Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
Ahora se cumplirán 70 años
La Beneficencia de 1947, triunfo y cornada en la última tarde de "Manolete" en Madrid
Venía de triunfar en los sanfermines y estaba ya anunciado para la feria de julio en Valencia, pero la cornada de Madrid no le permitió regresar hasta primeros de agosto en Vitoria. Tenía el proyecto de torear en Madrid en la Corrida de la Prensa, prevista para finales de la temporada. Pero no pudo ser: en medio se coló Linares. Por eso, aquella Corrida de la Beneficencia de 1947 --que se celebró en un miércoles-- fue la última comparecencia de Manolete en el foro. Y resultó triunfal y dolorosa. Este próximo 16 de julio se cumplirán 70 años de aquella tarde en la que compartió cartel con Gitanillo de Triana y con Pepín Martín Vázquez, quien acabó abriendo la Puerta Grande.
Actualizado 15 mayo 2017  
Redacción   
 La primera feria de don Livinio: cuatro corridas, cuatro llenos y Pepe Luís mató la de Miura

EMECE (Manuel Casanova) narró en “El Ruedo” lo que fue aquella la tarde, una crónica en la que entre otras cosas escribía:

La corrida, que tenia su ilusión, ha tenido su emoción también. Aun por encima del gran torero, en Manolete hay el pundonor, la conciencia estrecha de su responsabilidad. Y a ella se ha entregado sin reparar si el sacrificio era grande o pequeño. La corrida de Bohórquez, de buena presentación, ha salido noblota, pero con casta. Buena la embestida; pero peligrosa, no por bronca, sino por la codicia, por el celo. Corrida para toreros que sepan torear y que sean capaces de aguantar.

Y Manolete ha aguantado. Hubiera aguantado de todas maneras. Eran para él todas las miradas y todos los comentarios. Pero Manolete ha respondido a la expectación desde un quite en el primer toro hasta que, ya herido en el quinto, ha seguido toreando, cojeando visiblemente, y aun más apretadamente que cuando comenzó́ su faena.

El segundo toro ha sido retirado por cojo. Lástima. El toro era bravo. Y ha dejado paso a uno de Vicente Charro, con el que Manolete se ha empleado a fondo. Ha toreado al natural con gusto, con calor, y en los naturales, de puro ceñidos, se ha manchado el traje. Faena justa, sobrada si acaso. No ha tenido suerte al matar --pinchó tres veces-- y aunque ha perdido la oreja inicial, ha dado la vuelta al ruedo entre una ovación continuada.

Manolete,conducido a la Enfermería

El quinto salió abanto. Correteó. Hasta salió suelto alguna vez de los caballos; pero Manolete, cuando cogió la muleta, iba dispuesto a encelarlo. La faena fué a más. Del tanteo a más cerca, más cerca todavía, y en un momento insospechado el toro le ha herido en la pierna, sin derribarle. Pero de la pierna salía sangre, y Manolete ha seguido toreando con más afán, con el ansia de que no se le escapara, por el percance, el triunfo. Todavía ha dado unos naturales magníficos, ha cobrado la estocada grande, y entonces ya consintió en que las asistencias le llevasen a la enfermería, hasta donde Pinturas fué portador de las orejas que le habían sido concedidas.

La expectación se había concentrado en Manolete, y Manolete sabia corresponder, aun a costa de su sangre, a la expectación. Pundonor, aun por encima de su arte de gran torero.

Pepín Martín Vázquez abrió la Puerta Grande

Triunfo claro también el de Pepín Martin Vázquez. Pepín ha tenido con la capa y con la muleta una de sus tardes más afortunadas. SI no era el favorito de la tarde, y aun siéndolo quizá, la gente ha estado en seguida con él. Ha toreado de capa finísimamente, y ha hecho quites que provocaron el entusiasmo.

