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HEMEROTECA TAURINA

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Un articulo en "La Noche", de 1911

Miguel de Unamuno: Bárrurá, neure anájeák bárrura¡ (Adentro mis hermanos, adentro¡)

Si para no distraer la atención sobre lo principal dejamos a un lado su conocida psición crítica respecto al nacionalismo vaco, el bizkaitarrismo, resulta interesante el pensamiento de Miguel de Unamuno respecto a la proyección social que genera el mundo del toro. En este artículo, poco conocido y publicado en diciembre de 1911 en el diario madrileño "La Noche", se refiere a los efectos positivos que para la realidad vasca aportaron los toreros vizcainos de su época con sus actuaciones en las distintas plaas del país, hasta el punto que les adjudica un destacado papel en esta tarea: Pero, además, frente a quienes sostienen una posición crítica frente a la Tauromaquia, Unamuno escribe que la plaza de toros es una "además de cultural, una institución benéfica".


De cómo hay amigos y… amigos

Los que van con el torero

En las tardes sin suerte, en las tardes de desánimo, la soledad en que "los que van con el torero" dejan ídolo, queda reflejada en el gesto amargo que expresa el rostro de torero. En las tardes de gloria, no queda un sitio libre en su habitación. Con detalle y con un gran realismo, el gran aficionado que fue Adolfo Bollain dejó en las páginas de "El Ruedo" lo que es más que un retrato de la sicología de quienes rodean a un torero con muy distintos objetivos. Tomando pie de una tarde en la plaza de La Coruña en 1934, el cuadro que dibuja no puede ser más realista. Se diría que trasladable al día de hoy.


El nuevo diseño que encargó Joselito

Los trajes de luces y el sentido de la estética en los toreros

Cuenta José Díaz de Quijano Garciabriz --"Don Quijote en la crónica taurina-- que en el último invierno de su vida Joselito el Gallo encargo a su sastre que diseñara un vestido de torear que resultara menos pesado. Pensaba el torero en utilizarlos especialmente en sus frecuentes corridas en solitario con seis toros. En medio se cruzó la tarde de Talavera y no pudo llegar a estrenar los nuevos diseños. Sin embargo, se fueron abriendo paso entre los coletudos. En opinión de "Don Quijote", la elección entre el viejo y el nuevo diseño tuvo mucho que ver el propio temperamento artístico de cada espada.


La realidad y la sensación del riesgo

Luís Bollaín: El tono trágico del trágico arte del toreo

Este artículo lo escribe don Luis Boallín Rozalem a finales de 1959, para el diario ABC de Sevilla, dentro de una serie titulada genéricamente "La bravura del toro bravo". Cuatro años más tarde en el contexto de un artículo para El Ruedo, explicaba la razón del su tesis sobre el riesgo: "Andaba yo empeñado en demostrar la tesis de que, por ser el toreo un arte trágico, el toro de hoy --incapaz, a fuerza de su poca fuerza, su mucha suavidad y su menguada casta, de meter en el ánimo del aficionado la sensación de riesgo--, no es un toro apto para la lidia". Y deja sentado: "La cornada hecha realidad es una cosa; la sensación de riesgo, otra muy diferente. Y es esta sensación, y no aquella realidad, lo que da el tono trágico al trágico arte del toreo".


Un reportaje de hace 50 años

Alfonso Navalón: "Por tierras de Salamanca"

Con la llegada del nuevo año --que en este caso era el de 1967-- se multiplica la actividad ganadera, con la vista puesta ya en la temporada que va a comenzar. El 2 de enero de aquel año, Alfonso Navalón echó un día de campo para "El Ruedo", en la ganadería de Carreros. Al hilo de las tareas de campo, en las que volvió a coger la muleta El Viti después de una cornada fuerte en Bogotá, el cronista trae a colación aquello que por entonces se hablaba en el mundo del toro.


