España y Marruecos, tan cercanas y tan distintas. La frontera del Tarajal es la puerta hacia Marruecos desde Ceuta. Allí no hay toros, por todos es sabido, pero la plaza de toros de Tánger sigue en pie y resiste al paso del tiempo. Un recuerdo del pasado taurino marroquí.
Muchos son los marroquíes que se juegan la vida cruzando el estrecho buscando un futuro próspero en Europa. Sueños que en ocasiones acaban en tragedia, muriendo ahogados en las aguas que separan un continente de otro.
Samir, el protagonista de esta historia, es uno de esos marroquíes que consiguen llegar a Europa intentando cumplir un sueño. Pero a diferencia de la mayoría de sus compatriotas él quiere viajar a España para ser torero. A partir de ahí Marín Weil construye su relato, en una narración llevada con buen pulso, que va presentando una sucesión de escenarios y de hechos que mantienen vivo el interés del lector.
Un cúmulo de sensaciones, vivencias y toda una odisea, hasta conseguir vestirse de luces. Un choque de culturas sorprendente y una demostración evidente de que la Fiesta puede llegar a ser totalmente internacional pues el toro, a quien tiene delante pide el carné de torero, no el de identidad.
Si actualmente existe un novillero irlandés y un banderillero sirio en los ruedos, la historia de Samir podría ser tan real como la vida misma.
El lector encontrará en el archivo en formato PDF el texto íntegro de este trabajo literario.
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