Sus faenas de muleta han tenido, junto a la buena construcción, la gracia. Los toros le han pasado muy cerca, y él se ha desenvuelto con ese garbo que gusta a las muchedumbres. Ha toreado, además, con cabeza. Y ya en el sexto toro, muy descarado de cuerna, ha ido y ha venido a su son, se ha ajustado y ha dejado refrescar al de Bohórquez cuando así ha convenido, y ha sacado pases emocionantes y vistosos. Ha matado con facilidad, mejor al sexto que al primero. Ha tenido en los dos la suerte de descabellar a la primera, y lo que fué en el primero las orejas y la vuelta al ruedo, ha sido en el sexto otra vez las orejas y salir en hombros por la puerta de los triunfadores.

Rafael Vega de los Reyes continúa sin encontrar ese sitio espléndido que tenia al final de la temporada anterior. No está confiado, sencillamente. De estarlo, habría toreado a ese magnifico toro cuarto --para nuestro gusto, el mejor-- con su buen arte y con ese estilo de pureza que en él se ha dado. Pero Gltanillo de Triana ha vacilado y los toros eran de esos a los que hay que aguantarles, porque tienen nobleza, pero no son de los que respetan la comodidad del torero.

En la Plaza ha quedado un rumor prolongado del gesto de Manolete y una alegría de la juventud triunfante de Pepín Martin Vázquez, que allá se ha ido en hombros de los entusiastas por la calle de Alcalá.

nnManolete, en el Sanatorio de Toreros

Siguiendo la actualidad, en una semana más tarde “El Ruedo” visitó a “Manolete” en el Sanatorio de Toreros, donde se recuperaba de la cornada. Bajo el titulo “Ningún año me libro de pagar mí contribución de sangre”, estas fueron sus declaraciones:

Manolete, en el Sanatorio de Toreros; a la izquierda un joven Julio Aparicio

Esto no es más que uno más de los incidentes corrientes de la lidia. Los toros salen al ruedo para ´´coger a los toreros. Y eso es todo”, nos dijo Manolete al acercarnos al lecho donde convalece.

Manolete atendía jovialmente a cuantos amigos le mostraban su interés por el curso de la herida. Le preguntamos si se dió inmediata cuenta de que estaba herido y Manolete afirma:

--Me di cuenta en seguida.  

--Entonces, ¿por qué no cortó la faena?

Manolete encendió un cigarrillo y tras una breve pausa, respondió:

--Ningún torero que tenga pundonor profesional se hubiera alejado del toro, en tanto se sintiera con fuerzas para permanecer en pie. Además, yo estaba entonces embalado en la faena y nadie hubiera podido detenerme. Por si todo esto no bastara, estaba ante el publico de Madrid y eso era bastante para moverme a hacer lo que hice.

--A propósito del publico madrileño, ¿quiere decirnos qué opina de él por ésta su reciente reaparición?
--El público de Madrid continúa como siempre, duro y exigente con respecto a ciertos toreros de los que yo no soy precisamente la excepción.
--Quizá —replicamos— lo que se dice «público» no sea sino una minoría.
--Convengo en que la fiesta es de por sí chillona y pasional; pero, ¡caramba!, es demasiada pasión la que  sólo se calma cuando me ve camino de la enfermería.

--Pero, ¿es que va a resultar que es usted hombre fácilmente impresionable?
--Pues sepa usted que aquí donde usted me ve, soy muy nervioso. ¡Ojalá careciera de nervios!... A muchos les confunde el verme aparentemente imperturbable ante los toros; lo que no pasa de ser un deseo tenaz de controlarme en esos momentos.

Hacemos referencia a los percances que lleva sufridos y Manolete dice:

--No me escapo ningún año de pagar mi contribución de sangre... Pero, gracias a Dios, puedo decir que con mucha suerte.

--¿Qué dice el doctor Guinea de su reaparición en los ruedos?
--Hasta ahora, don Luis rehuye dar una categórica respuesta. Todo es decir “que tenga paciencia”, “que es cosa de pocos días”...  Y de ahí no hay quien lo saque.

Al despedimos, preguntamos al diestro por sus planes más inmediatos.