La edad de oro del toreo en Vizcaya

La alternativa de Cocherito de Bilbao, hace más de un siglo

Con ocasión del centenario de su alternativa, el 16 de septiembre de 1904, Antonio Fernández Casado --hoy presidente del Club Cocherito-- publicó en el diario El País un perfil de quien ha sido considerado como la figura más emblemática del toreo vasco, coincidiendo con la edad de oro del toreo en Vizcaya. Castor Jaureguibeitia "Cocherito de Bilbao" participó a lo largo su carrera taurina (1987-1919), en sus etapas como novillero y matador de toros, en 616 festejos taurinos en las que pasaportó un total de 1.668 astados. De esta amplia carrera profesional, fue el ruedo bilbaíno donde en mayor número de ocasiones lució sus habilidades: 83 como matador de toros y 28, como novillero, seguido por la arena de la capital de España, con 67 tardes.


El 23 de agosto se cumplirán 50 años

Un hombre ha muerto: la cornada de Antonio Rizo en Bilbao

Uh nuevo nombre para la crónica trágica del toreo. En aquella tarde del 23 de agosto de 1966 toreaba en Bilbao a las órdenes de Andrés Torres "El Monaguillo". "Bolero", de Torrestrella, le infirió una cornada mortal en el corazón a Antonio Rizo. "Mortal de necesidad", según los médicos. Duelo en España y en el mundo taurino. El entierro en Madrid fue una gran manifestación de sentimiento, como antes había ocurrido durante las horas que su cadáver se veló en la plaza de Vista Alegre y al día siguiente en el Sanatorio de Toreros. Ahora que se cumplirán 50 de aquel trágico día, conviene recordar el nombre de uno de los héroes de la Fiesta. José Joaquín Gordillo escribió en El Ruedo una sentida crónica de aquella dura jornada, que tituló escuetamente: "Un hombre ha muerto".


5 opiniones 5 sobre el acontecimiento de Illumbe

Diversidad de valoraciones, con un punto en común: la tarde en Illumbe fue objetivamente importante para la Tauromaquia. Luego cada cronista hace su propio análisis de los ocurrido. Aquí traemos cinco de las crónicas que se han publicado en la prensa de este lunes.


A propósito de las novilladas en el siglo XIX

J. SÁNCHEZ de NEIRA: "Por caridad…"

Cuando la polémica generada con las novilladas en Madrid –quince festejos, once cornadas--, en las páginas de La Lidia de agosto de 1896 encontramos un artículo del gran José Sánchez de Neyra en el que el título ya lo decía todo "Por caridad…". Naturalmente se refería a la responsabilidad en la que incurrían todos con novilladas para toreros sin la debida preparación. Los términos con los que se refiere a Madrid son inequívocos: "La Plaza de Madrid no es, ni puede estar destinada a que ensayen su valor y muestren su ignorancia cuatro infelices ilusos que, llevados de su entusiasmo y sin reflexión alguna, se lanzan a la arena a llevar cornadas; a este redondel no deben venir, ni en él admitirse, toreros que que no acrediten suficientemente haber lidiado en otros pueblos toros de puntas".


Firmadas por Andrés Amorós y Álvaro R. del Moral

Dos respuestas razonadas a los antitaurinos

En el clima de opinión en el que hoy se desenvuelve la Tauromaquia, tan enrarecido como lo han convertido algunas voces, hay que destacar las reacciones que se vienen produciendo en su defensa. En las últimas horas se han publicado dos artículo que conviene archivar. Uno corresponde al cronista de El Correo de Andalucía, Álvaro R. del Moral, y nos recuerda que hay que decir "¡Basta ya!"; el otro lo firma Andrés Amorós en el diario ABC y recuerda como los populismos radicales están alimentando las ofensas al mundo del toro.


