El secreto de Morante se llama sentimiento

por | 31 Oct 2010 | Temporada 2010

Corridas 59
Orejas 39
Rabos 1

Quienes no son precisamente morantistas, argumentan que el torero de la Puebla se ha beneficiado de la ausencia de José Tomás, en la medida que las empresas han tenido que reforzar carteles que antes llenaba por completo el de Galapagar. Es posible.  Pero no menor medida y con el mismo fundamento  otro tanto se podría predicar de El Juli  o de Enrique Ponce, por ejemplo.
 
Por eso,  lo menos relevante de la temporada de Morante han sido los 59 festejos que ha toreado; lo importante es cómo lo ha hecho. Porque lo seguro es que Morante ha cubierto una de las mejores temporadas de su carrera. Lo del ausente ha podido beneficiarle, como a otros, en la estadística anual; pero resolver luego la papeleta en la cara del toro poco tiene que ver con la causa por la que se ha entrado en un cartel.
 
Y probablemente ha sido una de sus campañas más redondas, si no ha sido la que más, por un motivo de fondo y por dos circunstancias importantes. El motivo de fondo no es más que su madurez taurina; las dos circunstancias importantes, su excelente forma física y su firmeza de ánimo, que no sería extraño que derivara de la anterior. Por eso hemos visto a un hombre que le podía a los toros, que sabía verlos desde el primer momento, que era consciente, en fin, de que aquella papeleta la resolvería sin agobios.
 
Luego viene eso del pellizco. Maléfica palabra, con la que nos dan el cante pesadamente unos y otros. Qué poca imaginación. Por qué se empeñaran tanto en ese dichoso arte y ese pellizco. Bien vendría arrumbar tanto tópico, cuando la realidad del Toreo, con Morante y sin Morante, responde a una realidad verdaderamente grandiosa: el sentimiento del arte, expresado con sentido escultural. Eso y no otra cosa es lo que nos levanta del asiento; eso y no otra cosa es lo que diferencia a un torero de otro.
 
Como todo obra creativa, y el toreo lo es, el toreo nace del sentimiento profundo, se plasmas luego en colosal escultura, que a diferencias de las que se tallan en el mármol o en el bronce  es tan como efímera como irrepetible. Cuando Morante nos asombra, nos asombra precisamente por eso.
 
Después, claro, llegan todos esos aditamentos, necesarios, que dan unidad a una faena: el recorte torero, la improvisación que sorprende, el gesto inusual, el arabesco en fin que hace que la faena sea un todo unido y coherente. En eso Morante ha tenido el acierto de mirarse  en los mejores espejos , esos que empalman la trayectoria de Belmonte con Chicuelo y con Pepe Luís. Y esto no es parangonarle todavía con gente tan grande; esto es, sencillamente, expresar esa realidad que se comprueba al comparar fotos de unos y de otros.
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Taurología

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Portal de actualidad, análisis y documentación sobre el Arte del Toreo. Premio de Comunicación 2011 por la Asociación Taurina Parlamentaria; el Primer Premio Blogosur 2014, al mejor portal sobre fiestas en Sevilla, y en 2016 con el VII Premio "Juan Ramón Ibarretxe. Bilbao y los Toros".

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