Así lo vio Ignacio Sánchez-Mejías: Ni con todo a favor

por | 14 Abr 2013 | Firma invitada

Ayer por la mañana tuve la ocasión de asistir en Gelves con motivo de los actos conmemorativos del centenario de Gallito, a una conferencia y posterior mesa redonda sobre el aficionado en tiempos de la Edad de Oro del Toreo. En ella también se habló de la evolución de un espectáculo cruento, con caballos destripados y varios profesionales muertos cada año, al actual que busca más la armonía y el arte que la emoción del peligro. El aficionado también ha evolucionado. De un público más rural acorde con la sociedad de la época a más urbano, de más pasional a más festivo, que busca, por encima de todo, pasarlo bien y ver el triunfo de los toreros.

Manzanares lo tenía ayer todo a favor. El público que había llenado La Maestranza, lo ovacionó nada más romper el paseo, incluso después de cinco toros plúmbeos y mascando el fracaso absoluto, lo aplaudió cariñoso antes de salir la ultima esperanza. El público, con muchas visitas de fuera de Sevilla (bienvenidas sean), estaba dispuesto a aplaudir lo que fuera, y en cinco toros sólo pudo aplaudir unos soberanos pares de Trujillo.

No hemos sido partidarios de las corridas de seis toros para un torero, encerronas que llaman ahora, y cuando se filtró esta de Manzanares de ayer tampoco nos pareció bien y así lo dejamos escrito. Entre el primero de Cuvillo muy justito de presentación y flojito, que se le fue sin torearlo de verdad, el segundo de Domingo Hernández con poca fuerza, el de Victorino que le hizo pasar las de Caín, el del Pilar que no pasó nada y el quinto bis de Juan Pedro noble también sin fuerza, habían pasado cinco toros y no había pasado nada, sólo expectativas frustradas.

En esto, el aplauso del público pareció levantarle el ánimo antes de salir el sexto. Recibió a porta gayola al de Juan Pedro, y esté sí fue el toro al que está acostumbrado Manzanares. Noble, con recorrido sin molestar lo más mínimo y obedeciendo a todo lo que el matador mandaba. Faenas de las que nos tiene acostumbrado con un público que por fin veía recompensado el coste de la entrada y que tenía algo que contar. Lo de las desproporcionadas dos orejas deja claro al nivel que está el toreo en la actualidad, y no pueden borrar una tarde que si bien no fue un fracaso absoluto, desde luego no fue un triunfo.

►La versión original de los artículos de Ignacio Sánchez-Mejías se pueden consultar en : http://blogs.abcdesevilla.es/desdeeltendido2/

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Taurología

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Portal de actualidad, análisis y documentación sobre el Arte del Toreo. Premio de Comunicación 2011 por la Asociación Taurina Parlamentaria; el Primer Premio Blogosur 2014, al mejor portal sobre fiestas en Sevilla, y en 2016 con el VII Premio "Juan Ramón Ibarretxe. Bilbao y los Toros".

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