Contexto para un nuevo San Isidro: Lo Bueno, Lo Malo y Lo Extraordinario de Sevilla

por | 30 Abr 2018 | Informes

Esta semana, sin las corridas diarias desde Sevilla, me he sentido huérfano de toreo. Aún quedan unas cuántas semanas para que empiece la feria de San Isidro, y con ella, esas ferias de Mayo que nos dicen Así que, en vez de quedarme pensando en lo que queda por venir, he decidido emplear el tiempo escribiendo unas líneas sobre las corridas de Sevilla. Desde el Domingo de Resurrección, hasta el Domingo de Miuras, han habido tardes que se han vivido con pasión, y otras, demasiadas, con decepción. Han habido cosas buenas, malas, y extraordinarias, y aquí están mis apuntes. 

 

nLo Extraordinario

Debo empezar con lo extraordinario, aunque el titular empieza con “lo bueno” tampoco es plan de guardar lo verdaderamente importante hasta el final. No será ninguna sorpresa que ocupan un espacio privilegiado en esta sección El Juli y “Orgullito”. Sin entrar en la dinámica de indulto si o indulto no, queda esto para luego, no hay ninguna duda que estos son los dos nombres propios de la recién concluida Feria de Abril, y hablaré largo y tendido sobre ellos. 

 

Pero también tengo un espacio reservado en esta sección para dos toreros extraordinarios: Andrés Roca Rey y Alejandro Talavante. Roca Rey va a por el cetro del toreo y dejó una gran faena como su tarjeta de presentación el Domingo de Pascua. Talavante podría bien haber entrado en cualquiera sección de este articulo, tuvo una tarde buena, otra mala y una última extraordinaria. Por el techo que mostró ante un buen Cuvillo, merece su puesto en el podio de matadores de la feria. 

 

El Juli

 

Julián López El Juli ha sido, sin duda, el triunfador de la feria. Mas allá de su gran lote de garcigrandes (el segundo con el hierro de Domingo Hernández), el titular debe de ser para El Juli. No quiero, con esto, desmerecer el papel que juega el toro los triunfos de un torero, sino reconocer que El Juli tuvo la habilidad para sacarle a cada uno de sus animales lo mejor que tenían dentro. 

 

No es ningún secreto que el comienzo de temporada de El Juli no ha sido fácil. Esto ha sido por algunas razones estrictamente taurinas, como la cornada de Bogotá, pero sobretodo por razones del taurineo; esta primavera los despachos taurinos no le han dado a El Juli el sitio que merece. Se quedó fuera de Valencia, y solo encontró cobijo en Madrid en el tiempo de descuento, haciéndole un flaco favor a la afición. Frente a esta guerra de despachos solo cabe una opción, triunfar con fuerza para reclamar en la plaza, con capote, muleta y espada, el sitio merecido. 

 

El Juli hizo esto y más mientras se entretuvo en cortarle cuatro orejas (dos de ellas simbólicas) a dos grandes toros de Justo Hernández. La obsesión de El Juli es torear lo más bajo, lento y ligado posible, llevar el toreo de nuestros días a su versión mas extrema. Con su primero, "Chumbo", sobresalió el toreo al natural, bajo y templado, rematado muy pa dentro. La estocada, por todos sus defectos, tuvo emoción al echar el toro la cara arriba en el embroque. 

 

Al segundo de su lote, "Orgullito", Julián lo cuajó con el capote, con un quite verónicas cadenciosas, bajas y templadas, antes de dar todo un recital con la muleta. El toreo en redondo fue sencillamente perfecto, por largura, ligazón y control. El Juli dominó la embestida de Orgullito muy pronto, y a partir de allí, surgió toreo. Además, como El Juli es un genio, y el toro de Garcigrande no paró de ir a más, la faena tuvo una estructura perfecta, terminando con el mejor toreo en redondo y algún que otro guiño a la galería para que el público explotara del todo. El indulto fue un premio para el toro, y para el torero. 

 

Antes de escribir sobre la polémica del indulto ¿que sería del toreo y de la vida sin polémica? Es justo de resaltar la actuación de El Juli frente una pobre corrida de Jandilla en su segunda comparecencia en la feria. Cortó una oreja de ley ante el único Jandilla que medió sirvió. Este fue un toro incompleto, con un gazapeo deslucido, al cual Julian tuvo que hacer poco a poco para tener su premio. Lo mejor de la corrida fue un reñido tercio de quites con Roca Rey a este mismo toro. Aún sin triunfar, El Juli estuvo en figura; primero (con la ayuda de Roca Rey) acabó el papel, y después estuvo toda la tarde entregadisimo.

 

El Indulto de “Orgullito”

 

La nota que ha dado mas de hablar en toda la feria ha sido el indulto de "Orgullito", un gran toro de Garcigrande.  Más que escribir sobre indulto si o indulto no, mejor sería analizar los entresijos del indulto en términos generales. 

 

Para mi, la justificación del indulto se basa en la necesidad de una ganadería en buscar sementales. Así que, si sale un toro en una corrida que puede servir de semental, se le indulta para que perder su simiente.

 

No creo que cuajan muy bien los argumentos que un indulto entra en la ética de la fiesta o que lanza un mensaje de vida hacia nuestro enemigos. Por lo pronto, no creo que ningún anti haya cambiado su posicionamiento hacia la fiesta a raíz de un indulto, al contrario, seguro que se habrá enfadado por el indudable impacto mediático de un indulto. Mientras al público generalista, sin posicionamiento ni a favor ni en contra de la fiesta, se le confunde con un concepto que, a su raíz, va en contra de los tres tercios de la lidia.

 

Decir que un indulto es el lado ético de la fiesta insinúa que matar a un toro con estoque no es ético. Pues, yo digo que lo ético es criar un toro en toda su naturaleza, y darle una muerte digna a estoque, dentro de una lidia regida por las leyes del toreo. 

 

Además, el mensaje de vida del toreo es que el hombre ha podido con la muerte, encarnada en un toro. El mensaje de vida del toreo son los sementales, vacas y demás animales que encuentran protección en una ganadería de bravo gracias a que algunos toros, los pocos, se entregan a la lidia. El mensaje de vida no es indultar a diestro y siniestro, porque sabemos que esto no es ni utópico ni practico y que los toros en Portugal (que siempre se “indultan”) acaban en al matadero. 

 

Así, pues, si entendemos la lidia como una expresión ética de nuestro trato con el toro bravo, el indulto solo sirve para la razón práctica de encontrar nuevos padres para la cabaña brava. Como no soy iluso, también entiendo que, hoy en día, el indulto es una expresión de euforia de una plaza entregada con un gran toro y una gran faena. Esto fue lo que sucedió en Sevilla, ante el gran Orgullito, y el faenon de El Juli, corrió la voz de “no lo mates” por los tendidos de la plaza como la pólvora. Ante tal pasión en la plaza, el presidente los tiene que tener muy bien puestos para resistir y ganarse, eso sí, una bronca extraordinaria. 

 

Dicho todo esto ¿mereció "Orgullito" el indulto? El ganadero sabrá si le sirve de semental. Por mi, me falto una mejor pelea en varas, aunque para la muleta el toro fue extraordinario y terminó embistiendo con mas raza de la que empezó. Aun así, siEl Julimonta la espada, cobra una estocada y corta el rabo duermo tranquilo. Es la ética de la fiesta. 

 

Roca Rey

 

Roca Rey protagonizó una de las grandes faenas del ciclo al cuajar a un toro con la mano izquierda a un toro de Victoriano del Río el Domingo de Resurrección. El tópico alrededor de Roca Rey es que es un torero explosivo, que basa su toreo sobre la pirotécnia y no la templanza. Esta nunca ha sido la lectura correcta de su toreo. Durante toda su carrera se puede ver que el trazo de su muletazo es superior; largo y de mano baja, basado sobre un gran sentido del temple. Claro, al tirar de lo espectacular para atar el triunfo, esos pases por la espalda obstruían su pureza de fondo, pero esa pureza siempre estaba allí.

 

Pues la gran faena de Andrés el Domingo de Resurrección se debió casi exclusivamente a su gran toreo al natural. Pases de mano baja, suaves y metiéndose el toro muy para dentro. Era una faena que muestra que el techo de Roca Rey puede ser mas alto de lo que intuía el aficionado, y hay muchos aficionados que vemos en el Peruano un techo altísimo. Poco importa que la faena se premio de manera rácana con una solo oreja, el toreo vive para siempre. 

 

En sus otras dos corridas Andrés tuvo poca suerte con los lotes. Quizá se equivocó en no picar su primer Jandilla suficiente, y quizá, esa misma tarde, se debería haber llevado a su mansito segundo a la querencia antes. A mi juicio estos dos pequeños fallos deben más  a las ansias juveniles de triunfo que a otra cosa, y esperemos que (vamos, estoy seguro que) Andrés haya anotado estas dos lecciones de la lidia. Todavía podía haber cortado una oreja del mansito si lo llega a matar. En la querencia el toro embistió con nobleza y Roca Rey lo toreo suave y a placer en varias tandas ligadas en redondo. Además, esa misma tarde hizo vibrar la plaza con un quite por la espalda a un toro de El Juli. Roca Rey tiene una extraordinaria madera de figura, y en Sevilla volvió a demostrarlo. Tampoco debemos olvidar que ya esta tirando con bastante fuerza el carro de la taquilla.

 

Talavante

 

Me lo pensé un par de veces antes de incluir a Talavante en el capítulo de lo extraordinario. Tomando sus actuaciones globalmente, Alejandro Talavante tuvo una feria mala, que salvo a última hora con un faenón. Alejandro Talavante volvió a recordarnos a ese torero Guadiana, de sus primeros años, ese torero que tenía una pinta triste y perdida por las plazas pero que en el momento menos pensado cuajaba una faena genial. Genial en todo el sentido de la palabra, una faena propia de un genio o alguien capaz de crear una obra original y brillante. 

 

Ese fue el Talavante de Sevilla en la primavera del 2018. Cortó una oreja fácil a su lote de matillas, dio una impresión triste la tarde de Garcigrande, y bordó el toreo con un toro de Núñez del Cuvillo. Los mejores naturales de la feria no corrieron a cargo de El Juli ni Roca Rey, surgieron de la muñeca de Alejandro Talavante. Esa muñeca que embarca a los toros y los lleva encorvados como si fuera de goma pero que, en verdad, es una muñeca de oro. Además, la estocada, entera, fue de una emoción tremenda, con el torero saliendo trompicado y dolorido tras sufrir un fuerte golpe en el vientre. Uno de los grandes misterios de esta feria fue como esta faena, una de las mejores tres o cuatro del serial, y que fue superior a la de Manzanaresesa misma tarde, solo mereció una oreja. Misterios de la fiesta.

 

nLo Bueno

Entre lo bueno cabe destacar las cuatro grandes corridas de la feria, dos de ellas no debidamente aprovechado por los toreros. Son los cuatro nombres propios del cuadro de honor ganadero: Garcigrande, Núñez del Cuvillo, La Palmosilla y Fuente Ymbro, que lidiaron cuatro lotes muy completos. Además, casi todas las tardes saltó algun que otro toro notable. 

 

En el marco de los toreros, hubo bastante orejas sueltas y otro buen puñado de toreros que, sin disparar, apuntaron alto. Manzanares se quedó a un paso de la ansiada Puerta del Príncipe, mientras que los toreros emergentes que encontraron hueco en los carteles maestrantes, mostraron una proyección que merece mejor trato en los despachos. 

 

Entremos en detalle.

 

El Cuadro de Honor Ganadero

 

El encierro que sobresalió sobre cualquier otro fue, sin duda, el de Garcigrande. Aparte del recordado "Orgullito", tenemos que recordar al bravo "Chumbo", que salió en segundo lugar y le permitió a El Juli cuajar su primera gran faena de la Feria. El lote de Ponce fue manejable, en líneas generales, mejor el cuarto, con el cual Ponce estuvo correcto y le corto una oreja fácil, que el primero. 

 

La corrida de Cuvillo también me encantó. Sobresalieron el segundo y el tercero. Dos toros de una clase excelsa, dos toros que tenían la raza para entregarse a los engaños  y repetir sus embestidas. Sobretodo el segundo, merecedor, a mi juicio, de la vuelta al ruedo en el arrastre. Castella sorteo dos toros medios, le permitieron estar, pero quizá el diestro no encontró la tecla para hacerlos ir a más. El quinto, muy noble, pero con la fuerza bajo limite y el áspero sexto bajaron de nota, pero no pueden quitar el buen sabor de boca que dejó el conjunto de la corrida. 

 

La Palmosilla lidió dos toros de nota sobresaliente, el segundo, por enrazado y emocionante, y cuarto, por noble y repetidor. Y también lidió  dos toros de aprobado alto, el tercero, de embestida aterciopelada, pero fragil, y el quinto, de movilidad avispada. Pero, vaya el lector a saber si la corrida fue buena, que habra algún buen aficionado que me diga, con razón de sobra, que el bueno de verdad era el tercero al que había de acariciar para torear. En fin, una corrida interesante y variada, para disfrutar. El saldo de una oreja se antojó demasiado pobre.

 

El encierro de Fuente Ymbro tambien tuvo variedad. Dentro un conjunto manejable, sobresalieron el primer y último toro. Cada uno le regaló unas embestidas de ensueño a sus matadores que fueron aprovechadas a medias. La corrida siguió el patrón de lo mejor de Ricardo Gallardo, la clase para poderla torear y la raza para que no perdiera interés el espectador, aunque la verdad es que la terna no le dió la fiesta que mereció la corrida. También quisiera resaltar que la presentación fue impeccable.  

 

Toros Sueltos con mas o menos suerte

 

Aparte de las cuatro corridas estelares de la feria, otra buena noticia fue que casi todas las tardes salían toros que ofrecieron opciones de triunfo. La bastante criticada corrida de El Pilar (que falló en presentación mas que en juego) tuvo materia de sobra para comprobar, para bien, el momento de Jose Garrido, y, para mal, el momento de López Simón. Además, remontándonos a la corrida de Domingo Resurrección, hasta el final de Miura, incluyendo los petardos ganaderos más sonados, podemos recordar toros para esperar un mejor balance artístico del que hemos visto. 

 

Al desglosar la actuación de los toreros, veremos cuales de estos toros sueltos tuvieron más o menos suerte en el sorteo.

 

Los Toreros Emergentes

 

Sin duda una buena noticia para la fiesta ha sido el toreo que se ha visto a un nutrido grupo de toreros jóvenes y emergentes, y el futuro que se le puede intuir. Román, Pablo Aguado, José Garrido y Pepe Moral, han apuntado a un gran triunfo, cada uno a su manera, pero les faltó, cada uno en su medida, disparar. 

 

Pepe Moral ha sido uno de los nombres que sale alzado de Sevilla. Hay que tildarlo de emergente por que los mandamases del toreo le han dejado en el banquillo para tanto tiempo que ya, a sus treinta años, no se le puede considerar joven.sin embargo hay que decir bien alto que algunos de los muletazos de mejor trazo de la feria los ha pegado Pepe Moral, y que su mano izquierda se antoja como uno de los grandes tesoros del escalafón (con permiso de Talavante). Su faena al toro de Las Ramblas, en la corrida marginada que abrió el serial, no debe caer en el olvido, aquí cuajo una buena faena izquierdista que le permitió cortar una oreja. Otras dos le cortó a sendos toros nobles de Miura, estando a punto de salir por la Puerta del Príncipe en la corrida que cerraba el ciclo. Mas allá de la polémica por la tercera oreja a los Miuras, yo me quedo con un torero que merece hueco en las ferias. Merece la oportunidad de mostrar el torero que lleva dentro. 

 

Román se esta buscando un hueco en las ferias, o, mejor dicho, se le está premiando poco a poco por su entrega en el ruedo. Una cornada, cuando empezaba a encauzar la embestida complicada de su primer toro de Las Ramblas, le privó de estoquear a sus dos oponentes esta feria. Aún así, se pudo ver, otra vez, que es un torero que se arrima, que tiene valor, y que además tiene la capacidad de templarse y dominar al toro. Su estilo entre el tremendismo, que pretende evolucionar hacia el poderío, y una cierta delicadeza cuando sí se hace con un toro, le convierten en una propuesta diferente entre sus compañeros de generación. Esperemos que los repetidos percances no hagan mella en su ánimo . 

 

Las buena sensaciones que dejó Pablo Aguado en la corrida de Torrestrella son de nota. Dentro de un corte clásico y elegante, mostró la capacidad para aprovechar las embestidas que ofrecieron un par de buenos toros. Solo la espada le privó de cortar alguna oreja. No importa, dejó impronta de un torero al que es un placer ver torear, ya lo mostró con el utrero, ahora lo empieza a mostrar con el toro. Otro que merece un sitio para ver que puede dar de sí.

 

José Garrido si pudo cortar una oreja para darle argumento a una tarde más que digna ante su lote de toros de El Pilar. Garrido me gustó mucho de novillero, pero le ha faltado sello y rotundidad de matador. Su primera faena fue buena a secas. Hubo algunos momentos estelares de toreo fundamental, pero le faltó estructura a la faena, le faltó la capacidad para crear una obra en crescendo para llegar al triunfo fuerte. Ante esto, el buen toreo de diluyó y la petición de oreja fue insuficiente. Sin embargo, sí pudo crear esta estructura en su segunda faena. Un toma y daca con un toro exigente lleno de emoción, Garrido se mostró serio y capaz; la guinda de toreo a pies juntos (y la buena estocada) fueron los argumentos que entusiasmaron al público, esta vez sí justo en el momento oportuno, para pedir una oreja con fuerza. 

 

Por último, Ginés Marin estuvo muy por encima de un lote malo de Juan Pedro, se mereció mejor sitio en la feria, y mayor suerte en esta corrida. Tuvo la sensación de un torero que va a armar un alboroto a poco que le embista un toro. Seguimos esperándole con ilusión.

 

Manzanares

 

Alguien me podrá decir que José Mari Manzanares debería estar en el capítulo de lo extraordinario. Que la regularidad de este torero en desorejar toros en la Maestranza es digno de elogio y que acaba de cuajar una gran faena, al nivel de sus mejores. Y tendrían toda la razón, el toreo manzanaristaencontró su versión mas suave, templada y ligada con un gran toro de Cuvillo. Hubo un natural en particular, largo como el sólo, dado en tres tiempos que quizás sea el mejor natural que Manzanares haya jamás pegado. Como casi siempre, remató la faena de una gran estocada recibiendo ¿desde que Costillares inventara el volapié, ha habido un torero que haya sido tan regular matando recibiendo?

 

Pero, para mi, el conjunto de la feria de Manzanares me supo a poco. De acuerdo, estuvo valiente con un lote complicada en Resurrección y cortó tres orejas en dos corridas la semana de farolillos. Sin embargo, con la Puerta del Principe entreabierta, a su segunda faena la tarde de los cuvillos le falto la rotundidad de una figura que debía replicar el triunfo de El Juli la tarde anterior con otro golpe en la mesa. Además, en la tarde de los juanpedros, corrida gafada donde las haya, su faena fue correcta, sin el halo de originalidad y grandeza que marcó José Mari con el toro de Núñez de Cuvillo. Manzanares ha mantenido su cartel en Sevilla, faltara más, pero se le ha visto un techo más bajo que a las otras figuras triunfadoras del serial. 

 

nLo Malo

El resultado global de la feria, para mi, se ha quedado en una extraña alegría a medias. Hubo dos tardes grandes, bastantes tardes mediocres, pero pocas verdaderamente malas. Es verdad que las corridas de Matilla, Victorino, Jandilla y Juan Pedro fracasaron estrepitosamente, pero también es verdad que hubo algo rescatable de cada una de esas tardes. Además, tampoco vimos un torero que pegara un petardo gordo, aunque muchos pasaron de puntillas, lo suficientemente sobrados para no pasar apuros, pero sin la capacidad para crear nada de interés. 

 

Entonces ¿por que me queda una sensación triste de la feria? Me queda la sensación que cada vez que se intuía cante grande, no acababa de concretarse. Entremos en el capítulo malo de la feria, a ver si puedo desgranar el por que de esta sensación, un tanto vacía, que tengo al final del ciclo. 

 

Ganaderías que decepcionaron

 

La semana de farolillos iba de traca; las dos primeras corridas con las figuras fueron sensacionales, y la feria lo tenía todo para terminar de explotar con las corridas de Jandilla y Juan Pedro. ¡Pero ay! Falló el toro. Dos corridas, especialmente la de Jandilla, que estaban para embestir (digan lo que digan la de Juan Pedro estuvo muy bien en el 2017) resultaron vacías. Sí, hubo algún momento que se puede rescatar de cada corrida, pero la sensación general fue una gran decepción. Este es una de las grandes lacras de la fiesta. Cuando todo está, y perdonen la frase, a huevo, para que haya cante grande, y falla. Entiendo que todo no puede funcionar siempre, pero este tipo de corrida, que empieza con expectación, y termina en una profunda decepción, se hace demasiado común para el toreo. Que, no podemos olvidar, al fin y el cabo es una opción de ocio que compite entre otras tantas en este 2018, y estas tantas son bastante más regulares que nuestra fiesta. 

 

Tampoco quiero cargar toda la tinta en contra de Jandilla y Juan Pedro; las corridas de Matilla y Victorino decepcionaron también. Mientras que las de Las Ramblas y Miura se medio salvan por la capacidad de sus matadores y algún toro suelto. 

 

La Segunda fila del escalafón 

 

También seria injusto solo culpar los toros por los resultados decepcionantes de la feria. Los matadores de segunda fila, lease esos toreros que ni son figuras, ni locales, pero encuentran hueco en bastante más ferias que sus méritos taurinos merecen. Seguro que el lector ya los tiene en mente y no hace falta que le ponga nombres a este grupo. 

 

Estos son los toreros que han pasado por la feria sin gloria, y con algún que otra pena. Han dejado que toros buenos lleguen al desolladero con las orejas puestas, y, lo que es peor, con bastantes muletazos dentro.  Son los toreros que rebajan el presupuesto de una feria pero, al final, es la fiesta que lo paga caro por que impregnan sus tardes de una tristeza que le hacen flaco favor al toreo. Como ya he escrito, el toreo esta en una competencia brutal con una oferta de ocio amplísima. Si no se ofrece el mejor espectáculo, el publico le dará la espalda (y esto es sin entrar del entramado del efecto “anti”). Contratar a ciertos toreros, dado sus circunstancias a día de hoy, es atarse una mano detrás de la espalda, por mucho que pueda surgir una sorpresa de vez en cuando.

 

Antonio Ferrera

 

No creo que se merezca Antonio Ferrera estar incluido en el grupo de toreros de segunda fila. Sus últimas temporadas en activo, antes y después del parón forzado por lesión, fueron notables por el poso que había adquirido su toreo, además del sentido de la lidia que aportaba Ferrera a cada tarde. Su triple presencia en la feria estaba justificada, aún más si se toma en cuenta que es un buen torero para abrir los carteles de figuras y su nombre encaja bien en una corrida dura.  

 

Desgraciadamente, su paso por Sevilla ha dicho poco. Es verdad que solo le ha embestido un toro, y que a este, en el Domingo de Resurrección, lo toreó de maravilla. Sin embargo, ha dejado una imagen alicaída, al toreo de Ferrera le ha faltado la frescura por la cual siempre se caracterizó. 

 

El torero ha dicho que está buscando unas nuevas vertientes en su tauromaquia, y que por ello ha dejado de banderillear. Pero, Antonio Ferrera no debe olvidar el toreo que le ha llevado al sitio que hoy ocupa. El mejor Ferrera es espectáculo, variedad y banderillas ¿que ha mejorado, y mucho, con la muleta? Sí, y hasta tal punto que su toreo de muleta ha adquirido hasta sabor. Pero, este sabor debería complementar, y no reemplazar su toreo de siempre. Es solo una opinión personal.

 

nLo Digno

Lo digno no entraba en el titular, sin embargo, hay toreros que, aunque no han podido redondear su feria, sea por los toros que les correspondió, o por sus propias limitaciones, han dejado una imagen seria y digna sobre el albero maestrante. 

 

La apuesta de Manuel Escribano era fuerte: dos toros de Victorino y tres de Miura. Ya sé, alguno dirá que estas dos ganaderías ya están saliendo más suaves, y quizás tenga razón, pero anunciarse con estos dos hierros en la Feria de Abril es un órdago. Al final no le embistió ningún toro, sin embargo Escribano tiro de sus armas y echó una feria respetable. Se fue a porta gayola cinco veces y puso banderillas a todos sus toros con bastante acierto y espectáculo. Aunque ningún toro le regalo embestidas en el ultimo tercio, los Victorinos por demasiado suaves y los Miuras por complicados, Manuel quedó por encima de cada uno de su lote. Lo mejor de su feria fue su recibo de capote al segundo Victorino, una larga cambiada de rodillas en la puerta de chiqueros, y otras dos largas en el tercio, mientras que ya de pie recetó un ramillete de verónicas vibrantes que hicieron sonar la música. Sin cortar orejas, Escribano mantiene su cartel.

 

El Fandi tuvo en suerte un gran toro de Fuente Ymbro, y con él estuvo digno a secas. El toro fue de cante grande, y El Fandi pudo cuajarle con capote y banderillas. Desgraciadamente, como bien es sabido, El Fand ibaja con la muleta, y este toro era para romperse con él. David lo toreó con ligazón y limpieza, una faena buena y aceptable que careció de la calidad que merecía el toro. Sin embargo, El Fandi dio todo de sí, y no se le puede pedir más a un torero, por eso creo que echo una tarde digna. Ademas, en vez de enfocarme en lo que le faltó a El Fandi, recordaré lo que pudo redondear, porque con capote y banderillas sobresalió.

 

Otro tanto le ocurrió a Luís Bolívar. Le tocó uno de los toros sobresalientes de la gran corrida de La Palmosilla. Luís estuvo bien a secas con el toro y le cortó una merecida oreja ¿que el toro era de dos? Por supuesto, pero no encuentro nada que objetar con la actuación de Bolivar, solo que le falta el ángel necesario para elevar su trabajo de lo respetable y digno a lo bueno y extraordinario.  

 

Curro Díaz es un torero que, con su simple presencia, dignifica un cartel. En su única comparecencia de la feria, dejó para la afición Sevilla un par de faenas llenas de buen gusto y sabor. Mejor en el toreo accesorio que en lo fundamental, hubiera cortada una oreja en su segundo toro si la espada no viaja baja. Las dos vueltas al ruedo que se llevo de premio fueron un premio digno para un torero de su corte.

 

nUn Ultimo Apunte

De un tiempo hacia acá a se ha dicho que el torero mas taquillero es el Santo Patrón de una ciudad. Aludiendo que el publico (que no afición) va a la plaza de su pueblo por la inercia de sus fiestas patronales, y no por el reclamo de un cartel. A raíz de esto, parece que los empresarios, al confeccionar los carteles, han tenido mas intereses en cuenta que sólo “cual es el mejor cartel para esta plaza”. Total, si el aficionado va a venir sí o sí, y el publico no le importa los toros, solo quiere lucirse en la plaza, ¿para que me voy a marear en hacer un cartel fuerte si el intercambio de cromos es mas fácil, útil y barato?

 

Pues, una lectura del resultado en taquilla de la feria es que esta fórmula ya no es vigente. La taquilla es un excelente aficionado (o al menos un buen catador de figuras, que todavía le cuesta ver a los toreros emergentes), y la plaza ya no se llena en farolillos por la propia inercia de la feria. Se necesitan dos elementos, la fecha idónea y un cartel fuerte. La taquilla en esta feria ha sabido que carteles han sido los verdaderamente fuertes, y cuales respondían a los intereses y compromisos de la empresa. 

 

Por último, y al hilo de este argumento, la feria me ha dejado con las ganas de ver un cartel sobre cualquier otro esta temporada: El Juli, Roca Rey y Ginés Marín. Cada uno ha despuntado en esta feria en función de los toros que les tocó en suerte, y son tres toreros para tirar del carro. Los dos toreros jóvenes con mayor futuro (y presente) compitiendo entre ellos y la gran figura del momento (con permiso de Ponce) para enseñarles el nivel al que tienen que llegar. 

 

De momento sólo lo tenemos en Antequera, espero que no nos quedemos con las ganas de verlo en mas plazas, y si son de primera, mejor. 

 

El autor

John Gordones aficionado a los toros desde la niñez por vínculos familiares. Es licenciado en Historia e Italiano por la Universidad de Leeds, completó el curso de Erasmus en la Universidad de Udine, Italia. Ejerce la profesión de abogado, siendo miembro del Colegio de Abogados del Inner Temple, Londres. 

John Gordon escribe de toros para La Divisa, la revista del Club Taurino de Londres, y La Busca, la revista de Los Bibliófilos Taurinos de América, además de en su blog  torosdelhorno.blogspot.com.

 

Otros trabajos de John Gordon

Reflexiones sobre el empresariado taurino

https://www.taurologia.com/reflexiones-sobre-empresariado-taurino-4712.htm

 

Hoja de ruta hacia un futuro más cierto

https://www.taurologia.com/hoja-ruta-hacia-futuro-cierto-3348.htm

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Taurología

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Portal de actualidad, análisis y documentación sobre el Arte del Toreo. Premio de Comunicación 2011 por la Asociación Taurina Parlamentaria; el Primer Premio Blogosur 2014, al mejor portal sobre fiestas en Sevilla, y en 2016 con el VII Premio "Juan Ramón Ibarretxe. Bilbao y los Toros".

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