Interior-Cultura: el traspaso de las competencias taurinas

por | 14 Oct 2010 | Informes

La reunión que este miércoles celebraron el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y la representación de los toreros –el traído y llevado G-10, en el que sólo faltó Morante— concluyó con una base de acuerdo de especial importancia, que además el propio Rubalcaba está dispuesto a liderar en cuanto se refiere al proceso administrativo.
 
La base de acuerdo es de gran importancia. Por un lado, porque responde a una aspiración podríamos decir que histórica, de los profesionales del toreo. Por otro, porque se alcanza como resultado del diálogo institucional, que puede considerarse como una garantía de que el proceso que aún esta por materializar puede desarrollarse de manera positiva. Pero, además, porque las partes se han comprometido a trabajar todo lo que sea necesario.
 
Como el acuerdo y la etapa que ahora se abre pueden constituir un nuevo marco de particular trascendencia para la Fiesta, resulta muy oportuno ir analizando sus distintos aspectos.
 
●El acuerdo no es el bálsamo de Fierabrás
 
Nos engañaríamos si creyéramos que este traspaso va a ser una especie de bálsamo de Fierabrás –como el que Cervantes pone en boca de Sancho Panza— que todo lo cura con sus poderes mágicos. Por el contrario, el traspaso no es más que una herramienta, con un importante componente simbólico, cuya eficacia práctica va a depender de la calidad del trabajo que ahora desarrollen todas las partes implicadas. De ahí la gran responsabilidad que asumen al liderar este proceso.
 
Por eso, sería absurdo esperar soluciones llovidas del cielo cuando no sólo está por medio el Derecho Administrativo Público –de por sí árido y complejo–, sino también materias muy diversas que por su propia naturaleza exigen un alto grado de coordinación interministerial. De hecho, dejando al margen los aspectos fiscales, por cuanto no son privativos en exclusiva de las profesiones taurinas, en este caso se entrelazan materias propias de Cultura, de Interior y de Agricultura, amén del entramado correspondiente a las comunidades autónomas e incluso de las relaciones con la Unión Europea.
 
Pero es que, además, es ley de vida que estar cómodo o incómodo dentro de un Ministerio depende no sólo de la estructura administrativa, sino que sobre todo está en función del grado de entendimiento con el ministro y los altos cargos de ese Departamento. En consecuencia, el hecho de que la actual ministra de Cultura reciba gustosamente las nuevas competencias taurinas en nada es garantía de que la persona que la suceda en el cargo va a ser lo mismo. Aquí radica la importancia de delinear acertadamente la nueva estructura administrativa, de forma que se minimicen los efectos que puedan surgir de los cambios personales.
 
●Rubalcaba, interlocutor idóneo
 
Pero hay que tener en cuenta que el acuerdo nace con una buena base, porque el ministro Rubalcaba es un peso pesado dentro del Gobierno y de su propio partido. O lo que es lo mismo: tiene poder y capacidad de decisión para actuar con un amplísimo margen de confianza de parte del Presidente del Gobierno. Quiere ello decir que si se materializa el acuerdo inicial, Rubalcaba puede ser un buen garante de su puesta en práctica.
 
En el orden político se le podrán discutir ésta o aquella decisión, pero ese no un factor que sólo le incumba a este ministro: ocurre a todos los políticos, del Gobierno o de la Oposición, por la propia actividad que desarrollan. Por tanto no es un elemento a tener en cuenta a estos efectos.
 
● El G-10, también es interlocutor válido
 
Pero otro tanto cabe afirmar del grupo de figuras del toreo que lideran al Sector. Se puede dudar de su representatividad, en la medida que nadie les ha delegado ninguna capacidad para negociar. Pero siendo esta situación subsanable, en un caso tan singular como el de la Fiesta históricamente no ha hecho falta una representación expresa para que la misma sea tácitamente aceptada. ¿Acaso Ricardo Torres “Bombita” había organizado previamente una asamblea de toreros para fundar el Montepío?
 
En favor del G-10 como cara pública de la Fiesta concurren dos factores diferentes. En el orden mediático –y el caso que nos ocupa tiene mucho de ello–, las figuras han sido siempre el mejor gancho del que colgar las gestiones y las actuaciones, porque tienen garantizado no sólo eco social, sino sobre todo capacidad para relacionarse. Engañarse es absurdo: es mucho más fácil que una personalidad se ponga al teléfono cuando llaman El Juli o Ponce a cuando llama el ejecutivo desconocido de una organización, por más eficaz que sea. De ese tirón social hoy toca aprovecharse.
 