Escritos por José Mª Cossío y Antonio Díaz-Cañabate

Dos testimonios históricos: La afición y las ferias del verano

Hoy es el día en el que levanta sus puntos de suspicacias acerca de lo que ocurre por los ruedos de eso que en Madrid se llama las "ferias de provincia", término utilizado por oposición a la rigurosidad de Madrid. Pero también es el día en el que se pone en cuestión la política de los toreros a la hora de contratarse para el largo de verano. Nada de eso es nuevo: eso ya se denunciaba hace 70 años. Y hemos llegado vivos al día de hoy. Pero resulta muy curioso leer con los ojos actuales lo que entonces se escribía. A este respecto, traemos a colación dos artículos de firmas insignes: don José María de Cossío y don Antonio Díaz-Cañabate, publicadas en 1946 en una especie de numero extra monográfico de más de 90 páginas que "El Ruedo" dedicó a documentar las distintas ferias españolas.


La Fiesta y la caza del zorro

Mr. Russell: Un inglés y los toros

En el año de 1955 un profesor inglés, 0. I. A.Russell, vino a España para dar clases de su idioma. Entró por la frontera de Irún y su primer destino fue en Vigo. Llegaba como tantos con el nombre de España asociado "con las señoritas morenas, tan morenas como las árabes, los bailes con el sonido de las castañuelas, el tocar de la guitarra, el jerez, las peleas a navaja, las naranjas, los bandidos y, ¡claro está!, las corridas de toros". Y se marchó desde Santander al año siguiente, antes de que comenzara la temporada de toros, con la añoranza de no haber podido asistir a un festejo, una nostalgia que curaba desde su habitación de la clínica porque por la ventana podía ver la plaza de toros y porque pudo disfrutar con la película "Tarde de toros".


La gran trilogía necesaria en el arte del toreo

Luis Bollaín: El "parar, templar y mandar", sigue en la brecha

Tiene casi medio siglo a sus espaldas. Pero el paso de los años no le ha hecho perder actualidad. Diríase que hasta le da nueva vigencia. En lo que no llegó a ser polémica, porque no tuvo respuesta, como contraposición a las tesis de Juan León expuestas en "El Ruedo", ese intelectual y gran aficionado que fue don Luís Bollaín Rozalem, estudioso como pocos del misterio belmontista, publicó un clarificador artículo sobre qué debe entenderse por esa trilogía del "parar, templar y mandar" como eje vertebral del arte del toreo. Semejante fundamento no puede explicarse con un lenguaje más sencillo y más torero. Con la visión que hoy se tiene, repasar la realidad de esos tres elementos, de cuya conjunción nace el arte, constituye un ejercicio muy recomendable.


La corrida del día de San Isidro de hace un siglo

¡Qué naturales los de Joselito!

Los cronistas no se puede de acuerdo. Unos afirman que fueron 6, otros en cambio habla de 7. Pero lo importante fue la calidad de los naturales que José Gómez "Gallito" cinceló a un toro de Gamero Cívico el día de San Isidro de ahora hace un siglo. Era el 1º de la tarde y el único que demostró bravura. El toreo del menor de los "Gallo" entusiasmó. Pero también alcanzó un triunfo redondo aquel día el mejicano Rodolfo Gaona con el que hacia 5º. En cambio, Juan Belmonte tuvo la tarde de espaldas. Rescatamos de las hemerotecas los escritos de dos cronistas de la época sobre esta jornada isidril: "Pensamientos", autor de uno de los célebres "Anuarios Taurinos" de la época, y el cronista de "La Lidia".


Hace 50 años

Cuando don Livinio Stuyk pensó por primera vez en dar un mes de toros en San Isidro

Tardaría aún en llegar, pero ya en 1966 don Livinio Stuyk pensó en transformar la feria de San Isidro en un mes entero de toros. En algún momento, había pensado en que el serial ocupara todo mayo, pero con festejos un día si y otro no, una opción que no agradó a los aficionados. Quizá por eso comenzó a darle vuelta a lo que ahora ocurre: un mes entero de toros. Incluso planteó la posibilidad de hacer en 1967, pero en cualquier caso lo condicionó: "de continuar aumentando la afición, habrá lógicamente que satisfacerla...". En el semanario "El Ruedo" Jesús Sotos entrevisto al empresario a este respecto.