--Marchar al campo tres o cuatro días y luego a Valencia, a continuar la lucha
--¿Piensa torear mucho todavía?
--Sin rebasar un número prudencial de corridas, estoy decidido a torear bastante. Este año, al menos.

© El Ruedo, 17 y 24 de julio de 1947, Nº 160 y 161

Compartir:  Comparte esta noticia en FacebookComparte esta noticia en TwitterAñadir a YahooEnviar a Meneamé
  |   Imprimir  |   Corregir  |   Enviar  |  
Comentar 0
Comentario (máx. 1500 caracteres - no utilizar etiquetas HTML)


Título (obligatorio)


Nombre (obligatorio)


E-mail (obligatorio)


Por favor rellene el siguiente campo con las letras y números que aparecen en la imagen superior
     
NOTA: Los comentarios son revisados por la redacción a diario, entre las 9:00 y las 21:00. Los que se remitan fuera de este horario, serán aprobados al día siguiente.
CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de taurologia.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Taurologia.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.
Esta noticia aún no tiene comentarios publicados.

Puedes ser el primero en darnos tu opinión. zTe ha gustado? zQué destacarías? zQué opinión te merece si lo comparas con otros similares?

Recuerda que las sugerencias pueden ser importantes para otros lectores.
 Otros artículos de Hemeroteca taurina
La primera feria de don Livinio: cuatro corridas, cuatro llenos y Pepe Luís mató la de Miura
Miguel de Unamuno: Bárrurá, neure anájeák bárrura¡ (Adentro mis hermanos, adentro¡)
Los que van con el torero
Los trajes de luces y el sentido de la estética en los toreros
Luís Bollaín: El tono trágico del trágico arte del toreo
Alfonso Navalón: "Por tierras de Salamanca"
La alternativa de Cocherito de Bilbao, hace más de un siglo
Un hombre ha muerto: la cornada de Antonio Rizo en Bilbao
5 opiniones 5 sobre el acontecimiento de Illumbe
J. SÁNCHEZ de NEIRA: "Por caridad…"
PUNTO DE VISTA
Cuando Madrid se convierte en espejo para otras ferias


Tres referentes para el largo serial de San Isidro


Con el más largo serial de la temporada, Madrid pasa ser eje y espejo del momento actual de cuantos componen la Tauromaquia. Un compromiso grande cuando se va a ser referente para muchos. Entre otros muchos elementos que podrían abordase, aquí nos ceñimos a tres aspectos concretos: la adecuada y actualizada definición de lo que supone un "toro de Madrid". la imperiosa necesidad de que se de una unidad de criterio entre los distintos equipos llamados a presidir los festejos y la redefinición concreta de los valores que deben componer eso que podríamos definir como "una buena lidia".


Ortega y Gasset

DOCUMENTOS
Medio siglo después la conferencia sigue teniendo vigencia


Marcial Lalanda: "Cincuenta años viendo toros"


En todos sus pasajes fundamentales, la conferencia parece premonitoria de las circunstancias que hoy vivimos. Pero están dichos ahora va ya para medio siglo. Se trata de la conferencia que en marzo de 1967 pronunció Marcial Lalanda en la Peña "Los de José y Juan", bajo el título "Cincuenta años viendo toros". Traemos a nuestras páginas el texto íntegro de aquella disertación, en la que Lalanda se sincera de una forma directa, sin andarse con rodeos. Naturalmente, como corresponde a una conferencia, no estamos ante un tratado histórico; más bien habría que hablar de un relato de sus memorias, en las que no elude ningún aspecto. Llama poderosamente la atención como en aquel 1967, Marcial ya adelanta los riesgos por los que hoy atraviesa la Tauromaquia.


ESPECIAL TAUROMAQUIA
Especial Tauromaquia
José María Requena


© 2017 Docol Mediatica, S.L.   |   Enlaces   |   Hemeroteca   |   Quiénes Somos   |   Contacto   |   Política de Privacidad   |   Aviso Legal   |    RSS   |