En la disputa del rejoneo el triunfador acabó siendo Fermín Bohórquez

por | 15 Abr 2018 | Temporada 2018

SEVILLA. Sexta de feria. No se llegó a los dos tercios del aforo. Tarde destemplada y desde la  mitad del festejo con lluvia. Toros de Fermín Bohórquez, reglamentariamente despuntados, de excelente juego y movilidad.  Sergio Galán, silencio y una oreja. Andrés Romero, una oreja y una oreja. Lea Vicens, silencio y una oreja. 

La tarde no era agradable para sentarse en la piedra y acabó en agua. Entre eso y “lo de Espartinas”, la entrada bajó con respecto a años anteriores. Pero el festejo se  movió en un buen nivel, bajo el criterio de más toreo y menos acrobacia, que se agradece. Todo ello gracias a una excelente corrida de Fermín Bohorquez, que parecçia hecha a medida para la ocasión. Legítimo triunfo el del ganadero jerezano, cuando se le ha puesto en cuestión.

 

Sobrio y seguro, como siempre. Sergio Galán va siempre con su verdad por delante, buscando hacer las cosas bien. Y eso se agradece. Supo encelar con buen temple al que abría plaza.  Se creció en banderillas y quebró con gran verdad. Pero su enemigo vino a menos. Como se demoró con los hierros de muerte se silenció su labor. Con el que estuvo importante fue con el 4º, al que lidió con las ideas claras: dándole las distancias justas y cabalgando por derecho, tanto en el primer tercio como luego en banderillas. Montando a “Titán” llegaron los momentos mejores. Ahora sí mató con presteza y se le concedió una oreja

 

Andrés Romero acabó siendo el triunfador de la tarde, después de cortarle una oreja a cada uno de sus enemigos. Aunque el caballero rejoneador se enfadara porque la Presidencia no le concediera el segundo trofeo con el 5º; su premio fue el justo y razonable, pasar de ahí tampoco le habría servido de mucho, tal como anda la cosa. Lo cierto es que estuvo más que bullidor y entregado: tuvo pasajes de excelente nivel, especialmente con el buen 5º. Supo imprimir variedad y hasta un punto de creatividad a las suertes, sin por ello salir de las normas del clasicismo y evitando tiempos muertos. En los dos resolvió certeramente la suerte de matar. Ha dado un buen paso adelante.

 

Con una madurez acrecentada, tuvo templanza e intensidad la lidia que Lea Vicens le recetó al bravo que hizo 3º, que por su juego llegaba a los tendidos. Redondeó bien sus quiebros citando a larga distancia, pero luego falló con el rejón de muerte y se diluyó la posibilidad de un premio mayor, que hubiera sido merecido. Volvió a estar muy centrada con el 6º, con pares de banderillas muy bien ejecutados. Una faena que siempre fue a más. Un pinchazo previo al rejonazo final no impidió que cortara una merecida oreja.

 

8 orejas y 2 rabos en Espartinas  

 

ESPARTINAS(Sevilla). Lleno de “No hay billetes” (3.500 localidades). Tarde en la que a ratos llovió. Toros reglamentariamente despuntados que por orden de lidia- eran de Prieto de la Cal, Pallarés-Buendía, Partido de Resina, Diego Ventura, María Guimar Cortés de Moura y Los Espartales. Diego Ventura, que actuó en solitario: oreja, silencio, dos orejas, dos orejas y rabo, oreja y dos orejas y rabo.

El caballero rejoneador vestía para la ocasión una chaquetilla torera, granate y azabache. En los toros 3º y 5º actuaronlos forcados de Alcochete (Portugal),

 

El toro que abrió la tarde, de Prieto de la Cal, fue de buen juego. Ventura templó sus embestidas y estuvo espectacular en banderillas; medio rejón de muerte. Una oreja.  Se rajó pronto el 2º, la ganadería de Pallares Buendía, ante el que poco cabía hacer. Muy colaborador el 3º, de la ganadería de Partido de Resina, con el que  Ventura estuvo lucido y seguro, especialmente en banderillas con “Nazarí”; tras pinchazo y rejón entero. Dos orejas.

 

El cuarto de la tarde lució el hierro del propio Diego Ventura: de buen juego, que aprovechó el rejoneador en una faena variada, en la que invitó a participar a los dos sobresalientes:  Manuel Moreno y José Manuel Munera; tras un rejonazo de efecto inmediato, dos orejas y rabo. El 5º, con el hierro de  María Guiomar Cortés de Moura, excelente para la lidia, permitió lucirse al actuante; luego trató de matar a estoque, pero no resultó lucido y todo quedó en una oreja. El 6º, de Los Espartales, también ofreció buen juego,  que aprovechó muy bien Ventura, para ser premiado con dos orejas y rabo.

Ya consiguió Ventura darle respuesta al desacuerdo con la Empresa Pagés, por el que quedó fuera de Sevilla. Ahora sueña con repetir su encerrona pero en Madrid y por otoño. Está bien eso de compromegterse tanto. Pero Madrid no es Espartinas, dicho sea con todos los respetos al bellísimo pueblo del Aljarafe sevillano.

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Taurología

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Portal de actualidad, análisis y documentación sobre el Arte del Toreo. Premio de Comunicación 2011 por la Asociación Taurina Parlamentaria; el Primer Premio Blogosur 2014, al mejor portal sobre fiestas en Sevilla, y en 2016 con el VII Premio "Juan Ramón Ibarretxe. Bilbao y los Toros".

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