Algunos datos comprobados para un debate parlamentario sobre la Fiesta que va a ser plural

por | 30 Jun 2013 | Reportajes

Los próximos días 10 y 11 de julio se celebraran en la Comisión de Cultura del Congreso de los Diputados las comparecencias de distintas personalidades para exponer sus distintas posiciones y criterios sobre la Fiesta de los toros y el proyecto de ley en curso para su declaración como Bien de Interés Cultural.

Como corresponde a una institución que por su propia naturaleza tiene que ser plural, aunque a algunos le cauce extrañeza también entre los comparecientes tiene que darse esa misma pluralidad. Con ello no se cumple más que una regla básica de las instituciones democráticas: hay que respetar los derechos de las corrientes mayoritarias y las minoritarias. Luego, a la hora de votar, cada representación tendrá el peso que le adjudican sus votos y sus escaños; pero el derecho a exponer sus propias ideas  a nadie se le puede negar.

Sin embargo, a la hora de seguir los debates conviene tener una idea clara acerca de algunos asuntos de los que previsiblemente se puedan plantear. En un foro libre, como tiene que ser el Parlamento, no de forma necesaria todo cuanto se afirma tiene que responder a la realidad.

En este sentido, no resultaría extraño que se pusiere en solfa el grado de aceptación que el hecho taurino tiene en la sociedad de nuestros días, como se volverá a la carga a cerca de los dineros públicos que consume la Fiesta. Recordemos algunos pocos datos, para contextualizar el tema.

La propuesta de ILP  mediante la cual se prohibió en Cataluña la celebración de los espectáculos taurinos tuvo inicialmente 180.189 firmantes, de los cuales 13.000 fueron anulados por defectos de identificación. Pues bien, tan sólo en Cataluña y una vez depurados los pliegos de firmas por la Oficina Central del Censo, la ILP para declarar a la Fiesta Bien de Interés Cultural pasó ampliamente de las 150.000 firmas. Sin entrar en otras reinterpretaciones de orden sociológico –que serían necesarias para diferenciar los muy distintos estados de opinión que rodearon a un hecho de otro– , una cosa se puede dar por segura: se falta a la verdad si se afirma que Cataluña globalmente es antitaurina.

Complementariamente, si tenemos en cuenta el voto netamente taurino, antes y después de la decisión del Parlamento catalán, osciló entre el 0,6% y el 0,2% del total de los votos emitidos en toda esa comunidad autónoma. Y en el caso de la circunscripción de Barcelona no pasó de ser el 0,3% sobre el total del censo y el 0,4% sobre los votos válidos.

Y otro punto de referencia: En la única retrasmisión de un espectáculo taurino celebrado durante el pasado año por una cadena pública –que por cierto tuvo una audiencia 3 puntos superior a su share habitual– en Cataluña se contabilizaron un total de 126.000 telespectadores, siendo una de las tres comunidades autónomas que mayor número de televidentes tuvo.

No es menos cierta y rotunda la tradición y la historia taurina de Barcelona, un factor que no puede olvidarse. Entre los muchos que cabría recordar, téngase en cuenta un dato: La Plaza de El Sport, que luego sería remodelada y denominada Plaza Monumental de Barcelona,  arranca de 1912.  Para entonces en la capital catalana estaban abiertas la plaza de  La Barceloneta –construida en 1834– y la plaza de Las Arenas –levantada en 1900–. Las tres llegaron a ofrecer funciones taurinas de manera simultánea. Quiere ello decir que sus actividades respondían a una tradición muy arraigada en la sociedad catalana. En otro caso no se explicaría esta multiplicidad de instalaciones taurinas. Por eso, negar que la Fiesta cuenta con un fondo muy importante de historia y tradición resulta negar la misma evidencia.

► Según afirma la exposición de motivos de la ley prohibicionista catalana, una de sus razones de ser se fundamenta en la perdida de afición y de asistencia a los espectáculos taurinos en Barcelona, única plaza en activo. Sin embargo, en los tres últimos años de actividad, en ninguna temporada se bajó de los 130.000 espectadores en la Monumental, con una media superior a las 8.000 personas por espectáculo. Comparativamente una actividad tan enraizada en Cataluña como el baloncesto y teniendo en cuenta que en la máxima división compiten dos equipos barceloneses, el computo para esos mismos años indican que frete a esa media de 8.000 espectadores taurinos, los partidos de los dos equipos de baloncesto concentraron medias de 4.500 y 5.700 espectadores respectivamente.

Frente al repetido argumento de los dineros públicos, demostrado hasta la saciedad que desde la Unión Europea no llega ni un euro, en las cuentas españolas no es cierto que del erario público se hayan destinado a la Fiesta un total de 564 millones de euros en subvenciones. Esta cifra procede de un estudio realizado por la Fundación Altarrriba, que estima en consecuencia que cada familia española subvenciona con 47 euros/año a las actividades taurinas.

La realidad no puede ser más diferente. Si se tiene en cuenta el caso de Andalucía, que es probablemente la comunidad autónoma que numéricamente mayor dedicación tiene a estos temas, en el último ejercicio invirtió en actividades culturales relacionadas con la Fiesta –nunca en subvenciones a los espectáculos– un total de 134.421 euros. Pero no se tendría delante toda la verdad si no se dijera a continuación que el erario público andaluz recaudó de las actividades taurinas en concepto de IVA y de tasas un total de 4,3 millones de euros. El saldo final no pudo ser más beneficioso para las arcas públicas.

Si nos referenciamos a Madrid, si la Comunidad autónoma destina a cuestiones taurinas 1.410.851 euros, gran parte de los cuales se dirigen a actividades culturales y al mantenimiento de inmuebles, al contraponerlo con los ingresos que los toros suponen para las arcas publicas resulta que queda un saldo favorable para el Gobierno autonómico de 2,4 millones de euros. Y todo ello, sin contar que, por ejemplo, en el último ciclo ferial la economía madrileña –la real de los negocios locales– alcanzó unos ingresos de 50 millones de euros, que en otro supuesto no habría obtenido.

En el caso de las corridas de toros celebradas en Barcelona durante 2010 tuvieron un impacto de más de 15 millones de euros sobre la economía catalana.

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Taurología

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Portal de actualidad, análisis y documentación sobre el Arte del Toreo. Premio de Comunicación 2011 por la Asociación Taurina Parlamentaria; el Primer Premio Blogosur 2014, al mejor portal sobre fiestas en Sevilla, y en 2016 con el VII Premio "Juan Ramón Ibarretxe. Bilbao y los Toros".

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