Elegido diputado por Sevilla en las listas del PP en las generales de 1996, ha ocupado diversos cargos en el Congreso. Durante la última legislatura ha sido Presidente de su Comisión de Cultura, pero ha trabajado también en distintas Comisiones como las de Economía y Competitividad, la de Justicia, la de Reglamento y la de  relaciones con el Defensor del Pueblo.

Contaba este jueves Francisco Correal en las páginas de “Diario de Sevilla”, que ahora tiene el propósito de matricularse en la Universidad hispalense para hacer un doctorado en Historia. Una tarea muy propia de quien, antes que ejecutivo del mundo financiero o político, ha sido siempre un intelectual, que ha conseguido reunir una de las mejores bibliotecas taurinas. Buena prueba de ello fue su lección magistral de ingreso en la Academia de Bellas Artes Santa Cecilia sobre "La iglesia y el poder civil ante la Tauromaquia".

Pero en esta hora de su marcha de la política, resultaría de un gran interés recoger en un volumen todas sus intervenciones parlamentarias relativas a la Fiesta, a lo largo de las cinco legislaturas en las que formó parte del Congreso.

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Taurología

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Portal de actualidad, análisis y documentación sobre el Arte del Toreo. Premio de Comunicación 2011 por la Asociación Taurina Parlamentaria; el Primer Premio Blogosur 2014, al mejor portal sobre fiestas en Sevilla, y en 2016 con el VII Premio "Juan Ramón Ibarretxe. Bilbao y los Toros".

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