«El Cid» y los efectos terapéuticos de «Madroñito»

por | 1 Ago 2016 | Reportajes

Viene siendo la temporada de los “albaserradas”. Van ya tres indultos, dos de ellos en plazas de relevancia como Sevilla y Santander, y dos toros de vuelta al ruedo,   además de bastante toros de calidad. Tanta que contando sólo los hierros de la rama de la familia Martín Andrés ya se les han cortado 23 orejas a los 56 toros lidiados hasta ahora.

Pero más relevantes resulta que primero volvieran a poner en orbita a Manuel Escribano, con aquel “Cobradiezmos” que indultó en la Maestranza y ahora hayan recuperado a Manuel Jesús “El Cid”, con un toro de la familia de los “Madroñito” indultado en Santander.

La recuperación de El Cid debe ser una noticia importante, si a continuación –como debe ser esperable– el torero de Salteras confirma lo mucho y bueno que se le vio de nuevo en la plaza de la capital de Cantabria.

Especialmente a partir de la temporada de 2014 su trayectoria ha ido a menos, en la estadística y en su estatus taurino.  De tal forma que de ser el tercero en el escalafón europeo en el año 2010, con 73 festejos (20 de ellas en plazas de primera) y 107 orejas en su haber, en la temporada de 2015 pasó al puesto número 15, con 25 corridas (7 en plazas de primera) y 40 orejas.

En la actualidad lleva contabilizadas tan sólo 7 corridas. Y lo que es más llamativo: para el mes de agosto tan sólo tenía firmadas 3 tardes: Puerta de Santa Mar de Santa Mar el diario ABC, en to tan ss tan sr, ser el terecero en el escalafñon en el año 2010a columna en el diario ABC, en ía, Guijuelo y Sacedón. Ni siquiera los gestores de Bilbao se habían acordado de él, después de tantos años siendo un fijo en sus carteles.

Todo esto, sin duda, forma parte de las señas de identidad del toreo; poco importa la causa, pero cuando un toreros se duerme, le van mandando al banquillo más bien pronto que tarde. No se sabe la causa cierta, porque el toreo es demasiado singular y lo que no consigue una cornada lo puede generar un toro al que no se entiende, Pero es lo comprobado que no hay  torero que lo largo de su vida profesional no le haya “perdido el sitio” a los toros en algún momento; lo que se castiga es que no lo recupere en un tiempo prudencial. Y El Cid estaba tardando demasiado.

Es cierto que Manuel Escribano tardó 10 años para verse en las ferias; pero el suyo es un caso poco frecuente: hay que tener demasiada afición para aguantar semejante travesía del desierto sin aburrirse y dejarlo. En el caso particular de El Cid y aunque sea más tarde de lo recomendable, “Madroñito” puede conseguir ahora que el torero de Salteras vuelva al lugar que le corresponde.

La carrera de Manuel Jesús nunca ha sido fácil. Cuando consiguió abrirse paso tras la alternativa –que tampoco fue como para tirar cohetes– , el mal uso de la espada le cerró demasiadas puertas grandes y en momentos cruciales. Cuántas veces conmovió a Madrid con su mano izquierda y luego todo quedó en nada. Luego, cuando la espada dejó de ser su problema, llegaron los triunfos rotundos en Madrid –2 veces por la Puerta Grande–, en Sevilla –cuatro tardes por la Puerta del Príncipe– y en aquella grandiosa corrida en solitario de Bilbao. Pero en plena cresta de la ola, perdió el sitio y hasta ahora.

Alguno se dirá que lo de Santander llega en un mal momento, con las ferias ya cerradas. Es muy relativo: en Santander –por cierto, también en una sustitución– sacó la cabeza Antonio Ordoñez y de no tener un contrato pasó a 42. Ahora es diferente, porque ya se han cerrado casi todo lo que queda, salvo la feria de Otoño y la de Zaragoza. Pero, es ley de vida, habrá sustituciones, en una temporada en la que los toros están hiriendo mucho.

Sin ir más lejos, si Escribano no alcanzara su recuperación para entonces, en Bilbao puede quedar un puesto libre y que parece hasta pensado para el torero de Saleras: el mano a mano con Paco Ureña en la corrida de Victorino Martin, anunciada para el jueves 25 de agosto. Si esta hipótesis se cumpliera, hay que acudir al refrán: “la ocasión la pintan calva”, para a continuación dejarse abiertas muchas puertas de cara a lo que resta de campaña y, sobre todo, para la temporada de 2017.

Para ello la única condición inexcusable es que el torero haya arrumbado definitivamente todas sus dudas, esas con las que se le fueron tantos toros que no debieron llevarse las orejas al desolladero. Pero recuperar a una de las mejores mano izquierda que ha tenido el toreo contemporáneo siempre será una noticia gozosa.

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Taurología

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Portal de actualidad, análisis y documentación sobre el Arte del Toreo. Premio de Comunicación 2011 por la Asociación Taurina Parlamentaria; el Primer Premio Blogosur 2014, al mejor portal sobre fiestas en Sevilla, y en 2016 con el VII Premio "Juan Ramón Ibarretxe. Bilbao y los Toros".

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