Pero, en el orden profesional, a la vista está que en la actualidad es más fácil organizar el reagrupamiento taurino en torno a las figuras que hacerlo alrededor de otras instancias, alguna de las cuales están siendo muy discutidas por los propios interesados.
 
Y en ultimo caso, basta con hacer balance de lo que han conseguido las figuras en tres semanas y lo realizado por otros en casi dos años de existencia.
 
● Pero el G-10 debe ampliar su base
 
Pero este G-10, que puede ser un magnífico y eficaz mascaron de proa para el barco taurino, necesita ampliar su base de actuación y hacerlo, además, con amplitud de miras y con generosidad para hacer compartir esta etapa con otros sectores afines.
 
Si en el toreo actual se impusiera la lógica, algo que no siempre ocurre, lo natural sería que lideraran la creación una plataforma unitaria de nuevo cuño en la que concurrieran todos los sectores. ¿Por qué una plataforma nueva y distinta? Porque resulta indispensable superar las reticencias y desconfianzas que ahora mismo se dan entre las que hoy existen de manera oficial o sencillamente oficiosa.
 
Pero debe ampliar su base, además, en cuanto al grupo de expertos que puedan asesorarles en el proceso de gestiones y negociaciones que ahora se abre. Ese grupo de expertos convendría que naciera sobre la base de la previa unificación de los distintos servicios jurídicos y de comunicación que actualidad operan con cada uno de los segmentos profesionales que se han implicado en este tema. Pero a partir de ahí, puede resultar muy conveniente llamar a colaborar a otros expertos, como por ejemplo al equipo de profesores de la Facultad de Derecho de Sevilla que, encabezados por Juan Antonio Carrillo, organizaron el importante Congreso de intelectuales de hace unas semanas.
 
Y de alguna manera no meramente simbólica habría que dar cabida en esta plataforma a las organizaciones de aficionados, siempre postergadas por las Administraciones, pero que tienen y pueden aportar mucho.
 
● No atropellar la razón: cada cosa a su tiempo
 
La experiencia de otros casos enseña que procesos de esta naturaleza llevan su tiempo y que conviene actuar sin prisas infundadas. La necesidad de adaptar los tiempos no a los deseos sino a las realidades, cuando se trata de aspectos sujetos a criterios de oportunidad política.
 
Un ejemplo puede ser ilustrativo a estos efectos: de aquí al 28 de noviembre toda la actividad política viene condicionada por las elecciones en Cataluña. Por tanto, resulta innecesario forzar la máquina de tal forma que el Gobierno y los distintos partidos se vean obligados a tomar posiciones que en otro momento pueden adoptarse con mas sosiego.
 
Pero es que además organizar un traspaso de una estructura ministerial a otra, cuando además hay derivaciones a terceros ministerios, es empeño complejo, que hay que ir valorando con buen tino, decreto a decreto, orden ministerial a orden ministerial, etc. Y eso es no perder tiempo en “papeleos administrativos”, como podría decir una persona indocumentada; eso es hacer las cosas bien, aunque lleven unas semanas más de trabajo.
 
● La Fiesta no se va a desvincular de Interior
 
En otro orden de cosas, hay que ser conscientes que el paso a Cultura no supone la ruptura con Interior, porque hay cuestiones que por su propia naturaleza siempre dependerán del ministerio de Rubalcaba, siendo el ejemplo más evidente cuanto se refiere a la labor de policía y al orden público y la seguridad.
 
Por ello, estas relaciones deben tenerse en cuenta y plasmarlas bien a la hora del traspaso, para que la actuación de dos ministerios sobre una misma realidad no quede desvirtuada por descoordinaciones que pueden evitarse.
Apóyanos compartiendo este artículo:
Taurología

Taurología

Portal de actualidad, análisis y documentación sobre el Arte del Toreo. Premio de Comunicación 2011 por la Asociación Taurina Parlamentaria; el Primer Premio Blogosur 2014, al mejor portal sobre fiestas en Sevilla, y en 2016 con el VII Premio "Juan Ramón Ibarretxe. Bilbao y los Toros".

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *