Broche de oro a la feria con la corrida de Miura: triunfo grande de Manuel Escribano

por | 21 Abr 2013 | Temporada 2013

SEVILLA. Última de feria. Casi lleno. Toros de Antonio  y Eduardo Miura, de gran presentación y juego; al 6º,  "Datilero" de nombre, se le dio la vuelta al ruedo en el arrastre. Rafael Rubio “Rafaelillo”, ovación con saludos tras aviso y ovación con saludos. Javier Castaño, (de azul cielo y oro con cabos negros), ovación con saludos y vuelta al ruedo. Manuel Escribano (de rosa y plata), ovación con saludos y dos orejas. Salió a hombros por la puerta principal.

En el 2º de la tarde, el público obligó a saludar a la cuadrilla de Castaño; a Marcos Galán, por su lidia con el capote; a David Adalid y Fernando Sánchez, por tres pares extraordinarios, que hicieron sonar la música. Volvieron a tener que saludar los tres en el 5º.

La corrida pudo ser memorable. De hecho lo fue. Pero a efectos estadísticos, lo pudo ser si las espadas hubieran estado mas despiertas. En cualquier caso, era difícil montar un fin de fiesta tan magnífico como el que se vivió en la Real Maestranza. Seis toros de Miura, muy en miura en sus tipos, con un juego que para sí quisieran algunas de las ganaderías “que no molestan”, aunque sin perder por ello sus propias señas de identidad, incluso en lo de la traída y llevada gaita, como el 4º y en sus finales el 5º. Y es que cuando en el ruedo hay poder y casta, necesariamente hay emoción, hay importancia en cuanto hacen los toreros.

Es posible que ahora comiencen las discusiones y las quinielas sobre la mejor corrida de la feria. Hasta la mañana del domingo, ganaba por goleada la de Victoriano del Río; al anochecer, las apuestas con todo fundamento se inclinaban por la de Miura: además de permitir el toreo moderno –ahí está la faena de Escribano al 6º–, tenían lo que rara vez se ve ahora en los ruedos. Sombrerazo de respeto a los hermanos Miura, una corrida como la que se lidió hoy en Sevilla compensa toda clase de sinsabores y trabajo.

Está claro que el 6º fue un toro excelente, justamente premiado con la vuelta al ruedo. Pero no fue el único. Importante para el ganadero y para el torero fue también el 2º y muy manejable el 3º, aunque con el pero de ir a menos. Con problemas pero dejando estar 3º y 5º. Y con verdaderos problemas el que se lidió en 4º lugar, un sobrero de la propia ganadería que sustituía al titular, que al salir se partió un pitón por la cepa. Un conjunto, en fin, que mantuvo siempre la atención de todos, toreros y espectadores, que tuvo a su favor la lidia y el esfuerzo sin límites que desarrolló la terna.

Para Manuel Escribano la corrida de Miura era como ese último tren que pasa por su puerta: se había subido andando, por la cornada de El Juli. Y parecía que al ruedo salía como diciendo respetuosamente: “Aquí no se va a echar en falta a nadie”. El torero de Gerena –que se ha convertido en un vivero de toreros– redondeó la tarde soñado y si se hubiera espabilado con la espada en el 3º, habría salido hasta la orilla del Guadalquivir por la Puerta del Príncipe.

Desde que se fue a la puerta de toriles para recibir a su primero hasta el estoconazo que tumbó al 6º, las cosas le salieron de cara. Y no por casualidad precisamente. Variado con el capote, entrando en quite siempre que correspondía; estuvo serio y verdadero con las banderillas, con un par al quiebro que fue un poema. Y luego, toreando a los dos con la muleta olvidándose que eran de Miura, aunque lo eran: presentando bien los engaños, tratando de llevarlos largos y por abajo, sin dudar ni un momento. Tan relajado y torero que nadie diría que en el pasado año tan sólo había matado ocho corridas y que llevaba cinco esperando volver a la Maestranza.

En la historia del toreo triunfos como el suyo de este domingo, hacían la temporada de un torero. Ejemplos bien sonoros tenemos. Sin embargo, tal como hoy organizan las cosas quienes mandan en esto, la pregunta es: fuera de Pamplona y Francia, que ahí si hay sensibilidad, ¿quedan huecos libres en las ferias para un torero más que interesante? Si no los hubiere, sería un sinsentido, que explica cómo anda de mal regida la Fiesta.

En otra dimensión, pero importante estuvo también “Rafaelillo”. En esta tarde no fue sólo el torero esforzado que está a por todas. La firmeza y el buen criterio con el que lidió al 1º, no fue tan sólo valor: allí hubo sentido de la lidia, conocimiento de los terrenos y, eso sí, un corazón grande. Y el toro no era fácil. Por eso, pese a que tardó en matarlo, el público le reconoció su actuación con una fuerte ovación. Mejor le vio con el complicado sobrero que hizo 4º, que este tenía el cuello miureño para sacar la gaita por el sitio que nadie esperara. Como esos toros también tiene su lidia, Rafaelillo lo pasó sobre las piernas, con torería y con buena mano, con riesgo también. Y supo matarlo habilidosamente pero con dignidad. De nuevo Sevilla le reconoció su labor.

Notable, igualmente, estuvo Javier Castaño con su lote.  La lidia que le dio al 2º fue todo un curso en 20 minutos. Desde el primer momento le encontró la distancia y supo tocar la tecla que correspondía, a pesar de que eran los momentos en los que más molestó el viento. Siendo de Miura, el animal tenía un punto de nobleza que permitió al salmantino series muy rematadas, que movieron hasta a la batuta del director de la Banda, otras veces tan renuente. Tenía redondeaba una faena de premio cuando se puso a  pinchar hasta por tres veces antes de dejar la estocada.

El 5º fue el otro toro que se acordó de la leyenda del cuello de los toros de Miura. Pese a ello, Castaño supo entenderlo y logró muletazos –en especial con la izquierda– de mucho mérito. Y, sobre todo, echando por delante la verdad del toreo,  Tras una estocada entera hubo petición y el salmantino dio la vuelta al ruedo.

La matinal de rejones

SEVILLA. Matinal. Duodécima de feria. Menos de tres cuartos de entrada. Toros de Benítez Cubero, nobles aunque sin duración. Álvaro Montes, vuelta al ruedo. Joao Moura, silencio tras aviso. Manuel Manzanares, silencio. Francisco Palha, una oreja. Luis Valdenebro, una oreja. Lea Vicens, vuelta al ruedo. 

 

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Taurología

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Portal de actualidad, análisis y documentación sobre el Arte del Toreo. Premio de Comunicación 2011 por la Asociación Taurina Parlamentaria; el Primer Premio Blogosur 2014, al mejor portal sobre fiestas en Sevilla, y en 2016 con el VII Premio "Juan Ramón Ibarretxe. Bilbao y los Toros".

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