En la temporada de 1947

Aquellos mano a mano de Manolete y Pepe Luís que nunca se celebraron

Era la primavera de 1947 cuando Pepe Luís respondió a unas declaraciones que había hecho en México "Manolete". Había dicho el torero cordobés que los asuntos taurinos se resuelven en las Plazas de Toros y no los despacho". Compartiendo tal criterio, Pepe Luís se ofreció a torear unos cuantos mano a mano con Manolete, en plaza relevantes y con ganaderías renombre. Nunca se llegarían a celebrar. Este año de 1947 no coincidieron ambos toreros ni una sola tarde, cuando en su historia habían compartido hasta entonces 140 paseíllos, entre ellos un mano a mano en Bilbao en 1945 con toros del conde de la Corte. Pero en 1947 Manolete no pisó la Maestranza, a Madrid sólo fue a la Beneficencia y en agosto llegó la tarde de Linares. El Ruedo recogió la propuesta de Pepe Luís.


También hubo polémica con los carteles en 1966

Rumores y carteles: Lo que sucedió en Sevilla hace 50 años

"De los tres nombres que faltan, sólo uno quería ir", es el "se dice" de la calle de las Sierpes". Viene a ser el resumen que Don Celes --en la vida civil, Celestino Fernández Ortiz-- hacía en las páginas de "El Ruedo" acerca de todo el proceso de confección de la feria abrileña de Sevilla de hace 50 años. Se ve que en el toreo se sigue al pie de la letra el viejo refrán de "no hay nada nuevo bajo el sol". También en aquel 1966 hubo sus polémicas, sus dimes y diretes, acerca de las presencias y, sobre todo, de las ausencia de las combinaciones preparadas por don Diodoro Canorea. Pero también entonces hubo su polémica sobre los precios: "a estos precios, no se puede ir a todas las corridas".


Un ensayo de 1903 escrito por "El Doctor Anás"

¿Se torea hoy mejor que antiguamente?

Firmado en Zaragoza el 9 de junio de 1903, este artículo Victorio de Anasagasti --"el Doctor Anás" en la revista taurina-- es un trabajo presentado por el autor al concurso literario-taurino que organizó "El Toreo", de Córdoba, con el que obtuvo el primer premio. Años más tarde el autor lo incluyó en su libro "El secreto de Belmonte". En su artículo, el escritor bermeano va haciendo repaso de las distintas suertes del toreo tal como se realizaba en décadas anteriores y cómo en su época. Utilizando palabras del autor, a la pregunta que sirve de título bien puede darse respuesta en estos términos: "por unos y por otros hubo que reconocer la existencia de un arte que hacia menos peligrosa la lidia y que ese arte iba de día en día perfeccionándose"


Con "Manolete" en su mayor apogeo

La figura del apoderado, según don José Flores "Camará"

"Considero al apoderado como al hombre taurino que tiene encomendada la misión más difícil, más ardua. Se exigen en el apoderado tantas virtudes, que quizá́ para el profano parezcan excesivas. Y no, no hay exageración alguna". En estos términos define don José Flores "Camará" la figura del apoderado. Lo hacía en un artículo que firmó en el semanario "El Ruedo" del 26 de julio de 1945. Se encontraba entonces en todo su apogeo aquella pareja inseparable que formaron "Camará" y "Manolete", que marcó toda una época en la historia taurina.


Un poema de José Cervera y Pery

Décimas de una corrida

En agosto de 1951, el semanario "El Ruedo" dedicó una página completa al poeta José Cervera y Pery, con sus "Décimas de una corrida", muy bien ilustrada por el genial Antonio Casero. Vale la pena rescatar de las hemerotecas aquel texto. Cervera y Pery, con una apreciable bibliografía taurinas a sus espaldas, había publicado el año anterior su libro "Entre la seda y el sol. Versos de la fiesta brava", una edición que rendía homenaje al cincuentenario de la feria De San Isidro, que aún puede encontrarse en librerías antiguas.


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